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INFORMACIÓN ACAIP
MOVILIZACIONES |
Sindicatos de prisiones alertan que en la cárcel existe una estructura
organizada islamista de presión y extorsión.
Funcionarios de Topas denunciaron en 2002 la violencia de este grupo
El
PP denuncia la falta de control a los presos islamistas en España
Los
funcionarios de prisiones piden la dispersión de líderes islamistas
El
PP pide el cese de Gallizo por decir que los incidentes de Topas eran
«normales»
Prisiones
diseña un plan para impedir la creación de células integristas en las
cárceles
Gallizo
dispersará a los presos del 11-M y extremará el control sobre los internos
islamistas
La
Policía cree que «Abu Dahdah», que participó en el 11-S, ideó el 11-M
Instituciones
Penitenciarias ordena medidas de control sobre los presos islamistas
Interior
activa un plan especial contra el terrorismo islamista en las cárceles
Un
jefe policial experto en islamismo pide que se investigue la pista de ETA
Prisiones
aislará a los integristas como primera medida del plan de choque contra el
terrorismo
Un
imán planeaba una protesta de islamistas en la cárcel de Las Palmas
ACAIP
denuncia “presiones salvajes” a los funcionarios que informaron sobre los
presos islámicos
Funcionarios
de prisiones alertan de posibles atentados islamistas suicidas
Endurecen
el régimen carcelario de ocho presos radicales islamistas de Topas
Instituciones
Penitenciarias dispersa al núcleo duro de la célula islamista en la cárcel
de Topas
Los
sindicatos de prisiones alertaron hoy de la existencia en la cárcel de
Alhaurín de la Torre (Málaga) de una estructura organizada "aparentemente
por motivos culturales y religiosos", que realizan "presiones y
extorsiones" contra al resto de los casi 200 internos islamistas que tiene
actualmente la prisión malagueña.
Así, fuentes sindicales indicaron que el primer problema de los
funcionarios es el desconocimiento del árabe, lo que, según indicaron a
Europa Press, "nos impide controlar más a fondo el alcance de esta
organización" y si la estructura "es en torno a otros aspectos" de tintes
terroristas.
Por el momento, "se percibe una jerarquía" en este grupo, según dijeron
las mismas fuentes, quienes precisaron
que existen también "conductas como la presión o el
querer asimilar al resto de los presos musulmanes" que podría significar
"la existencia de un sustrato diferente detrás".
Desde los sindicatos, denunciaron en un comunicado que en este centro
penitenciario se están produciendo "serios conflictos" coincidiendo con el
Ramadán, "aprovechando interesadamente las reivindicaciones religiosas con
fines extorsionadores".
Según afirmaron las organizaciones sindicales Acaip, CC.OO, CIG, CSI-CSIF,
UGT y Usiap-Pro, en el módulo 9 de la prisión, en el que hay mayoría
islamista, este colectivo "ha impuesto" la sala de lectura como mezquita y
"realizan llamadas al rezo a gritos durante la noche y a horas de
descanso".
Además, desde los sindicatos precisaron que "intentan incumplir el horario
y normas generales del establecimiento, puesto que lo consideran
incompatible con sus postulados religiosos".
Esta situación, según manifestaron, repercute
"negativamente" en las condiciones de trabajo del funcionariado, al tiempo
que señalaron que "el respaldo que tenemos de la Dirección General es
llamarnos xenófobos cuando tratamos de mantener el buen orden regimental y
de seguridad". Así, aseguraron que se han limitado a transmitir "la
gravedad de los hechos, como demuestran las últimas actuaciones judiciales
abiertas en la Audiencia Nacional".
La cárcel de Alhaurín de la Torre, según los
sindicatos, alberga a 1650 internos, cuando la capacidad para la que fue
prevista es de 900. Del total de reclusos, un 25% son extranjeros, 198 de
ellos islámicos.
El
sindicato de funcionarios de prisiones Acaip ya sabe de la violencia de
los miembros de la célula desarticulada. Said Afif, uno de los presos
implicados , se proclamó imán en la cárcel de Topas (Salamanca), donde
está recluido. Este individuo, uno de los hombres adoctrinados por Achraf,
ejercía un férreo control sobre el resto de musulmanes presos, algunos de
los cuales llegaron a presentar las pertinentes quejas a los funcionarios
del centro penitenciario. Así, según la denuncia arriba reproducida, Afif
obligaba a los compañeros de módulo con amenazas de palizas a asistir al
rezo durante las 24 horas del día. Por la noche, este individuo
coaccionaba a los internos de su séquito para que oraran en voz alta y con
la ventana abierta, estableciendo además turnos, por lo que se hacía
difícil descansar. Asimismo, obligaba a denunciar a todo aquél que no
cumpliera la tradición islámica, rompía televisiones y radios e impedía
leer prensa o libros que no fueran el Corán.
Achraf tejió su red terrorista en las prisiones
Las autoridades suizas tendrán que decidir en las próximas semanas si
ponen en libertad al supuesto cerebro de la célula islamista o le expulsan
a España, su último lugar de residencia conocido. Mohamed Achraf vivía en
el país helvético bajo la identidad falsa de Kamel Saadi, aunque ha
utilizado otros sobrenombres, como Mustafá Hawari o Mikael Etienne Lefreve.
Achraf era presuntamente el encargado de planificar atentados y el
aglutinador del grupo. Según las investigaciones, durante sus estancias en
cárceles españolas se convirtió en el jefe religioso y líder de los presos
musulmanes más radicales.
Al estar encarcelado por delitos comunes, nunca fue
incluido en el Fichero de Internos de Especial
Seguimiento (FIES), por lo que su control no era tan
minucioso.
Esta circunstancia le permitió tejer su red dentro de
las prisiones, que pisó por primera vez en Zuera (Zaragoza) el 8 de julio
de 1999 y abandonó el 17 de diciembre de 2002, cuando, preso en Palma de
Mallorca, quedó libre. La Policía ha comprobado que Achraf, pese a los
traslados de los internos con los que se relacionó, siguió manteniendo con
ellos fuertes vínculos derivados de su radicalismo religioso y su apuesta
por el terrorismo. De hecho, se ha detectado abundante correspondencia
entre ellos.
elmundo.es
| PIDE DE
NUEVO LA DESTITUCIÓN DE GALLIZO |
MADRID.- La
posible constitución de la célula islamista que planeaba atentar contra la
Audiencia en las cárceles españolas ha puesto de manifiesto, a juicio del
PP, el 'descontrol y el caos' que impera en las prisiones. Por ello,
reclama al presidente del Gobierno la destitución de la directora general
de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo.
Alicia Sánchez Camacho, portavoz en la comisión de Interior del Congreso
del principal partido de la oposición hacía estas declaraciones, en una
rueda de prensa en el Congreso, a raíz de las informaciones que apuntan
que la célula islamistas que planeaba atentar contra la Audiencia Nacional
se creó en la cárcel de Topas. Además, la Policía
realizó ayer una redada en distintos centros
penitenciarios para registrar las celdas de al menos diez internos por su
presunta relación con la célula integrista desarticulada el pasado lunes.
Según la diputada 'popular' las medidas de incomunicación decretadas por
el juez Baltasar Garzón son otra prueba de que las denuncias del PP de
grave conflictividad entre los presos islamistas y sus peticiones de
dispersión de los mismos 'eran acertadas'.
