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31-12-05
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La directora de la cárcel de Melilla
pasa a una de las prisiones más importantes del país
Será la nueva responsable del centro
penitenciario de Topas en Salamanca
Por :
M. Hamed

La
directora del centro penitenciario de Melilla, Ana
Acosta, ocupará la dirección del centro de Topas
(Salamanca). La que hasta ahora ha sido responsable de
la prisión melillense pasa a dirigir una de la
cárceles más importantes del país, donde a mediados de
septiembre saltaba la noticia de que un grupo de 110
presos musulmanes imponía sus reglas en esta prisión,
donde habían convertido la sala de lectura en una
mezquita en la que no puede entrar ningún otro interno
que no profese su religión, algo que fue negado por la
directora general de Instituciones Penintenciarias,
Mercedes Gallizo, subrayando que es una de las
prisiones menos problemáticas salvo por la
sobrepoblación reclusa.
La directora general de Instituciones Penitenciarias,
Mercedes Gallizo, ha nombrado directora del centro
penitenciario de Topas a Ana Acosta quien hasta ahora
desempeñaba la dirección del centro penitenciario de
Melilla, donde el 80 por ciento de la población
reclusa es de origen musulmán.
Nacida en Albacete en 1963, ha ejercido de psicóloga
en el centro penitenciario de Melilla, donde
posteriormente ocupó el cargo de subdirectora de
Tratamiento. Desde octubre de 2004 dirigía este mismo
centro.
Ana Acosta, después de más de un año al frente del
centro melillense, con una buena gestión a sus
espaldas, sustituye en la dirección de Topas a José
Ignacio Bermúdez, también psicólogo, y nacido en
Ourense (1960). Bermúdez ha sido director de los
centros penitenciarios de Pereiro de Aguiar (Ourense),
El Dueso (Cantabria) y Topas, desde su inauguración en
1995.
En enero de 2006 pasará a desempeñar el cargo de jefe
de Gabinete de la directora general. Asimismo, la
nueva directora de Topas se incorporará a su puesto a
primeros de años. El nuevo responsable del Centro
Penitenciario de Melilla tendrá que ser nombrado
próximamente, con la marcha de Ana Acosta a Salamanca.
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26-12-05
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MARÍA SAINZ
El tabaco es
un parte importante de la vida de muchos presos. Las
iniciativas que han intentado prohibir su consumo han
resultado ineficaces y, en ocasiones, han despertado la
ira de los internos. Un artículo, publicado en
'The
British Medical Journal' ('BMJ'), afirma que se
deberían impulsar programas que, lejos de promover la
censura, ayuden a suspender el hábito.
En
España el nuevo
proyecto de ley antitabaco, aprobado el pasado 22 de
abril, contempla la creación de espacios para
fumadores en los centros penitenciarios. Sin embargo, el
artículo que aparece en la revista británica destaca,
ante todo, la educación para el no consumo.
El
coste es uno de los principales motivos argumentados
para no implantar las ayudas que pretenden disminuir el
uso de la droga en las cárceles. En este sentido, Niyi
Awofeso, autor del documento, se muestra contrario y
afirma que "los beneficios de promover programas para
cesar el hábito entre los internos que desean dejarlo
sobrepasan los costes".
Con una
duración media de 12 semanas, estos proyectos suelen
costar una media de 270 euros por recluso, según
especifica el artículo. "No es un precio
excesivamente alto si te das cuenta de que las
facturas sanitarias básicas de los prisioneros en EEUU,
Gran Bretaña y Australia suelen rondar los 10 dólares
-7,70 euros- por día o los 840 dólares -unos 646 euros-
por 12 semanas".
Trastornos psiquiátricos
Algunas
voces también señalan la dificultad de conseguir que las
personas drogadictas y las que tienen un trastorno
psiquiátrico abandonen los cigarrillos. "Parece que
utilizan el tabaco en parte como autoterapia y también
para incrementar los efectos deseados del uso lícito o
ilícito de las drogas", explica el texto.
Estos
dos grupos suponen una mayoría en las cárceles
occidentales y, en varias ocasiones, los pacientes
psiquiátricos se han vuelto agresivos al verse privados
de nicotina. Por estos motivos, son pocos los
intentos realizados por frenar el consumo en esta
clase de internos.
Las
acciones tomadas para censurar, sin más, los pitillos en
las penitenciarias se han mostrado del todo ineficaces.
Como ejemplo, el documento recoge el caso de la
prisión de Woodford (Australia) en la que los
reclusos se revelaron debido a las restricciones en el
uso de tabaco.
Programas financiados y estructurados
"Los
programas para dejar de fumar que estén financiados y
estructurados tienen el potencial de reducir la
probabilidad y la severidad de este tipo de problemas",
recalca Awofeso.
Como él
mismo añade, las regulaciones que prohiben y restringen
severamente el uso "poseen una mayor probabilidad de ser
rentables y sostenibles en los centros en los que se
aborden las necesidades básicas de salud y bienestar
de los reclusos de una manera humana, y en los que estos
internos tengan la oportunidad de
acceder voluntariamente a los programas para
suspender el hábito tabáquico".
Varias
cárceles de Gran Bretaña suponen la excepción a
la regla que parece imperar en la mayoría de los centros
penitenciarios. El texto que aparece en 'BMJ' refleja
algunas iniciativas que han aportado, reciente y
gratuitamente, terapia sustitutiva de la nicotina y
otras clases de ayuda para luchar contra la adicción
a la nicotina. |
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31-12-05
El Ayuntamiento de Granada y la gerencia
de Infraestructuras de la Dirección general de
Instituciones Penitenciarias están a punto de alcanzar
un acuerdo para que el solar de la cárcel vieja pase a
manos de la ciudad, según el edil de Urbanismo, Luis
Gerardo García Roy.
