Un recluso del centro penitenciario de Villahierro, en Mansillas de las
Mulas, Jose Manuel Luengos Fernandez., atacó hoy sobre las 08.30 horas de
hoy, con un pincho de fabricación casera, al «único» funcionario de
servicio en el módulo 1, mientras revisaba las celdas de la segunda planta
del complejo. El agresor intentó secuestrarlo. En ese momento, los
internos habían abandonado sus habitaciones para desayunar en el comedor,
por lo que a pesar de que pudo zafarse de él, tuvo que ser reducido por el
resto de trabajadores de la prisión.
Según informó el sindicato
Acaip, el recluso ha sido el autor de numerosos incidentes en los
centros penitenciarios en los que ha sido ingresado y en el módulo de
aislamiento de la prisión leonesa. Por ello, recriminaron a la dirección
que hubiera permitido al reo promocionar al segundo grado de tratamiento
dado su historial. «Ello es fruto de la política de paños calientes, de
obligado cumplimiento, que con este tipo de internos ha establecido el
centro».
Asimismo, el sindicato aseguró que es «incomprensible» que en uno de los
módulos conflictivos del establecimiento se encontrase un solo funcionario
de servicio. Criticaron que la Delegación del Gobierno en Castilla y León,
que conoce las reivindicaciones de
Acaip, no haya
tomado «cartas en el asunto». Por ello advirtieron que el centro
penitenciario de León es el más masificado de la Comunidad.
Por último indicaron que en el módulo 1, al que pertenecía el recluso,
alberga a 106 internos, es decir, 34 más para los que fue diseñado. Lo
mismo ocurre –según Acaip-
en el resto de departamentos del centro en el que cumplen condena 1.854
reos, cuando su capacidad máxima es de 1.008, ya que están encarcelados
846 presos más para los que fue construido.