Sobre este último extremo se ha pronunciado el ministro de Justicia, Juan
Fernando López Aguilar, quien recordó que esta política de dispersión no
se aplica tan sólo a los condenados de ETA, sino también a aquellos
individuos que han ingresado en prisión por participar en otras formas de
criminalidad organizada, como es el terrorismo islamista.
El debate sobre este asunto lo abrió ayer el sindicato
de prisiones ACAIP a raíz del por su presunta vinculación con el
grupo. El ACAIP mantiene que si se confirma que el juez Baltasar
Garzón está mandando detener en las cárceles a islamistas presuntamente
relacionados con la célula terrorista desarticulada en las últimas horas,
será la prueba definitiva de que debe procederse a la dispersión de los
reclusos de esta confesión religiosa.
El secretario nacional de ACAIP, José Luis
Pascual, cuando los reos musulmanes están en un mismo centro les es más
fácil "tener una organización mejor, eso está claro".
Presiones a los presos
El PP pide el cese de Gallizo, ante todo, por "haber mentido" el pasado 4
de octubre en el Senado al afirmar que los funcionarios de la cárcel de
Topas (Salamanca) "no habían emitido ningún parte" sobre las presiones
para la oración por parte de los internos más radicales.
Sánchez Camacho subrayó que ese parte que negó la
directora general se publica hoy en los medios de comunicación.
A ese deterioro se añade, según la diputada del PP, la falta de diálogo
por parte de Interior para atender las reivindicaciones de todos los
sindicatos de funcionarios de prisiones, que
protagonizan desde el pasado lunes un encierro en
Instituciones Penitenciarias.
Los 'populares' ya habían pedido a principios de mes la
destitución de Gallizo por haber realizado una 'depuración masiva' en las
cárceles con los cambios en las direcciones de 33
prisiones, cuyos nombres, por otro lado, hizo públicos
violando un acuerdo alcanzado entre la Dirección General de Instituciones
Penitenciarias y el Ministerio de Administraciones Públicas que pide que
no aparezcan estos datos personales, por motivos de seguridad.
elmundo.es
| CONCENTRACIÓN DE PRESOS RADICALES |
MADRID.-
Representantes sindicales de funcionarios de prisiones han denunciado que
la concentración de presos musulmanes en algunas cárceles ha creado un
"caldo de cultivo" para la actuación de "grupos de presión" islamistas, y
han pedido la dispersión de sus líderes.
El presidente nacional de la ACAIP (Agrupación de Cuerpos de la
Administración de Instituciones Penitenciarias), José Ramón López, aseguró
que su central lleva un tiempo denunciando "la situación en determinados
centros", donde se ha creado el "embrión de un problema muy importante que
se puede trasladar a la totalidad" de las cárceles. Según datos
facilitados por los sindicatos, en España
hay 52.000 reclusos, de los cuales más de 6.000 son
magrebíes (4.600 marroquíes y unos 1.400 argelinos). Entre ellos hay un
total de 59 internos condenados o acusados por delitos de terrorismo
islamista repartidos en veinte centros penitenciarios distintos.
La ACAIP y los otros sindicatos de la plataforma negociadora -CCOO,
UGT, CSI-CSIF y CIG- denunciaron en rueda de prensa que la Dirección
General de Prisiones no ha presentado soluciones a los problemas urgentes
de las saturadas cárceles españolas.
Sin embargo, según fuentes penitenciarias citadas por
Efe, a los presos islamistas se les aplica la misma política de dispersión
que a los miembros de ETA o los GRAPO. Desde los atentados del 11-M, se
han realizado 29 traslados entre distintas prisiones de internos
islamistas, a los que se aplican medidas de control como la intervención
de la
correspondencia.
López aseguró, en cambio, que en prisiones como Topas,
A Lama y la de Almería, los grupos de presión están "perfectamente
estructurados", con toda una jerarquía liderada por un imán, y someten a
los reclusos musulmanes a coacciones, hasta el punto de que algunos piden
protección o el traslado a los vigilantes.
"El problema existía antes, pero se recrudece tras el
11-M (...) que ellos han asimilado como el inicio de una guerra santa",
afirmó el presidente de la ACAIP
Para López, la dispersión sería una solución en las
cárceles donde todavía no se han creado núcleos islamistas importantes, en
los que habría que "ir a un régimen especial, vigilancia especial,
separación por módulos", entre otras medidas.
La saturación ha llevado a la concentración de reclusos
extranjeros, y en particular musulmanes, en cárceles como las de Topas
(Salamanca) o A Lama (Pontevedra). La acumulación es mayor en los centros
de Castilla-León y Galicia, donde hay menos población reclusa "autóctona".
El presidente de la ACAIP alertó de que
prisiones que podrían verse en la situación de las tres mencionadas son
las de Palencia, Mansilla de las Mulas (León), Valdemoro y Soto en Madrid
y Villena y Foncalent en Alicante.
La directora general de Instituciones Penitenciarias,
Mercedes Gallizo, negó el pasado día 4 en su comparecencia en el Senado
que en Topas hubiera "grupos islamistas" y consideró exageradas las
alertas de los sindicatos.Gallizo apreció xenofobia en esas denuncias e
insistió en que la mayoría de los presos musulmanes de Topas eran
condenados por tráfico de drogas, analfabetos y con pocos recursos.
El secretario general de la sección de Prisiones de
CCOO, Ángel Párraga, dijo
que "la propia Administración ha favorecido un caldo de
cultivo" para los integristas islámicos al concentrar a presos en centros
como Topas y A Lama. Párraga también consideró que la dispersión de
reclusos -una medida que la propia Gallizo dijo estar reflexionando-,
sobre todo de sus cabecillas, "que están perfectamente identificados",
sería una solución, como "ha quedado muy demostrado" con la aplicada a los
presos de ETA.
La
responsable de prisiones aseguró ante el Senado que «no existen grupos
fundamentalistas» en la cárcel
«Faltar a la verdad, mentir y no tener controlada la situación en las
prisiones ya justifica que, desde hoy, estuviera cesada». Así de
contundente se mostró ayer la portavoz de Interior del PP, Alicia
Sánchez-Camacho respecto a la directora de Instituciones Penitenciarias,
Mercedes Gallizo. La responsable de prisiones aseguró ante el Senado, tras
las denuncias de los sindicatos de prisiones por la situación en la
penitenciaría de Topas (Salamanca), que «no existen grupos
fundamentalistas» en este centro que la situación era normal, y que no hay
mayor conflictividad que con los otros presos españoles.
Madrid- La directora de InstitucionesPenitenciarias,
Mercedes Gallizo, ha «faltado a la verdad», ha «mentido» y «no tiene
controlada la situación en las prisiones» según el Partido Popular. Así lo
denunció ayer la portavoz de Interior del Grupo Popular en el Congreso de
los Diputados, Alicia Sánchez-Camacho, que felicitó a las autoridades
judiciales por la «detección y detención» de las personas presuntamente
implicadas en la célula radical islamista y las que han sido incomunicadas
en numerosos centros penitenciarios. Lo cierto es que, tras la operación
desarrollada a instancias del juzgado número 5 de la Audiencia Nacional el
pasado martes, en la que se detuvo a numerosas personas que por su
vinculación al terrorismo islamista que habían cum- plido o cumplían
condena, ha quedado en entredicho la afirmación que Gallizo realizó ante
el Senado el pasado 4 de octubre: «No existen grupos fundamentalistas en
la cárcel de Topas». Sánchez-Camacho adelantó que el Grupo Popular
presentará una petición urgente sobre información de dichas declaraciones,
en las que Gallizo también explicó que tras una inspección en las
penitenciarías de Topas y A Lama que la situación era «normal» y que no
era de mayor conflictividad de la que se pudiera dar con los presos
españoles. Por ello, la diputada del Partido Popular recordó que entonces
ya dijo que «lo que estaba ocurriendo en Topas y en A Lama eran
situaciones graves de conflictividad y de presión de grupos islamistas en
el seno de esas prisiones». «La directora de Instituciones Penitenciarias
–añadió Camacho– dijo que estábamos provocando a- larmismo, que no se
estaba produciendo esa situación y que el tenía la situación controlada» y
por toda respuesta, según recordó, Gallizo tachó a la formación de Génova
y a los funcionarios que denunciaron los hechos de «xenófobos y racistas».