García Royo condiciona el futuro uso de
este equipamiento al cierre de los últimos flecos del
acuerdo. El destino final de la
cárcel
vieja dependerá de la contrapartida económica que deba
abonar el Consistorio. En función de este apartado,
habrá más o menos equipamientos públicos en este solar.
Los vecinos del distrito Beiro, donde se encuentra
ubicado este vetusto edificio, llevan más de una década
reclamando para sí el uso de estas dependencias para
abrir un centro cívico, un establecimiento de servicios
sociales, un centro de día y una biblioteca, entre
otros.
Pese al hermetismo de García Royo para
explicitar el contenido de lo acordado hasta el momento,
fuentes cercanas al Gobierno central han trasladado que
uno de los condicionantes, además del económico, pasa
por la construcción de un centro de reintegración social
para presos. Es decir, un establecimiento que haga la
función que desarrolla la cárcel vieja de la capital
granadina en estos momentos.
García Royo muestra sus dudas ante la
posibilidad de recibir la totalidad del edificio o solo
parte de él. 'Éste es uno de los flecos que nos queda
por cerrar después de muchas conversaciones'.
El Ayuntamiento de Granada también es
propietario del solar de La Ponderosa, ocupado en la
actualidad por la Policía Nacional, situado a espaldas
de la cárcel vieja. Este solar quedará desocupado cuando
finalice la construcción de la nueva Jefatura de Policía
Nacional.
Si las negociaciones llegan a buen
puerto, tal y como apuntan las fuentes del Gobierno
central consultadas, y ratifica el propio Ayuntamiento,
la vieja cárcel pasaría a manos de la ciudad en los
primeros meses de 2006 |
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31-12-05
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La Administración
entiende que «constituyen espacios privados»
Marta Borcha
Madrid- El
humo y el cigarrillo, tan habitual en los espacios
carcelarios, seguirá teniendo su protagonismo tras las
rejas. En la actualidad se permite fumar a los presos en
las celdas y en la mayor parte de los recintos
penitenciarios, algo que cambiará sólo en parte con la
nueva Ley Antitabaco. Desde Instituciones Penitenciarios
informan de que a partir del 1 de enero quedará
prohibido fumar en «oficinas, puestos de vigilancia,
talleres donde trabajan los presos, enfermería,
comedores y salón de actos y televisión».
Las personas privadas de libertad -más de 60.000 en
todo el país- que quieran fumar, podrán hacerlo sin
problemas en los patios de las cárceles y en las propias
celdas, ya que la
administración entiende que éstas son «espacios
privados» en los que el recluso puede hacer lo que
quiera. De esta forma, los cigarrillos seguirán siendo
un compañero fiel en la vida de muchos presos.
Prima el derecho del fumador. En las celdas
individuales no habrá discusión posible, pero si la
celda la comparten dos internos uno de los cuales fuma y
el otro no, éstos «deberán ponerse de acuerdo ellos
mismos» ya que, según matizan fuentes penitenciarias, «a
ninguna persona se le puede prohibir fumar en su casa».
A pesar de ello, la portavoz de prensa del organismo
anuncia que en los centros «trataremos de poner a los
internos fumadores en la misma celda para evitar
problemas entre ellos».
La responsable de prensa de esta institución destaca
a su vez que, a pesar de que «cada vez hay más internos
que piden zonas libres de humos y que muchos de ellos
están tratando de abandonar el cigarrillo», hay que
tener en cuenta el alto grado de adicción al tabaco que
existe entre la población reclusa: «En las cárceles
españolas hay muchos fumadores que han superado otras
adicciones, como su dependencia con la cocaína, la
heroína o el alcohol, pero todavía no han podido
renunciar al tabaco».
Por este motivo, la ley contempla la creación de
salas específicas para los fumadores dentro de los
espacios comunes de las prisiones, zonas que podrían
empezar a habilitarse en los próximos meses. La polémica
está servida, pues si bien el preso podrá fumar un
cigarrillo en su celda con total impunidad, no lo podrá
hacer, por el contrario, el trabajador que lo vigile.
Frente a otro tipo de empleados públicos a los que se
les permitirá salir a fumar un pitillo a la calle
durante la jornada laboral, los funcionarios de
prisiones deberán permanecer, por razones obvias, en sus
puestos de trabajo, y no podrán ausentarse de ellos.
Estos funcionarios sólo podrán fumar cuando su trabajo
tenga que realizarse en el patio de la prisión, al aire
libre.
No obstante, la excepción a la norma se aplicará en
las celdas para mujeres internas con hijos menores de
tres años de edad, que sí podrán fumar en espacios
habilitados al efecto siempre que ni estén presenten ni
entren con ellos.
Mientras, en Cataluña la Ley será más restrictiva. En
las celdas de sus cárceles primará el derecho del no
fumador y los trabajadores tendrán que salir al patio a
fumar, aunque se encuentren en zonas en las que los
presos tengan permitido encender un cigarrillo.
Instituciones Penitenciarias no se plantea, por el
momento, prestar ayuda o desarrollar programas
específicos para los presos que deseen poner fin a su
adicción a la nicotina. No obstante, están realizando un
informe para regular las medidas que tomarán a partir de
la entrada en vigor de la Ley Antitabaco.
Junto a la población reclusa, tampoco los
trabajadores que lo hagan por su cuenta, los autónomos,
y concretamente los que realicen su labor desde casa,
como por ejemplo los escritores, arquitectos, pintores o
los periodistas que trabajen por cuenta propia, tendrán,
en el caso de que sean fumadores, deberán abandonar su
puesto, ya que la normativa marca que los domicilios
particulares son espacios privados en los que no pueden
ejercer control |
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31-12-05
JOSÉ IGNACIO BERMÚDEZ | ASESOR DE
LA DIRECCIÓN GENERAL DE INSTITUCIONES
PENITENCIARIAS
«Es inaudito que Zamora pida una
cárcel cuando otras ciudades la niegan»
El ex director de la prisión se
Topas se compromete a transmitir la «sólida»
defensa ciudadana de un nuevo centro
DESPUÉS de diez años como director de la prisión de
Topas, José Ignacio Bermúdez acaba de ser nombrado
asesor de la Dirección General de Instituciones
Penitenciarias, una labor que, de hecho, ya ejerce
desde hace tiempo, puesto que ha colaborado en
numerosas ocasiones con la directora, Mercedes
Gallizo. La Dirección de Topas será asumida a
primeros de año por Ana Acosta, hasta ahora
responsable del centro penitenciario de Melilla.
