|
"Libre"
circulación entre rejas (11/05/09)
Drogas, móviles o pinchos
carcelarios circulan sin control en prisión
Cada vez más reclusos, igual número de funcionarios y
mayor inseguridad y hacinamiento en las cárceles españolas. El sindicato
de prisiones ACAIP denuncia que los presos
pueden fabricar pinchos carcelarios con total impunidad y que la falta de
personal para poder efectuar cacheos y requisas dificulta aún más la tarea
de los profesionales.
Los
internos utilizan cualquier objeto cotidiano para hacerse con un arma con la
que amedrentar a otros internos o a los propios funcionarios de prisiones:
"usan los vierteaguas de las ventanas, un muslo de pavo, el palo de una
escoba o la pata de una silla. Muchos tienen los pinchos para defenderse",
explica José Manuel Salvador, funcionario de prisiones y representante de
ACAIP en la cárcel de Topas, una de las más
agitadas en los últimos meses a causa de las peleas entre internos.
En lo que va de año en este centro penitenciario ha habido unos sesenta
enfrentamientos, veinte sólo el pasado mes de marzo, y muchos de ellos con
heridos por arma blanca.
El problema con la droga es similar o peor porque, al no estar permitidos ni
los cacheos integrales ni las placas radiológicas, más que con orden
judicial, es complejo detectarlas.
"Lo más habitual es que se pasen la droga en los bis a bis de cuerpo a
cuerpo", cuenta José Manuel Salvador. "Otros salen de permiso y regresan
cargados. El problema con la droga es similar o peor porque, al no estar
permitidos ni los cacheos integrales ni las placas radiológicas, más que con
orden judicial, es complejo detectarlas. “Lo más habitual es que se pasen la
droga en los bis a bis de cuerpo a cuerpo", cuenta José Manuel Salvador.
"Otros salen de permiso y regresan cargados con drogas en el interior del
cuerpo que los escáneres no detectan", añade Alberto Téllez, funcionario de
la prisión de Picassent, donde también sufren el hacinamiento y la falta de
medios.
Carlos dice que ha probado más drogas dentro que fuera de prisión, que
dentro de la cárcel es posible encontrar cualquier tipo de sustancia:
Cocaína, heroína, pastillas o hachís. "Para los que consumen el hachís no es
droga. El caballo circula sin problemas en todas las prisiones, hasta en la
de Segovia, donde yo estoy que es de las más tranquilas", explica este
interno a punto de salir en libertad después de haber perpetrado un robo a
mano armada en una joyería de Burgos hace siete años.
Ha sido su última condena pero en su largo periplo por cárceles españolas ha
comprobado que dentro del talego se puede comprar casi de todo: "si en la
calle es difícil salir adelante sin dinero, en prisión más. Lo que en la
calle vale 2 euros en la cárcel vale 20, así que hay gente que traficando
dentro se hace de oro".
Las fuertes medidas de seguridad que existen en torno a un centro
penitenciario no evitan que tras los gruesos muros se pueda conseguir
cualquier cosa. Desde 2007 se han incautado más de 2000 pinchos carcelarios
en las prisiones españolas, la inventiva de los reclusos, dicen los
funcionarios no tiene fin: “dentro de prisión hay mucho tiempo para pensar”
explica José Manuel Salvador.
VER REPORTAJE INFORMATIVOS TELE 5
|

Estatutos
Secciones sindicales
Pólizas de Seguros
Programa Electoral
Cuadernos 
Penitenciarios
Promociones
Afiliados
Documento del Acuerdo
Centros en Cifras
Movilizaciones
Historia de Acaip
Colaboración
ciudadana
Web Acaip |