Ya entonces el partido de Sánchez-Camacho solicitó la dimisión de
Mercedes Gallizo al frente de las cárceles españolas. Así las cosas, la
formación liderada por Mariano Rajoy reitera que la responsable
penitenciaria «ha mentido al Senado y al Congreso, y demuestra que la
situación es de tal gravedad que el Ministerio del Interior debería haber
admitido ya la solicitud del PP para que esta persona dejara de tener
responsabilidades en Instituciones Penitenciarias». Camacho no dudó en
lanzar una calificación a la actual situación de Instituciones
Penitenciarias, que descalificó por ser de «un gran caos, de un gran
desorden y sobre todo de un descontrol por parte de la directora general»
La voz de
Galicia
| Instituciones Penitenciarias
aísla y dispersa a los miembros del grupo capturado la semana pasada
para evitar que capten nuevos adeptos. También contempla el
análisis de todos los incidentes de radicales y la creación de un
órgano de control
Un responsable policial sitúa a Abu Dahdah como autor intelectual
del 11-M |
La
directora general de Instituciones Penitencias, Mercedes Gallizo, ha
ordenado aislar y dispersar a los 18 presuntos miembros de la célula
integrista que quería volar la Audiencia Nacional.
Esta es la primera medida del plan de choque puesto en marcha por el
departamento este lunes para neutralizar la creación de comandos
islamistas
dentro de las cárceles e impedir la captación de
posibles activistas radicales en los centros, tal y como ocurrió en la
prisión de Topas en 2002, donde se gestó el grupo desmantelado la pasada
semana.
El Ministerio del Interior, que ha dispersado a los islamistas a los que
encarceló el juez en módulos diferentes de cuatro prisiones distintas
(Madrid II, IV, V y VI), ha decidido aplicarles el artículo 75 del
Reglamento Penitenciario, que faculta a Prisiones para establecer
«limitaciones regimentales y medidas de protección personal» a los
internos.
Según Instituciones Penitenciarias, la aplicación de esta legislación
supondrá que estos supuestos terroristas quedarán «en situación de
aislamiento», incluida la restricción de movimientos, especialmente las
salidas al patio con otros reclusos. Además, y sobre todo, la dirección
penitenciaria ha
prohibido el «contacto» de los arrestados con los demás
presos para evitar que puedan captar adeptos en los centros a los que han
sido trasladados.
Prisiones también intervendrá de manera habitual -y siempre con
supervisión judicial- las comunicaciones de los 18 encarcelados con el
exterior y con otras prisiones (cartas, llamadas y vis a vis).
El objetivo es impedir que los detenidos puedan contactar sin ser
detectados con los siete terroristas que todavía permanecen huidos o que
puedan tratar de recomponer desde la cárcel la célula ahora desmantelada.
Cambio de cárcel
Pero el asilamiento y la dispersión de los detenidos en la última redada
es sólo el vértice del 'plan de choque de Prisiones'.
Gallizo dispuso hoy también el inmediato traslado de centro de los 17
presos acusados de haber participado o colaborado en los atentados del
11-M.
La máxima responsable de
Instituciones Penitenciarias ha encargado asimismo a la Subdirección
General de Inspección Penitenciaria un «informe minucioso» en el que se
recojan todos los incidentes protagonizados «por internos musulmanes
radicales» en los 66 centros dependientes del Ministerio del Interior.
Según Prisiones, el objetivo de este estudio, que debe analizar todos los
altercados acaecidos los últimos años, es «tener una perspectiva histórica
de la evolución» de estos sucesos.
Dentro de este plan, la dirección de la institución ha comenzado una
«ronda de entrevistas» con los directores de los centros en los que hay
una mayor presencia de reclusos extranjeros para «recabar una información
directa y permanente sobre la situación» de estos establecimientos.
Las instrucciones de Gallizo a los directores han sido taxativas: máximo
«control y observación» para detectar cualquier «liderazgo» dentro de los
colectivos musulmanes integristas a fin de dispersar a las personas que
puedan dirigir o coaccionar a sus correligionarios.
Grupo de Coordinación
Mercedes Gallizo, además, presidirá un recién nacido «grupo de
coordinación» para el seguimiento de los integristas encarcelados, en el
que se integrarán funcionarios y responsables de la Inspección
Penitenciaria, de la Subdirección General de Seguridad y de la
Subdirección General de Gestión. Este grupo, en última instancia, tendrá
la competencia de proponer la «reubicación» de los internos integristas
conflictivos.
La batería de medidas para el control de los presidiarios radicales
incluirá el refuerzo de medios materiales para mejorar la interceptación e
«intervención» de las comunicaciones de los internos acusados de
terrorismo islámico. Entre ellas, Prisiones redoblará de forma inminente
el número de interpretes de árabe para traducir cartas, pinchazos
telefónicos y escuchas en el vis a vis.
Instituciones Penitenciarias subrayó este lunes que estas «medidas
organizativas y disciplinarias» serán «respetuosas con los derechos
constitucionales, legales y penitenciarios», salvo «las limitaciones
legítimas» que contempla la actual legislación penitenciaria y que,
recordó Prisiones, el Tribunal Constitucional ha avalado en numerosas
ocasiones.
Madrid- La
Dirección General de Instituciones Penitenciarias va a proceder a la
dispersión en diferentes cárceles de España de todos los presos
encarcelados por su relación con los atentados del 11-M. Actualmente se
hallan en cárceles de Madrid para facilitar la instrucción del sumario por
parte del juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo.
La decisión, anunciada ayer por el organismo que dirige Mercedes Gallizo,
forma parte de una batería de medidas adoptadas para extremar el control
sobre los internos imputados en delitos de terrorismo islamista y todos
aquellos presos musulmanes en los «que se ha detectado o se puedan
detectar indicios de fundamentalismo o radicalismo en sus conductas».
Entre estas actuaciones, Instituciones Penitenciarias
no descarta la redistribución de este colectivo de reclusos radicales, una
vez que se hayan identificado este tipo de comportamientos entre los
reclusos.
Para ello, se ha formado un grupo de coordinación que se encargará de
conocer a cuántos internos afectará esta medida y cuál es la forma más
adecuada para llevarla a cabo. Los datos serán proporcionados por un
informe solicitado sobre los incidentes protagonizados por internos
musulmanes radicales en todos los centros penitenciarios en los últimos
años.
De momento, y «siempre respetando los derechos
constitucionales, legales y penitenciarios», ha determinado el aislamiento
de todos los detenidos por su implicación en la célula desarticulada por
el juez Garzón la semana pasada, «con restricción de movimientos, control
de comunicaciones y contacto con otrosreclusos». A los directores de los
centros penitenciarios en los que hay mayor presencia de internos
extranjeros, les ha solicitado el control de «cualquier posición de
liderazgo que se produzca dentro de estos grupos y que se intensifiquen
las medidas de observación».