Desde su nuevo cargo, Bermúdez se compromete a
transmitir la reivindicación de Zamora del nuevo
centro penitenciario, que alojaría a presos
toxicómanos para su reinserción.
El ya ex director de Topas, que visitó ayer la
ciudad y mantuvo un encuentro de despedida con el
Subdelegado del Gobierno, Carlos Hernández, afirmó
que por su conocimiento de la ciudad y de las
inquietudes de los zamoranos está en situación de
exponer la sensibilidad ciudadana, de las
instituciones y, en particular, de los sindicatos de
prisiones en favor de la nueva cárcel. Bermúdez
llegó a admitir que se trata de una defensa
«inaudita», puesto que, normalmente, la mayoría de
las ciudades rechazan la implantación de una
prisión, pero aseguró que abogará por el centro con
el aval «de la postura razonable sólida y
argumentada» de los zamoranos.
A su vez, el subdelegado del Gobierno aprovecho la
visita para reconocer el apoyo que José Ignacio
Bermúdez ha prestado a la iniciativa de la nueva
cárcel para la provincia. En este momento, según
precisaron tanto el asesor como el subdelegado, la
iniciativa del nuevo centro para la ciudad está aún
pendiente del estudio sobre la viabilidad del
proyecto.
En su visita a la Subdelegación, Bermúdez quiso
agradecer el apoyo y la vinculación de la ciudad a
la cárcel de Topas y, sobre todo, de la plantilla de
funcionarios de Zamora en aquella prisión, «que
siempre han sostenido el criterio de que la de Topas
también es una cárcel de Zamora».
Integración absoluta
José Ignacio
Bermúdez deja la dirección de una cárcel altamente
masificada y en la que no han faltado conflictos
debido a la gran mezcla de etnias y nacionalidades
de la población reclusa.
Tal como recordó el propio ex director, actualmente
conviven en Topas 1.600 presos de 60 nacionalidades
diferentes. Pero, ante el planteamiento de cuál es
la situación que deja a su sucesora en el cargo,
afirmó que «es de normalidad, ejemplo de convivencia
de culturas y con un grado de integración absoluta».
El ex director admitió que, como ocurre en otras
prisiones en las que conviven ciudadanos de
diferentes culturas y razas, existen unas estrictas
medidas de control y vigilancia, «y cuando hay un
recluso o más con comportamientos radicalizados se
aplican las medidas previstas».
Bermúdez indicó que en Topas no hay terrorismo
islamista, «pero sí estamos alerta, y si se detectan
conductas de carácter radical, se cortan». Sí quiso
hacer especial hincapié en que no se confunda el
mundo musulmán con el terrorismo; «es algo que,
afortunadamente, en Topas hemos sabido separar. El
musulmán es un mundo respetable, y, dentro de este,
puede haber núcleos terroristas, como en cualquier
otra cultura».
La labor de integración se fomenta en la cárcel a
través del trabajo de los propios equipos de
tratamiento -psicólogos, trabajadores sociales-, se
recurre a traductores -hay uno de árabe- y se
respetan las costumbres y tradiciones de cada
cultura, en la alimentación, en sus celebraciones,
etcétera, explicó José Ignacio Bermúdez. Pero
resaltó que quienes de verdad hacen una labor de
integración y de multiculturalidad son los propios
funcionarios de prisiones: «Es una tarea esencial y
son quienes saben mejor cómo es el carácter de los
magrebíes, de los subsaharianos, de los latinos ».
Sin solución a corto plazo
Lo que sí constituye un problema real
«y sin solución a corto plazo» es la masificación
del centro penitenciario, reconoció el ex director.
Bermúdez recordó que Instituciones Penitenciarias
tiene un proyecto de nuevos centros que ofrecerán
una salida al problema en el plazo de cinco o seis
años, pero no de forma inmediata.
Entretanto, el asesor planteó posibles medidas
alternativas que pueden contribuir a paliar la
situación y, así, explicó que, lógicamente, los
reclusos con delitos graves y que crean alarma
social deben mantenerse en prisión, pero hay otros
presos con penas menos graves que son susceptibles
de pasar a régimen abierto.
Otra alternativa es la de utilizar centros
de reinserción, como podría ser el que se
pide para Zamora, para descongestionar el de
Topas.
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31-12-5
| El PSOE se marca como
objetivo cerrar el cuadro de infraestructuras en 2008
«La nueva cárcel supondrá la
creación de 200 puestos de trabajo»

El segundo
de los objetivos para los próximos meses lo fijan los
socialistas zamoranos en «apoyar proyectos de
desarrollo» como la construcción de un centro para
presos drogodependientes «que supondrá la creación de
200 puestos de trabajo»
Bermúdez: «Haré todo lo posible por que se consolide
el proyecto de prisión en Zamora»
José Ignacio Bermúdez,
ex director de la cárcel de Topas y del Centro de
Inserción Social (CIS) de Zamora y nombrado
recientemente jefe del gabinete de Instituciones
Penitenciarias acudió ayer a la capital para despedirse
del alcalde y del Subdelegado del Gobierno. Bermúdez,
afirmó que desde su
nuevo
puesto de trabajo «haré todo lo posible por trasladar la
sensibilidad de los zamoranos y que se consolide el
proyecto del nuevo centro penitenciario salga adelante».