La razón
| >El jefe de Al Qaida en España se
reunió con los terroristas del ataque a Nueva York en Tarragona El
fiscal jefe de Asturias dice que la Guardia Civil no le pidió que
abriese diligencias en 2003 |
R. L. V. y
J. M. Z., La Razón
Imad Eddin Barakat, «Abu Dahdah», detenido el 2001 y procesado por el 11-S
–se reunió en Tarragona con uno de los terroristas que derribaron las
torres gemelas meses antes del ataque a Estados Unidos– es el «autor
intelectual» del 11-M. Así lo cree Rafael Gómez Menor, responsable de una
de las unidades de la Policía que combaten el terrorismo islamista. Este
mando, que lleva 20 años en este departamento, explicó que nunca ha
detectado en sus investigaciones relación alguna entre ETA y Al Qaida.
Rafael Gómez Menor, responsable de la segunda sección
de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Policía,
atribuyó a Imad Eddin Barakat, alias «Abu Dahdah», la «autoría
intelectual» de los atentados del 11-M. «Abu Dahdah», detenido en 2001
como presunto responsable de Al Qaida en España, está procesado por la
Audiencia Nacional por su presunta relación con el 11-S. Según el auto del
juez Baltasar Garzón, Barakat se reunió antes del ataque contra EE UU en
Tarragona con Mohamed Atta, uno de los terrorista que estrelló uno de los
aviones contra las torres gemelas.
Menor explicó que «si por autor intelectual entendemos a la persona que ha
conformado un grupo, lo ha preparado y lo ha adiestrado ideológicamente»,
«Abu Dahdah» lo es del 11-M. Así, explicó que muchos de los implicados en
los atentados, como «El tunecino» o «El Egipcio», eran seguidores de
Barakat y fueron, según sus convicciones, entrenados en Afganistán
De hecho, abundó, estas dos personas, junto con
Allekema Lamari y Jamal Zougam, también presuntamente implicados en la
matanza, fueron objeto de investigaciones por parte del grupo que dirige
Menor en los meses anteriores a los atentados bajo la dirección Garzón.
Sin embargo, «no cometieron ningún delito por el que pudieran ser
detenidos», explicó.
Menor explicó que en sus 20 años de trabajo en la unidad, nunca ha
encontrado relación entre ETA y Al Qaida.
Por su parte, el fiscal jefe de Asturias, Ricardo Herrero, explicó que la
Guardia Civil no le solicitó en 2003 abrir diligencias para investigar la
supuesta trama de los explosivos.
MADRID.-
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha tomado diversas
medidas organizativas y disciplinarias en orden a extremar el control
sobre los internos imputados en delitos de terrorismo islamista y sobre
otros en cuya conducta pueda haber indicios de fundamentalismo o
radicalismo.
Las medidas incluyen aislamientos, cambios de destino, informe de
incidentes y más control de comunicaciones, entre otras.
Antes de la realización de las medidas acordadas, que se han puesto en
conocimiento de la Audiencia Nacional, esta Dirección General manifiesta,
a través de un comunicado, que todos los estudios y actuaciones respetarán
los derechos constitucionales, legales y penitenciarios, salvo las
limitaciones legítimas con arreglo a la Ley y doctrina del Tribunal
Constitucional.
Así, desde la Dirección General
se ha ordenado la aplicación del artículo 75 del Reglamento Penitenciario
a todos los detenidos por su implicación en la última operación contra
este tipo de terrorismo. Esta norma supone que estos internos están en
situación de aislamiento, con restricción de movimientos, control de
comunicaciones y contacto con otros reclusos.
Además, como acusados de pertenencia o colaboración con banda armada, se
les aplica un régimen diferente al resto de los reclusos y se les
controlan las comunicaciones y las visitas. Asimismo, se ha propuesto el
cambio de destino de los internos relacionados con el terrorismo
islamista, vinculados al 11-M.
También se ha ordenado a la Subdirección General de Inspección
Penitenciaria un informe minucioso en el que se analicen los incidentes
protagonizados por internos musulmanes radicales en todos los centros
penitenciarios en los últimos años, al objeto de tener una perspectiva
histórica de la evolución de los mismos.
La Dirección General está
desarrollando rondas de entrevistas con directores de centros en los que
hay mayor presencia de internos extranjeros para recabar una información
directa y permanente sobre la situación de los mismos.
Prisiones ha ordenado a los directores que se controle cualquier posición
de liderazgo que se produzca dentro de estos grupos y que se intensifiquen
las medidas de control y observación.
En la Dirección General se ha formado un grupo de coordinación, integrado
por la Inspección Penitenciaria, la Subdirección General de Seguridad y la
Subdirección General de Gestión que, bajo la supervisión de la directora
general, propondrá en su caso diversas medidas entre las que no se
descarta una reubicación de estos internos
J. M. R.,
El País (26/10/04)
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del
Ministerio del Interior, adoptó ayer diversas medidas organizativas y
disciplinarias para extremar el control sobre los internos imputados en
delitos de terrorismo islamista "y sobre aquéllos otros en los que se ha
detectado o se puedan detectar indicios de fundamentalismo o radicalismo
en sus conductas".
La decisión, comunicada a la Audiencia Nacional, se adoptó tras analizar
la investigación judicial del 11-M, y tras estudiar las pesquisas que
dieron lugar a la desarticulación de una célula que pretendía atentar
contra la Audiencia Nacional. Estacélula, según el relato judicial, se fue
constituyendo en el interior de las cárceles entre 2001 y 2003, cuando los
ministros del Interior, responsables de la política penitenciaria, eran
Mariano Rajoy y Ángel Acebes, ambos del PP.
Instituciones Penitenciarias aclaró ayer que todas las actuaciones
previstas en este plan especial contra el terrorismo de origen islamista
"respetarán los derechos constitucionales, legales y penitenciarios, salvo
las limitaciones legítimas con arreglo a la Ley y doctrina del Tribunal
Constitucional".
En las 77 cárceles españolas hay 59.465 presos, de los cuales más de 7.000
son musulmanes. Y de éstos, sólo hay 73 que ingresaron por motivos
relacionados con actividades terroristas.
Las medidas principales adoptadas por Instituciones Penitenciarias son las
que siguen:
- Aislamiento de presos. Aplicación del artículo 75 del
Reglamento Penitenciario a todos los detenidos por su implicación en la
última operación contra este tipo de terrorismo de origen islamista. Los
internos estarán en situación de aislamiento, con restricción de
movimientos, control de comunicaciones y contacto con otros reclusos.
Además, como acusados de pertenencia o colaboración con banda armada, se
les aplica un régimen diferente al resto de los reclusos y se les
controlan las comunicaciones y las visitas.
Traslado de los terroristas del 11-M. Cambio de cárcel de los internos
relacionados con el terrorismo islamista vinculados al 11-M. Dado que los
últimos supuestos terroristas suicidas que pretendían atentar contra la
Audiencia Nacional han sido ingresados en centros penitenciarios de la
Comunidad de Madrid, donde se encuentran la mayoría de implicados en el
11-M, se ha decidido el traslado de éstos a otras prisiones para no
concentrar excesivo número de supuestos terroristas de origen islamistas
en las prisiones madrileñas.
- Estudio de incidentes. Elaboración por parte de la Subdirección General
de Inspección Penitenciaria de un informe minucioso en el que se analicen
los incidentes protagonizados por internos musulmanes radicales en todos
los centros penitenciarios en los últimos años, al objeto de tener una
perspectiva histórica de la evolución de los mismos.
- Entrevistas con los directores de prisiones. Ronda de entrevistas de la
Dirección General con directores de
centros en los que hay mayor presencia de internos
extranjeros para recabar una información directa y permanente sobre la
situación de los mismos.
- Control de liderazgos. Orden a los directores de los centros
penitenciarios para que se controle cualquier posición de liderazgo que se
produzca dentro de estos grupos y que se intensifiquen las medidas de
control y observación. Ayer mismo, Instituciones Penitenciarias negó la
entrada a la prisión de Las Palmas del imàn de una mezquita que dirigía
los rezos en la cárcel desde 1999 al conocer que, supuestamente, lanzaba
consignas para preparar protestas al final del Ramadán.
- Reubicación de sospechosos. Creación por parte de
Instituciones Penitenciarias de un grupo de coordinación, integrado por la
Inspección Penitenciaria, la Subdirección General de Seguridad y la
Subdirección General de Gestión que, bajo la supervisión de la Directora
General, propondrá en su caso diversas medidas entre las que no se
descarta una reubicación de estos internos.
El MUNDO
| El responsable operativo de la
UCIE, Rafael Gómez Menor, considera «muy relevante» el hallazgo de
los nombres de Henri Parot y Harriet Iragi en el bolsillo del
terrorista Abdelkrim Beresmail - Afirma que el autor intelectual de
la matanza es el cabecilla de Al Qaeda en España, Abú Dahdah
|
Está
considerado uno de los mayores expertos de España en terrorismo islamista
y lleva más de 20 años destinado en la Unidad Central de Información
Exterior (UCIE). Por eso, la declaración del comisario Rafael Gómez Menor
se consideraba muy importante.Y no defraudó.
El responsable operativo de la UCIE aportó ayer importantes novedades
sobre el 11-M en la Comisión de Investigación parlamentaria.Entre otras
cosas, recomendó no descartar ninguna posibilidad en las pesquisas sobre
terrorismo islamista, incluida la conexión con ETA.
Gómez Menor explicó a los comisionados que, de sus conocimientos, de su
análisis y de su experiencia, el autor intelectual de los atentados de
Madrid fue Eddin Barakat Yarkas, Abú Dahdah, detenido en 2001 en el marco
de la operación Dátil como el jefe de la célula de Al Qaeda en España.
El comisario cree que Abú Dahdah fue el que ideó y preparó el dispositivo
y el que seleccionó a los integrantes del comando del 11-M.
Gómez Menor explicó que él había dirigido las investigaciones que
culminaron en 2001 con la detención de Abú Dahdah y la desarticulación de
su célula terrorista. De hecho, es el instructor policial de las
diligencias de esta operación dirigida por el juez Garzón.
Durante su comparecencia,
aprovechó para denunciar algunas deficiencias de la lucha antiterrorista.
Una de ellas es el tratamiento penitenciario de los terroristas. Pidió
mecanismos que eviten que se produzcan agrupamientos en las prisiones. «Es
que los estamos juntando nosotros». Sobre ese argumento, este experto
policial afirmó que, como consecuencia de estas situaciones, no se puede
descartar la posibilidad de que presos de ETA e islamistas hayan podido
mantener contactos.
Gómez Menor evitó referirse a las últimas informaciones sobre el hallazgo
de las direcciones postales de los presos de ETA Henri Parot y Harriet
Iragi en poder del preso islamista Abdelkrim Beresmail, lugarteniente del
jefe de la célula del 11-M, Allekema Lamari. No obstante, desde su prisma
policial, consideró que no se debe descartar nada y que se debe
investigar. «Es una investigación en la que yo no he participado. Se ha
desarrollado durante los últimos días por compañeros míos y he conocido
los detalles por los medios de comunicación».
El mando
policial también hizo una velada referencia al hecho de que dentro de las
cárceles se estaba procediendo a la captación de adeptos por parte de la
célula que tenía previsto volar la Audiencia Nacional.
Beresmail estaba también implicado en esta trama. Ante las preguntas del
diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo sobre las posibles conexiones
entre ETA y los islamistas, tras el hallazgo de los citados documentos en
poder de Beresmail, Gómez Menor fue claro: «No debemos descartar nada. Se
debe investigar y me imagino que tanto el juez como la policía lo estarán
investigando». No obstante, aseguró que durante los años que él ha estado
investigando el terrorismo islamista no ha encontrado ninguna conexión
entre ambas organizaciones. «Pero después de lo que se ha conocido en los
últimos días, no se puede descartar».
Además de los vínculos con Parot e Iragi, Cartagena, un confidente de la
policía en la operación Nova, informó de que el jefe de la célula
desmantelada, Mohamed Achraf, también había mantenido contactos con el
etarra Rego Vidal, encarcelado por intentar asesinar al Rey. Todos estos
datos fueron calificados por Gómez Menor de «muy relevantes».
Este comisario de la UCIE fue el primer compareciente que explicó que
antes del 11-M, los máximos responsables del comando terrorista, El
Egipcio, El Tunecino, Jamal Zougam y Allekema Lamari, estaban siendo
investigados por el juez Garzón y por la propia Comisaría General de
Información. Pero unas veces por falta de pruebas y otras porque,
directamente, los sospechosos lograron huir, no se pudo concluir nada
sobre ellos. Explicó, por ejemplo, que El Tunecino mantenía fuertes
medidas de seguridad y cambiaba constantemente de teléfono móvil, lo que
complicaba cualquier seguimiento. Algo parecido pasaba con El Egipcio, que
fue seguido, según Gómez Menor, durante ocho meses.
«El extremismo de El Egipcio estaba ya claro en 2003. Sabíamos sus
convicciones sobre la Yihad. Le seguimos, le investigamos los teléfonos,
vigilamos a sus colaboradores... pero no había indicios para detenerle»,
argumentó el mando policial. Se informó a Francia de que estaba allí,
donde le siguieron durante otros tres meses. Posteriormente se detectó de
nuevo su presencia en España pero se le perdió la pista.
Tras el 11-M fue hallado en Italia y detenido. Tras el relato de los
seguimientos, Gómez Menor señaló: «Estuvimos muy cerca pero no somos
dioses». Aprovechó su comparecencia para lanzar una andanada contra el
Centro Nacional de Inteligencia. Cuando se le preguntó por qué no se
detuvo a Lamari cuando los servicios secretos lo pidieron, Gómez Menor
aseguró que en ningún momento el CNI facilitó datos sobre su localización.
No informó de su paradero. Explicó que la célula autora del 11-M estaba
integrada por tres tramas diferentes: «La trama de los explosivos o trama
del norte; la trama de Lavapiés, donde estaban los islamistas de toda la
vida, y el resto de fundamentalistas vinculados a la delincuencia común».
«Se han evitado miles de muertos»
Rafael Gómez Menor pidió más medios y, sobre todo, más reconocimiento
para los funcionarios que, «con su brillante y rápida operación, la mejor
de la Historia de la policía en España, han evitado miles de muertos».
Gómez Menor se quejó hasta con amargura de la falta de reconocimiento
profesional. «A todos los policías nos gusta tener reconocido el mérito
policial», aseguró. Explicó que el comando pretendía seguir atentando y,
de hecho, ya lo intentó contra el AVE. «Se han evitado miles de muertos.