Sustituta
La directora general de Instituciones Penitenciarias,
Mercedes Gallizo, nombró ayer nueva directora de Topas a
Ana Acosta, psicóloga y directora de la cárcel de
Melilla, que asumirá su puesto a principios de año.
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2-1-06
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La mayoría de los
15.692 no nacionales que están actualmente en
prisión proceden del Magreb y de países
sudamericanos.
R. A.
Madrid- Las cifras son
escalofriantes. El 73 por ciento de las personas que
en 2005 ingresaron en cárceles españolas son
extranjeras, según ha señalado la Dirección General
de Instituciones Penitenciarias. De los 1.594 nuevos
internos que se contabilizaron el año pasado, 1.167
son extranjeros. La mayoría procede del Magreb y de
países sudamericanos.
La población reclusa en España se sitúa en 52.866
internos, lo que supone un incremento de 1.594
presos respecto a los que había a finales de 2004,
si bien en estos datos no se contabilizan
los internos de las cárceles de Cataluña, que
dependen de la Generalitat catalana, y no de
Instituciones Penitenciarias, con lo que la cifra
podría ascender hasta los 61.235. Los presos
extranjeros se cifran en 15.692, de los que 14.320
son hombres y 1.372 mujeres. De los 47.265 hombres
en prisión que había en 2004 se ha pasado a 48.655,
mientras que el número de mujeres aumentó en 204,
llegando a 4.211.
El sistema actual se desborda. El incremento de
la población reclusa durante los últimos cinco años
(38 por ciento), la inmigración y el alargamiento de
las penas han desbordado el sistema. Hoy, 61.245
presos cumplen sus penas en 66 prisiones con
capacidad para 38.785 reclusos. O lo que es lo
mismo, soportan una tasa media de hacinamiento del
165 por ciento, que llega a situaciones tan
dramáticas como la de la cárcel de Murcia, que, con
una saturación del 264 por ciento, alberga hasta
tres presos por celda.
«Todos los centros han tenido que duplicar y
hasta triplicar su ocupación y sólo existe un
funcionario para cada 150 presos», explica José
Ramón López, presidente de ACAIP,
principal sindicato de funcionarios de prisiones.
En efecto, España se ha convertido ya en el país con
mayor población reclusa de Europa, por delante de
Francia, Alemania o Italia, y el ratio de presos por
cada 100.000 habitantes, situado en 125, tan sólo
es superado por Gran Bretaña. La directora de
Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha
atribuido en reiteradas ocasiones este cambio de la
población reclusa al endurecimiento de las penas que
introdujo la reforma del Código Penal impulsada por
el anterior Gobierno, lo que ha desatado las
críticas del PP. A lo que se debe añadir la entrada
en vigor de los «juicios rápidos».
Pero existe otro factor fundamental: la
inmigración. En los últimos cinco años, la población
reclusa extranjera ha crecido un 126 por ciento. Las
cárceles son una torre de Babel. Hay personas de 190
países. Los funcionarios tienen problemas de
comunicación con ellos y, junto al hacinamiento,
esta situación genera tensiones. «Cada nacionalidad
crea su propio grupo de poder y se enfrentan entre
sí para ganar fuerza», relata José Ramón López.
La ausencia de familiares en España que se hagan
cargo de la fianza, en unos casos, o incluso de un
domicilio en el que cumplir la pena bajo vigilancia,
en otros, obliga a las autoridades penitenciarias a
mantener en prisión a miles de inmigrantes, que no
poseen otro lugar en el que esperar los juicios.
Los funcionarios alertan de que el perfil de los
presos ha evolucionado en los últimos años. Antes,
eran mayoritariamente españoles condenados a penas
cortas por delitos menores. Sin embargo, ahora hay
más reclusos con condenas largas, relacionadas con
delitos droga, violencia y de nacionalidades muy
distintas.
A finales de noviembre, el Consejo de Ministros
dio luz verde al Plan de Creación y Amortización de
Centros Penitenciarios, que invertirá 1.647 millones
de euros hasta 2012 para crear 18.000 plazas
distribuidas en 46 nuevos centros penitenciarios. A
esta medida hay que añadir los 1.800 funcionarios
que el Estado contratará en 2006 para mitigar las
carencias y el envejecimiento progresivo que el
cuerpo de trabajadores de prisiones sufre.
Sin embargo, estas medidas no convencen a las
autoridades de Galicia donde la población
penitenciaria ha crecido un 68 por ciento en cinco
años y los presos extranjeros se han multiplicado
por once. El año 2003 fue el que marcó un punto de
inflexión en esta llegada masiva de extranjeros. Fue
entonces cuando la población interna de foráneos se
triplicó, pasando de 1.169 a 3.637. La explicación
es un cambio en la política de la Dirección General
de Instituciones Penitenciarias que decidió aliviar
las cárceles con mayor número de extranjeros,
situadas sobre todo en Madrid, Levante, Andalucía y
Canarias, y trasladarlos a los penales del norte,
entre ellos, los gallegos. Marroquíes, argelinos,
colombianos y portugueses son, por este orden, las
principales nacionalidades que se reúnen en las
prisiones.
En opinión de Gallizo, si los legisladores siguen
valorando que la manera más efectiva de abordar los
problemas sociales es enviar a gente a la cárcel y
no se buscan alternativas, la situación será
inasumible en pocos años. La construcción de tres
nuevas cárceles en 2008 no frenará la avalancha de
presos.
Finalizado el año 2005, la estadística más
tétrica lanza una cifra poco alentadora: 58 muertes
violentas en la Comunidad. Sólo dos menos respecto a
2004. Sin embargo, las cifras muestran datos mucho
más preocupantes.
Por ejemplo, que, de estas 58 muertes, el 70 por
ciento de ellas haya sido cometida por extranjeros,
frente al 58 por ciento del año pasado.