Querían convertir España en una auténtica masacre», insistió. Advirtió de
que los servicios policiales españoles quizá no estén preparados para
hacer frente a las acciones de terroristas suicidas: «Hay que cambiar
muchas cosas», admitió.
Al ser preguntado sobre
cuáles deben ser los cambios para hacer frente al terrorismo islamista, el
mando policial comenzó explicando que este fenómeno terrorista no tiene
nada que ver con el de ETA. Aseguró que, pese a tener sospechas
policiales, se puede tener intervenido el teléfono de sospechosos durante
varios meses y que no aparezcan datos o informaciones relevantes. En esos
casos, según Gómez Menor, los fiscales y jueces suelen suspender las
intervenciones telefónicas.
Por este motivo, el
compareciente considera que se deben producir intervenciones únicamente
con autorización administrativa de los teléfonos de los sospechosos. Según
este comisario, solamente cuando se detecte alguna sombra de sospecha,
alguna actuación delictiva, se trasladará esa intervención telefónica al
juez.
larioja.com
| La
iniciativa contempla también traslado de reclusos, intervención de
las comunicaciones con el exterior, análisis de incidentes y
creación de un órgano de control |
La
directora general de Instituciones Penitencias, Mercedes Gallizo, ha
ordenado aislar y dispersar a los 18 presuntos miembros de la célula
integrista que quería volar la Audiencia Nacional. Esta es la primera
medida del 'plan de choque' puesto en marcha por el departamento ayer para
neutralizar la creación de comandos islamistas dentro de las cárceles e
impedir la captación de posibles activistas radicales en los centros, tal
y como ocurrió en la prisión de Topas en el 2002, donde se gestó el grupo
desmantelado la pasada semana.
M. SÁIZ / A. TORICES./COLPISA/MADRID

El Ministerio del Interior, que
ha dispersado a los islamistas a los que encarceló el juez Baltasar Garzón
en módulos diferentes de cuatro prisiones distintas (Madrid II, IV, V y VI),
ha decidido aplicarles el artículo 75 del Reglamento Penitenciario, que
faculta a Prisiones para establecer «limitaciones regimentales y medidas
de protección personal» a los internos.
Según Instituciones Penitenciarias, la aplicación de esta legislación
supondrá que estos supuestos terroristas quedarán «en situación de
aislamiento», incluida la restricción de movimientos, especialmente las
salidas al patio con otros reclusos. Además, y sobre todo, la dirección
penitenciaria ha prohibido el «contacto» de los arrestados con los demás
presos para evitar que puedan captar adeptos en los centros a los que han
sido trasladados.
Prisiones también intervendrá de
manera habitual -y siempre con supervisión judicial- las comunicaciones de
los 18 encarcelados con el exterior y con otras prisiones (cartas,
llamadas y 'vis a vis').
El objetivo es impedir que los
detenidos puedan contactar sin serdetectados con los siete terroristas que
todavía permanecen huidos o que puedan tratar de recomponer desde la
cárcel la célula ahora desmantelada.
Cambio de cárcel
Pero el asilamiento y la dispersión de los detenidos en la última redada
es sólo el vértice del 'plan de choque de Prisiones'. Gallizo dispuso ayer
también el inmediato traslado de centro de los 17 presos acusados de haber
participado o colaborado en los atentados del 11-M.
La máxima responsable de Instituciones Penitenciarias ha encargado
asimismo a la Subdirección General de Inspección Penitenciaria un «informe
minucioso» en el que se recojan todos los incidentes protagonizados «por
internos musulmanes radicales» en los 66 centros dependientes del
Ministerio del Interior. Según Prisiones, el objetivo de este estudio, que
debe analizar todos los altercados acaecidos los últimos años, es «tener
una perspectiva histórica de la evolución» de estos sucesos.
Dentro de este plan, la dirección de la institución ha comenzado una
«ronda de entrevistas» con los directores de los centros en los que hay
una mayor presencia de reclusos extranjeros para «recabar una información
directa y permanente sobre la situación» de estos establecimientos.
Las instrucciones de Gallizo a
los directores han sido taxativas: máximo «control y observación» para
detectar cualquier «liderazgo» dentro de los colectivos musulmanes
integristas a fin de dispersar a las personas que puedan dirigir o
coaccionar a sus correligionarios.
Mercedes Gallizo, además,
presidirá un recién nacido «grupo de coordinación» para el seguimiento de
los integristas encarcelados, en el que se integrarán funcionarios y
responsables de la Inspección Penitenciaria, de la Subdirección General de
Seguridad y de la Subdirección General de Gestión. Este grupo tendrá la
competencia de proponer la «reubicación» de los internos integristas.
abc.es
| La prisión ha prohibido al imán
y a su ayudante acceder al centro en el que intentaban movilizar a
sus adeptos para el final del Ramadán; se intervinieron documentos
en árabe que ahora se analizan |
MADRID. Las
primeras medidas de control en las cárceles aplicadas a los internos
fundamentalistas empiezan a dar frutos. Instituciones Penitenciarias ha
prohibido la entrada en la prisión de Las Palmas a un imán y a su ayudante
tras detectarse que planeaba un acto de protesta en el centro coincidiendo
con el final del Ramadán -comenzó hace diez días y dura un mes-. El imán
tenía autorización para oficiar el culto en esa cárcel desde 1999 y hasta
la fecha no se había producido ningún incidente, según fuentes
penitenciarias.
Prisiones ha adoptado esta determinación de forma
tajante porque, además, se han intervenido escritos que el imán repartía a
sus fieles y que han despertado sospechas. Se trata de documentos escritos
en árabe que se están traduciendo por si contuvieran mensajes de
adoctrinamiento o incitaran a cualquier tipo de revuelta, pese a que el
imán ha asegurado que «sólo son oraciones».
Carecer de antecedentes
Estas dos personas tenían acceso a la prisión de forma habitual para
oficiar los rezos, que son dirigidos cada viernes al mediodía, después de
que Instituciones Penitenciarias comprobara que ambos carecen de
antecedentes, requisito para los representantes de cualquier culto
religioso.
Este es uno de los primeros resultados del plan global puesto en marcha
por Instituciones Penitenciarias para extremar la vigilancia «sobre los
internos imputados en delitos de terrorismo islamista» y sobre otros
susceptibles de fundamentalismo o radicalismo en sus conductas, adelantado
por ABC la semana pasada.
Las medidas dictadas por la directora general, Mercedes Gallizo, incluyen
aislamientos, cambios de destino, informe de incidentes y mayor control de
las comunicaciones, entre otras.
Como primera disposición Prisiones ha ordenado aplicar el artículo 75 del
Reglamento Penitenciario a todos los detenidos por su implicación en la
«operación Nova». Supone el mayor control carcelario, los internos se
encuentran en situación de aislamiento, con restricciones de movimientos,
control de comunicaciones y contacto con otros reclusos. Además, como
acusados de pertenencia o colaboración con banda armada se les aplica un
régimen diferente al resto de los reos y se les vigilan comunicaciones y
visitas.
Se ha propuesto, asimismo, el cambio de prisión de los reos relacionados
conel terrorismo islamista, vinculados al 11-M, y se ha ordenado un
informe detallado en el que se desmenucen los incidentes protagonizados
por internos musulmanes radicales en todas las cárceles españolas durante
los últimos años, con el objetivo de poder dibujar una evolución histórica
de este tipo de internos. Como se informó, cinco de los miembros de la
célula «Mártires por Marruecos» detenidos habían protagonizado un conato
de motín en la cárcel de Topas en mayo de 2002, que motivó su dispersión,
y no es ni mucho menos el único incidente que consta en los expedientes.
Vigilar a los líderes
Para recabar toda la información y anticipar actuaciones, los
responsables de Prisiones se van a entrevistar con los directores de todos
los centros con presencia de extranjeros. La orden es contundente:
controlar cualquier posición de liderazgo que se detecte.
Por otra parte, según explicó la defensa de Abdelkrim Bensmail, condenado
como miembro del GIA, y el intérprete que le asistió en su declaración
ante el juez Garzón, el instructor no hizo ninguna pregunta al argelino en
relación con los papeles hallados en su poder donde figuraban los nombres
de los etarras Harriet Iragi y Henry Parot y la cárcel en la que cumplen
condena. Fuentes policiales reiteran que Bensmail no ha mantenido ningún
contacto con estos miembros de ETA e insisten en que, de momento, no se ha
detectado ninguna
relación entre terroristas islámicos y etarras, tras
analizar las comunicaciones de unos y otros.
En este sentido, ayer la cadena SER dio cuenta de unas conversaciones
entre reclusos de ETA de la cárcel de Villabona y miembros de Jarrai en
las que se desvinculan de la trama de explosivos del 11-M y la masacre de
Madrid y califican a los presuntos traficantes, Suárez Trashorras y Toro
Castro, como «unos descerebrados de calibre mayor», «unos perrancas» que
«no estaban en sus cabales».
El delegado
de ACAIP en la cárcel de Topas, José Manuel Salvador, asegura que "hay
presiones salvajes" por parte de Instituciones Penitenciarias hacia los
funcionarios que han realizado informes sobre la situación de los presos
islamistas en las cárceles españolas. Desde esta cárcel surgieron las
primeras denuncias sobre el control que ejercían los islamistas,
calificadas por Gallizo de “exageradas y xenófobas” hasta que la operación
de la pasada semana le obligó a rectificar.
L D (Agencias) En declaraciones a Onda Cero recogidas por Europa Press,
José Manuel Salvador aseguró que "todo lo que se ha descubierto ha sido
gracias a los informes de los funcionarios". Denunció que "con todo esto
-en referencia a los informes de los funcionarios-, lo que se está
haciendo ahora es presionar a los funcionarios, porque entienden que estos
informes van contra la institución". Salvador ha revelado que "entre los
funcionarios hay psicosis por las presiones que se están recibiendo. La
gente ahora es muy reacia a hacer informes".
Según este sindicalista, en las prisiones "hay presiones salvajes contra
la gente que ha realizado informes". "Se les ataca personalmente, se les
llama a los despachos. Nos van a machacar de alguna manera. Eso lo tenemos
más claro que el agua", dice Salvador.
Sobre las nuevas medidas anunciadas por la directora de Instituciones
Penitenciarias, Mercedes Gallizo, para controlar el fundamentalismo en las
cárceles e intervenir las comunicaciones entre los islamistas, añadió que
en la Dirección General de Prisiones, sólo hay un "traductor de árabe, que
hace poco que lo han debido contratar".
Temor a que se inmolen en las cárceles
En declaraciones a Efe, Salvador alertó de la posibilidad de que algunos
presos musulmanes radicales se inmolen en el interior de las
penitenciarías en las que cumplen condena. Según dijo Salvador existe "la
sospecha de que ya que no han conseguido un acto fuera de la cárcel -como
era volar la Audiencia Nacional- lo hagan dentro, o se organicen para
preparar un acto grave".
Durante los últimos días, añadió el portavoz sindical, se ha recrudecido
la postura de algunos de estos internos, hasta el punto de no acatar las
órdenes "y llamar judío a un funcionario de Topas y pegar un cabezazo a
uno de la cárcel de Villabona", comentó. Los trabajadores de las
penitenciarías se sienten indefensos, según Salvador, quien añadió que la
única arma de los funcionarios dentro de los módulos es un bolígrafo.
Recordó que hace unos meses "cuando no sabíamos nada de lo que estaba
pasando dentro de la cárcel de Topas", se encontró una nota mandada por
internos musulmanes a otro recluido en un módulo con menos protección, en
la que se decía "que tenía que pedir a su familia que le pasara algo, que
no sabemos que, y a cambio sería el jefe, le darían mucho dinero y
ganarían la guerra Santa", relató el funcionario salmantino.
Según señaló ante esta circunstancia se tomaron
especiales medidas de seguridad para evitar "que se introdujera alguna
bomba o algo así, pero aquí dentro es muy fácil hacer pinchos y que pase
cualquier cosa". Un núcleo de presos musulmanes "tan radical" como el que
existe en algunas cárceles españolas "nos da miedo porque te puedes
esperar cualquier cosa", subrayó. José Manuel Salvador denunció también
que uno de los integrantes de la célula Mártires por Marruecos, Said Afif,
ha sufrido un ataque en la cárcel de Alcalá Meco. Según explicó, "a uno de
los internos que han trasladado le han metido papeles por debajo de la
puerta y los han quemado"
El delegado
en la cárcel salmantina de Topas del sindicato de prisiones Agrupación de
los Cuerpos de Instituciones Penitenciarias (Acaip), José Manuel Salvador,
alertó ayer de la posibilidad de que se cometan atentados suicidas en el
interior de las cárceles españolas. Recordó que los presos islamistas han
perdido la posibilidad de atentar en la calle, de ahí el temor a que lo
hagan dentro de las cárceles.
"Se ha visto a determinados internos que estaban
dispuestos a quitarse la vida", reveló Salvador, quien recordó que los
presos han perdido la posibilidad de atentar en la calle. "Ahora nos
tememos que lo hagan en los centros penitenciarios", advirtió. De hecho,
el delegado de Acaip en la cárcel de Topas se mostró convencido de que no
hay personal suficientes para controlar atodos los presos y sus acciones.
Precisamente en Topas fue donde se creó la célula
islamista desarticulada hace pocos días en nuestro país. Salvador aseguró
que todo lo que se ha conocido "se ha descubierto gracias a informes de
funcionarios", pero denunció que estos están recibiendo presiones porque
Instituciones Penitenciarias cree que "estos informes van en su contra".
"Entre los funcionarios hay psicosis. La gente ahora es muy reacia a hacer
informes", sentenció.
Contactos terroristas
Mohamed Achraf, creador de esa célula y preso en Bélgica, estuvo en la
cárcel de Topas, según publicó ayer el diario Heraldo de Aragón, tras ser
detenido en Zaragoza en 1999 acusado de delitos de estafa y falsificación
de moneda.
Tras ser juzgado en Zaragoza, Achraf provocó revueltas
contra el director de la prisión salmantina. La Policía investiga ahora
cuáles fueron los movimientos del terrorista islámico en la capital
aragonesa, que también estableció contactos con radicales afincados en la
ribera navarra del Ebro. Además, dos de los suicidas de Leganés vivieron
en esta comunidad autónoma por un tiempo.