De los 117 detenidos por estos crímenes, 82
fueron cometidos por ciudadanos de otras
nacionalidades, mientras que 35 eran españoles.
Los ecuatorianos encabezan la estadística, con 24
compatriotas detenidos durante 2005. Los siguientes
son los colombianos, con cinco personas capturadas.
Les siguen cubanos y marroquíes, con cuatro
detenidos de cada país; después, dominicanos,
polacos y chinos, con tres personas arrestadas de
cada nacionalidad. |
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2-1-05
| A.M. / MÁLAGA
prisión provincial de Alhaurín de la Torre
concluyó 2005 con unos 1.600 internos, lo que
supone una reducción de cien reclusos en el
último año, según afirmó el director del centro
penitenciario, Angel Herbella.
La máxima
autoridad de la prisión destacó el descenso de
presos y la ausencia de
incidentes a lo largo del año, en el que se ha
producido un hecho “extraordinario” con una
actuación “ejemplar” de los funcionarios por la
operación “Nilo”, en la que fueron encarcelados
más de trescientas personas por un delito de
estafa.
Los sindicatos han denunciado
en numerosas ocasiones la masificación de la
cárcel malagueña, que aseguran que afecta a la
reinserción de los presos al reducir su acceso a
puestos de trabajo o el tiempo para estar con
sus familias.
En la actualidad, se construye en el centro un
locutorio para familiares y abogados con el que
se pretende mejorar las comunicaciones y está
prevista la creación de un centro de inserción
social, que permitirá “prepararle un nuevo
camino” a los internos. Los principales retos
para 2006 se centran en las mujeres y los
jóvenes, colectivos formados por 130 y 50
reclusos, respectivamente, a los que se le dará
“prioridad”, afirmó Herbella. El encarcelamiento
de muchas de las mujeres es una “consecuencia
indirecta” de su pareja, debido a que han sido
maltratadas o agredidas sexualmente, y en otras
ocasiones se encuentran en una situación de
marginalidad o en la prostitución. Además, se
pretende dar una “ocupación integral” a los
jóvenes, a los que se transmitirá una enseñanza
basada en la “recuperación” de valores, la
denegación de la violencia y la formación
profesional, porque “si no hacemos nada,
encauzamos su vida a la delincuencia”, señaló el
director de la prisión. |
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2/01/2006
La ley que prohíbe fumar en los lugares públicos y
centros de trabajo tendrá una aplicación especial en
las prisiones, donde habrá celdas para fumadores,
excepto para internas con hijos. Los funcionarios sólo
podrán apurar un pitillo en los espacios destinados a
sus vigilados.
La normativa tiene una disposición adicional
específica para cárceles y otros centros
penitenciarios que permite vender tabaco en sus
economatos y habilitar zonas para fumadores, en un
tratamiento parecido al de los hoteles.
Puesto que la cárcel es lugar de trabajo para
funcionarios pero de residencia para los presos, la
instrucción de la Dirección General de Instituciones
Penitenciarias sobre el cumplimiento de la nueva ley
antitabaco ha debido conciliar ambos aspectos.
Esa instrucción, hecha pública ayer, prohíbe a los
funcionarios fumar en sus espacios de trabajo “que no
sean locales específicamente destinados a los
internos”, concretando que se trata de despachos,
salas de reuniones, espera o descanso, pasillos,
baños, vestíbulos o cualquier lugar “destinado
específicamente” para los trabajadores.
La Dirección de Prisiones “procurará garantizar que
los internos no fumadores dispongan de celdas libres
de humo”, por lo que aquellos que no quieran compartir
la suya con un fumador podrán manifestarlo para que se
les busque otro acomodo.
Los internos que entren en la cárcel en el futuro
serán clasificados como fumadores, no fumadores o no
fumadores tolerantes con el humo ajeno, elemento que
se tendrá en cuenta a la hora de asignarles celda. Si
cambian de idea, podrán comunicarlo oficialmente para
que se les reubique.
Fuentes sindicales consultadas pusieron en duda que
haya celdas suficientes en las saturadas cárceles
españolas para este tratamiento diferenciado entre
fumadores y no fumadores y temieron que esto pueda
generar conflictividad.
Si bien consideraron correcta la instrucción, opinaron
que a los funcionarios se les habría debido habilitar
zonas propias para fumar atendiendo al hecho de que
trabajan en un lugar cerrado.
De acuerdo con la instrucción, los presos también
tendrán permitido echar un cigarro en las habitaciones
para sus encuentros íntimos o familiares, que
igualmente estarán distribuidas entre fumadores y no
fumadores. |
03/01/2006
Madrid
La organización terrorista ETA ha visto cómo el
número de sus presos en cárceles españolas ha
descendido por primera vez desde la tregua,
situándose en diciembre de 2005 en 521, cuarenta
menos que cuando comenzó el año, según informaron
ayer fuentes penitenciarias. La caída en el ritmo de
detenciones y los treinta presos que se han
licenciado definitivamente en los últimos doce
meses, algunos aprovechando las redenciones
recogidas en el anterior Código Penal, han
contribuido a la rebaja de la cifra.
De los 521 miembros de ETA que cumplen condena en
España y que han acabado el año en prisión, 437 son
hombres, y 84 mujeres. Por su situación, 372 están
cumpliendo una condena dictada por la Audiencia
Nacional y el resto, 149, son preventivos,
precisaron las fuentes consultadas.
En total, fueron 120 los terroristas, entre
condenados y presuntos, que salieron en libertad en
2005, y ochenta los que ingresaron, la mayoría en
calidad de preventivos, aunque algunos lo hicieron
entregados temporalmente por Francia. |
03/01/2006
| Instituciones
Penitenciarias espera comenzar este año la construcción
de un centro tipo con 1.008 celdas individuales |
La
nueva prisión se construirá en el municipio de
Campos del Río. Según indicaron fuentes de toda
solvencia, está previsto que esta semana se cierre
la negociación, pero ya se da por seguro que el
nuevo centro penitenciario se construirá en el
citado municipio gobernado por el PSOE. Es tan
inminente el anuncio de la ubicación de la prisión
que hay quien la clasifica como 'un regalo de los
Reyes Magos'.

Las mismas fuentes indicaron a LA OPINIÓN que desde
hace un mes se están realizando negociaciones para
la construcción de esta infraestructura en Campos
del Río y aseguran que ya se han vencido las
reticencias iniciales que había encontrado el
ministerio del Interior para desarrollar el
proyecto.
El municipio de Campos del Río era una de las
posibles ubicaciones que más fuerza cobró después de
que Instituciones Penitenciarias se encontrase con
multitud de problemas para contar con terrenos en
Fuente Álamo, el municipio que en principio
resultaba más atractivo para construir la cárcel,
dado que se encuentra entre las dos partidas
judiciales más importantes, Murcia y Cartagena, y
cuenta con buenos accesos por carretera. Sin
embargo, la corporación municipal se negó a ceder
terrenos y adquirirlos era muy caro.
Ante este contratiempo, se siguió buscando posibles
ubicaciones y desde hace un mes se está negociando
la compra de una finca que comprende terrenos de
Campos del Río, Mula y Albudeite. De hecho, aunque
la cárcel se construirá en Campos del Río, está casi
más cerca del casco urbano de Albudeite
Hay que recordar que está prevista una inversión de
75 millones de euros para la construcción del nuevo
centro penitenciario que tendrá 1.008 celdas
individuales. Es un centro tipo, como los
construidos en otras provincias, y se espera que
comience su construcción este mismo año, pudiendo
ser inaugurado el centro en 2008.
Instituciones Penitenciarias considera prioritario
la construcción de una nueva cárcel en la Región por
la sobreocupación de Sangonera, la mayor de toda
España, y el número de reclusos que cumple condena
fuera de su Comunidad Autónoma. Más de mil murcianos
están repartidos por cárceles de toda España. |
03/01/2006
Sin
conflictos, sin altercados. La Ley Antitabaco empezó
a funcionar ayer en las prisiones de Villena y
Fontcalent sin grandes problemas ni por parte de los
internos ni de los funcionarios. Mientras que los
empleados no podrán encender un cigarrillo en el
interior del centro penitenciario, los presos podrán
hacerlo en el patio, la celda y la sala común, en
donde se habilitarán espacios bien ventilados para
no fumadores al ser la mayoría de la población
reclusa adicta a los cigarrillos.
Una instrucción de la directora general de
Instituciones Penitenciarias establece las bases de
cómo debe aplicarse la ley en los centros
penitenciarios. Según la circular, los funcionarios
deberán de abstenerse de fumar dentro de prisión.
Además se procurará tener celdas libres de humos
para aquellos presos que lo soliciten y se prohíbe
consumir tabaco en el comedor.
Según fuentes de los dos centros penitenciarios de
Alicante, en donde entre el 70% y el 80% de los
reclusos son fumadores, la aplicación de la
normativa no tiene porqué entrañar problemas. De
hecho, tanto en Villena como en Fontcalent ya se
atendían con anterioridad las peticiones de aquellos
internos que querían un cambio de celda porque su
compañero fumaba y ellos no.
Según fuentes de la dirección de Villena, el
personal de oficinas hacía tiempo que «se salía a
los pasillos a fumar». Ahora su única posibilidad
será salir a la calle «siempre y cuando puedan
abandonar el puesto de trabajo». A pesar de todo,
«no habrá problemas. Son profesionales».
En Fontcalent los funcionarios lo tienen menos
complicado, ya que «fácilmente se puede acceder a
espacios abiertos», señalan desde la dirección.
En cuanto a los internos, ambos centros aparecían
ayer empapelados con las señales de prohibido fumar
en las zonas comunes. Tanto en Villena como en
Fontcalent se tendrá que preguntar a partir de ahora
a los reclusos si quieren una celda libre de humos.
En Villena, el comedor es una sala independiente de
la sala común, por lo que ayer no hubo problemas
para prohibir fumar durante la comida. En Fontcalent,
sin embargo, ambos espacios coinciden. Cuando la
zona se utiliza para almorzar o cenar está prohibido
encender un cigarro. Después, señalan desde la
dirección, el área «se limpia, se adecua para sala
de estar y se delimita una zona libre de humo con
bastante ventilación». |
3/1/06
|
El delegado del Gobierno
asegura que se mejorarán las infraestructuras de
comunicaciones en Campos del Río |
El
delegado del Gobierno, Ángel González, manifestó
ayer que la construcción, puesta en marcha y
mantenimiento de las cárceles es un gran negocio.
Tanto es así, que González lo llegó a calificar como
"el gran negocio de Europa" y espera poder anunciar
esta semana el cierre definitivo de las
negociaciones, convirtiéndose la nueva prisión en
"un regalo de los Reyes Magos".
Estas afirmaciones las realizó el delgado de
Gobierno basándose en los datos que se desprenden de
la construcción en otras provincias de España de
cárceles como la que está previsto construir en
Campos del Río. Las previsiones del ministerio de
Interior indican que el centro penitenciario
generará al menos 600 empleos directos. Entre estos
puestos de trabajo se encuentran los de 150 guardias
civiles que se encargarán de las labores de
vigilancia de la prisión.
Además, las arcas municipales de Campos del Río
recibirán una cantidad de dinero por la licencia de
obras. Hay que tener en cuenta que el coste de un
centro penitenciario tipo con capacidad para 1.008
reclusos supone una inversión de alrededor de 75
millones de euros.
Otro de los puntos fundamentales para calcular el
impacto económico que tiene la puesta en marcha de
un nuevo centro penitenciario, es la gran cantidad
de dinero que se maneja en los contratos de
suministro. El gasto en productos alimenticios de
una prisión, en la que se espera que estén internos
más de mil reclusos, es millonario.