El PNV califica de ´novela´ la relación ETA-Al Qaeda
El PNV no se plantea la posibilidad de que ETA haya tenido relación con el
terrorismo islamista. Su presidente, Josu Jon Imaz, aseguró que ese
vínculo es "una novela" que el PP utiliza para justificar sus mentiras y
el líder peneuvista en Guipúzcoa, Joseba Egibar, cree que "nada está más
lejos de la realidad" que esa hipótesis. En las filas populares, en
cambio, se da credibilidad a lo que han dicho los confidentes encarcelados
y no a las presuntas conversaciones entre etarras que se desmarcan del
11-M. Imaz aseguró que tanto el Ministerio del Interior como "cualquier
fuente objetiva informada en esta materia" desmienten la existencia de
vínculos entre ETA y el terrorismo islámico, aunque todavía "algún medio
de comunicación y un partido político", el PP, "están tratando de
justificar esa injustificable posición de mentir y manipular a la opinión
pública. Para el líder peneuvista, el PP y el Gobierno de Aznar trataron
"a toda costa de mantener una pista falta ante la opinión pública
española", la de ETA y "para mantener y justificar toda aquella posición
de aquellos tres días están
intentando, como sea, mantener esa conexión entre
terrorismo islámico y ETA". "Desde luego, yo no he visto ningún dato
policial ni del Ministerio del Interior que avale esa tesis", dijo, aunque
ETA fuera capaz de cometer atentados como el de Hipercor.
Joseba Egibar se mostró de acuerdo con esta opinión.
abc.es
| Se les ha aplicado el artículo
75 del reglamento penitenciario, que supone una restricción
significativa de sus movimientos y mayor control de sus actividades |
MADRID. El
plan especial de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para
lograr un mayor control de las actividades de los presos islamistas
radicales ya se ha traducido en decisiones concretas. Ayer mismo, apenas
24 horas después de que el dispositivo fuera anunciado de forma oficial,
la dirección de la cárcel de Topas (Salamanca) ordenó la aplicación del
artículo 75 del reglamento penitenciario a ocho internos musulmanes
radicales que forman parte de un grupo más amplio de quince, y cuyas
actividades recoge el informe del inspector que Prisiones envió a ese
centro.
En concreto, el documento, de 28 de septiembre, recoge
que la dirección del centro «sí tiene detectado un grupo de internos
musulmanes a quienes por su trayectoria penitenciaria tiene decretada una
especial vigilancia, algunos de ellos tachados por los funcionarios como
fundamentalistas».
Dos incidentes recientes
Sobre estos reclusos, se señala que sólo se han recibido recientemente dos
informes concretos de los funcionarios: «Uno, de fecha 7 de agosto pasado,
que el director devolvió a Jefatura de Servicios para su concreción y
ampliación ya que en el mismo sólo se referían vaguedades y asuntos sin
concretar («parece que hay un grupo de talibanes»... «se reciben quejas de
internos» -que no refieren-, etc...). Este parte no fue devuelto con las
informaciones solicitadas. Otro, de fecha 4 de septiembre de los
corrientes en el que se viene a repetir este tipo de informaciones
inconcretas, aportándose una relación de 14 supuestos integristas».
El informe añade que «ordenadas hacer las oportunas
averiguaciones al Jefe de Servicios, éste concluye que el ambiente es de
total normalidad y da el nombre de dos internos que supuestamente
solicitan cambio de departamento por los motivos que manifiestan los
funcionarios». Sin embargo, en posterior entrevista personal realizada con
el inspector, los implicados negaron esas denuncias y manifestaron que
«los problemas que tuvieron fueron como consecuencia de una pelea entre
dos internos y al mediar ellos en la solución del conflicto a favor de
uno, temiendo represalias posteriores, que no se han llevado a cabo,
solicitaron el traslado, pero tales sospechas no se han concretado y a día
de hoy su estancia en el departamento es de normalidad absoluta».
De cualquier forma, la trayectoria penitenciaria de
ocho de los presos ha llevado a la dirección del centro a aplicarles el
artículo 75. Por ello, han sido trasladados a módulos distintos de la
cárcel y su capacidad de movimiento ha sido sustancialmente recortada.
Este artículo, además, se traduce en que los implicados podrán disfrutar
de menos horas de patio y tampoco coincidirán en él con sus compañeros de
grupo. También se les hace un especial seguimiento y control de sus
actividades.
Mientras tanto, Instituciones Penitenciarias continúa trabajando en el
informe encargado por su directora general, Mercedes Gallizo, sobre todos
los incidentes que hayan protagonizado presos radicales islamistas en
todas las cárceles españolas.
Esta iniciativa se adoptó después de la operación de la pasada semana
contra una célula islamista que pretendía volar la Audiencia Nacional o el
Tribunal Supremo, cuyo germen se sitúa en la cárcel de Topas entre finales
de 2001 y 2002. Entre los detenidos se encuentran diez individuos que ya
se encontraban en prisión. Cinco de ellos llegaron a protagonizar un
conato de motín en 2002 en la prisión salmantina.
Miedo a incidentes
Ayer, los sindicatos de prisiones continuaron denunciando lo que, en su
opinión, es una situación de extrema peligrosidad en los centros. El
portavoz de Acaip en la cárcel salmantina, José Manuel Salvador, alertó de
la posibilidad de que algunos presos musulmanes radicales se inmolen en el
interior de las penitenciarías en las que cumplen condena al no haber
conseguido su objetivo de volar la Audiencia Nacional, o bien que
protagonicen alguna revuelta. Durante los últimos días, añadió el portavoz
sindical, se ha recrudecido la postura de algunos de estos internos, hasta
el punto de no acatar las órdenes «y llamar judío a un funcionario de
Topas y pegar un cabezazo a uno de la cárcel de Villabona», comentó.
El Di@rio
montañés
| Los internos aislados son un
grupo muy influenciado por Said Afif, el vice-emir del comando |
Instituciones
Penitenciarias, dentro del plan de choque para impedir la creación de
células terroristas en las cárceles, dispersó entre el lunes y ayer en
cinco módulos diferentes de la prisión salmantina de Topas a ocho presos
islamistas vinculados al grupo que iba a volar la Audiencia Nacional. Se
trata de la segunda decisión de la dirección general dentro del plan
antiterrorista que el lunes pasado aisló a los 18 miembros del grupo
'Mártires por Marruecos' en cuatro prisiones distintas de la Comunidad de
Madrid y cortó su contacto con otros reclusos. Además,
solicitará las autorizaciones judiciales para controlar
sus comunicaciones (cartas, llamadas telefónicas, 'vis a vis', etc.). El
objetivo de este plan es evitar que vuelvan a formarse células terroristas
aprovechando las oportunidades del régimen penitenciario ordinario y
facilitar la detección de los grupos radicales en el caso de que pese a
todo se generasen.
La dirección de Topas comenzó el lunes el aislamiento de ocho de sus
presos musulmanes que durante 2004 habían caído bajo el influjo radical de
Said Afif, el vice-emir del grupo terrorista que pretendía realizar el
atentado suicida contra la sede judicial.
Un informe de los inspectores de Instituciones Penitenciarias, realizado
el 28 de septiembre, indicaba que, tras la salida de los miembros de
'Mártires por
Marruecos' de la prisión de Topas en 2003, y su
dispersión por otros centros del país, en la cárcel salmantina ya no
existía grupo netamente fundamentalista alguno, pero sí un embrión de
célula bajo la tutela de Afif, formado por 15 reclusos, que quedó
neutralizada en junio pasado, con el traslado del vice-emir a otro módulo
penitenciario. Ocho de estos 15 reclusos, los más radicalizados del grupo,
todos ellos ubicados en el módulo nueve de Topas, han sido separados en
cinco módulos distintos del centro penitenciario y han quedado en
situación de aislamiento. Los otros siete, a los que se considera menos
influenciados por Afif, permanecerán en el módulo nueve, aunque se
extremará la vigilancia sobre ellos.
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