Asimismo, además de los puestos de trabajo directos
se espera que se generen gran cantidad de empleos
indirectos, tanto por parte de las empresas de
suministro, como toda una serie de negocios que
surgen alrededor de las cárceles. Entre ellos, cabe
citar el gasto que hacen en los municipios cercanos
al lugar en el que está ubicada la prisión los
familiares de los reclusos.
Contraprestaciones
Los datos anteriores dan muestra del negocio que es
una prisión. Pero además, el delegado del Gobierno
indicó que el municipio que albergue la prisión
recibirá toda una serie de contraprestaciones. Entre
ellas se encuentran la mejora de las
infraestructuras de comunicaciones o potenciar el
desarrollo del polígono industrial, como se anuncia
para el caso de Campos del Río.
González puntualizó que aunque la Sociedad de
Infraestructuras y Equipamiento Penitenciario tiene
prácticamente cerrada la compra de los terrenos en
Campos de Río, se reservan la opción de construir la
cárcel en Mula o Fuente Álamo para el muy improbable
caso de que no se cierre con éxito el trato.
|
3/01/2006
| Instituciones
Penitenciarias ve «aventurado» el plan porque no la
tendrán al salir a la calle |
Ezker Batua presentó ayer en el Parlamento Vasco una
proposición no de ley en la que reclama que
Instituciones Penitenciarias permita la puesta en
marcha de un programa de dispensación terapéutica de
heroína para sesenta reclusos de la cárcel de
Nanclares de la Oca (Álava), que han fracasado en dos
ocasiones con el tratamiento de metadona. La
experiencia piloto serviría para extender el plan al
centenar de reclusos en la misma situación en otras
cárceles vascas.
La iniciativa fue dada a conocer por el parlamentario
de EB Oskar Matute, quien enmarcó el programa dentro
del V Plan de Drogodependencias del Gobierno vasco,
aprobado el pasado mes de febrero por todos los grupos
de la Cámara, salvo el PP. La propuesta no se ha
llevado adelante al no conseguir el apoyo del Gobierno
central que aún no ha transferido las competencias de
prisiones. De hecho, el pasado mes de diciembre la
directora general de Instituciones Penitenciarias
consideró «aventurado» este programa al no existir
continuidad en el tratamiento tras la excarcelación.
Mercedes Gallizo dijo que era «materia delicadísima»
Matute censuró que el Ejecutivo socialista haya
avalado que se dispense heroína en prisiones de otras
comunidades autónomas como Andalucía y que, sin
embargo, no lo facilite en el País Vasco. «El Gobierno
central ha negado a Euskadi lo que ha dado a otras
regiones», se quejó.
Recientemente, la ministra de Sanidad y Consumo, Elena
Salgado, señaló que se debe proceder «con muchísima
prudencia» en esta cuestión que, «por el momento, no
entra en los planes inmediatos» del Ministerio.
Salgado aseguró que los únicos datos de este tipo de
experiencias se corresponden a la puesta en marcha en
Andalucía y todavía no están analizados.
En cuanto a la propuesta de EB, Matute recordó que «no
se busca la deshabituación, sino conseguir mejorar la
calidad de vida de los politoxicómanos de difícil
reinserción». |
5/01/2006
| El director de La
Torrecica anuncia que se ayudará a los presos que
quieran abandonar el tabaco |
Los segundos privados de libertad ya se hacen eternos,
pero podrían ser un auténtico infierno si a la soledad
de la celda se le suma el mono del tabaco. El director
del centro penitenciario provincial de La Torrecica,
Antonio Muñiz, confirmó ayer que los internos que
fumen no se verán obligados a abandonar este hábito
que, aunque insano, no deja de ser una elección
personal. Eso sí, para respetar el derecho de aquellos
internos que quieran respirar un aire libre de humos,
la prisión dispondrá de celdas para fumadores y para
no fumadores, motivo por el que habrá que recolocar a
la mayoría de los presos.
Sólo se podrá fumar en el patio y en las celdas para
fumadores. Sin embargo, no todo serán prohibiciones.
Muñiz aseguró ayer que el centro penitenciario
«procurará proporcionar las medidas necesarias a quien
quiera dejar el tabaco».
Las prisión de La Torrecica suele dar cabida a cerca
de 300 presos que, en su mayoría, comparten celda con
dos y hasta con cuatro reclusos. El problema es que
los presos no se agrupan de forma aleatoria, por lo
que el hecho de recolocarlos en función de si son o no
fumadores implica toda una reordenación de la prisión.
Por este motivo, los reclusos que ya han pedido
cambios de celda están a la espera de que, una vez
analizadas todas las circunstancias, se les conceda el
traslado.
Espacios comunes
La Ley Antitabaco ha llegado a la prisión, como
al resto de España, sin grandes contratiempos. Además,
se aplicará de acuerdo a las circunstancias, sin que
ello implique que un recluso fumador tenga que
renunciar al hábito de la noche a la mañana. El
objetivo es respetar a los no fumadores sin perseguir
a quienes consuman cigarrillos. Por tanto, no se podrá
fumar en ningún punto cubierto de La Torrecica.
Estarán libres de humos los pasillos, aulas, talleres,
enfermería o biblioteca y comedor, pero se podrá fumar
en la celda, ya que forma parte de la intimidad del
preso, y en el patio, ya que se trata de una zona al
aire libre.
Tampoco se va a condenar al preso que fume a esperar a
que los pitillos vengan de fuera. Muñiz confirmó ayer
que se seguirá vendiendo tabaco dentro del centro
penitenciario, concretamente en la cafetería, donde,
aunque no se pueda fumar, sí se podrá comprar.
Muñiz reconoció ayer que en La Torrecica «abundan los
fumadores», de ahí que esté dispuesto a conseguir los
medios que sean necesarios para que, quien quiera
intentarlo, reciba las mismas ayudas que podría tener
en libertad. |
6/01/2006
|
En la cárcel llanerense hay ya
147 reclusos de otros países, que en su mayoría proceden
del Magreb |
El
número de reclusos extranjeros en la cárcel de
Villabona casi se ha triplicado en sólo cinco años.
Así, la cantidad de personas de otros países
recluidas en la prisión llanerense se sitúa ya en
147, mientras que en el año 2000 apenas sobrepasaban
la cincuentena y el pasado agosto eran 129.
En la actualidad, en la prisión hay un total de
1.352 reclusos, frente al millar del año 2000, lo
que supone que, paralelamente, la población reclusa
de Villabona también ha aumentado en los últimos
cinco años. En concreto, en torno a un 30 por
ciento.
Para albergarlos, en la prisión existen mil plazas o
celdas funcionales, que son aquéllas en las que el
interno vive de forma continuada, excluyendo las
enfermerías, ingresos o aislamiento, por lo que el
sindicato ACAIP ha llegado a hablar de
«hacinamiento».
De estas 1.352 personas, un 10,7 por ciento procede
de otros países. La mayoría, en torno a una
treintena (el 20,4 por ciento de los no españoles),
tiene nacionalidad marroquí, y le siguen, por este
orden, colombianos, argelinos y rumanos. Las
procedencias son variadas, argentinos, franceses,
holandeses, croatas, alemanes y venezolanos también
se encuentran privados de libertad tras los muros de
la cárcel asturiana.
El incremento de población reclusa extranjera en
Asturias se explica, según fuentes penitenciarias,
«tanto por el aumento de la población reclusa en el
conjunto España como por el incremento de la
inmigración».
Estos datos se sitúan, sin embargo, muy por debajo
de los de otras comunidades autónomas españolas,
como Cataluña, donde uno de cada tres presos es
extranjero, mientras que la media nacional es del 29
por ciento de reclusos no españoles. También en
Cataluña es el Magreb el principal lugar de
procedencia de estas personas, que suponen el 43 por
ciento de la población extranjera, seguidas de los
latinoamericanos, que son ya el 21,2 por ciento del
total de los reclusos no españoles.
En cuanto a sus delitos, la mayoría de los presos en
Villabona son reincidentes, según señala un informe
de ACAIP fechado en agosto pasado.
Concretamente, un 65 por ciento de los reclusos que
se encuentran en el centro penitenciario asturiano
ha delinquido en más de una ocasión. Este porcentaje
aumenta en tres puntos si se refiere exclusivamente
a los presos penados, es decir, los que ya han sido
juzgados y tienen sentencia firme de prisión.
Así, el grado de reincidencia de los presos
asturianos está siete puntos por encima de la media
nacional, que se sitúa en más de un 58 por ciento.
Si se divide por sexos, son las mujeres las que más
delinquen por primera vez: un 41 por ciento ingresó
en Villabona sin haberlo hecho antes, frente a un 33
por ciento de los hombres.
Además, la mayoría de los presos condenados en
Villabona -hasta un 78 por ciento- cumple sus penas
en régimen de segundo grado, es decir, en reclusión
habitual. En total son 887 internos.
Mientras, el 10 por ciento, que suma algo más de un
centenar de presos, ya disfruta del tercer grado o
situación en semilibertad. Es decir, sólo acuden a
dormir al centro penitenciario de lunes a viernes,
ya que cada día salen de la cárcel para acudir a sus
respectivos puestos de trabajo fuera de la prisión. |
7/01/2005
La
sección sindical de la Agrupación de los Cuerpos de
la Administración de Instituciones Penitenciarias,
Acaip, se queja de que los funcionarios del Centro
Penitenciario de Jaén se ven obligados a trasladar a
los internos a las visitas médicas ante la falta de
agentes de la Policia nacional. En un comunicado, el
sindicato explica que el año pasado y, exactamente
en el mes de diciembre, la práctica fue casi
rutinaria. En este sentido, los responsables de
Acaip recuerdan que la normativa: "Excepcionalmente
y sólo en casos de urgencia o necesidad perentoria,
podrá disponerse el traslado de internos a cargo de
los funcionarios de Instituciones Penitenciarias que
el director del establecimiento designe entre4 los
que se hallen de servicio". Es decir, que la
custodia y traslado de los presos deben de
realizarla los cuerpos de seguridad del Estado y, en
caso de necesidad extrema, pueden hacerse cargo los
funcionarios. Según fuentes sindicales, al parecer,
el problema radica en que actualmente faltan
efectivos en la Policia Nacional de Jaén. Denuncian
que los funcionarios no tienen los medios necesarios
para realizar los traslados, ni están preparados
ante una situación por ejemplo, de fuga planeada en
el hospital o algo similar. Ante esta situación, el
próximo día 12 de enero, sindicatos del Centro
Penitenciario de Jaén, tendrán una reunión con el
subdelegado del Gobierno, Fernando Calahorro, para
intentar arreglar el problema para que en el futuro
no se dé este tipo de situaciones.
MASIFICACION: Por otra parte, representantes
de Acaip insisten en que el Centro Penitenciario de
Jaén sufre una de las masificaciones de internos más
alta desde su apertura en el año 1990, con alrededor
de 720 reclusos, cuando fue edificada para albergar
a 450. Todas las previsiones apuntan a que la cifra
aumente hasta llegar a 800 en los próximos meses. El
sindicato ha solicitado en reiteradas ocasiones, la
ampliación de la plantilla, ya que además de la
masificación, se abren talleres y actividades que
deben de conllevar un aumento de plantilla. |
7/01/2006
El Cuerpo Nacional de Policía ha detenido a una mujer que
fue descubierta cuando intentaba acceder a la prisión de
Fontcalent con 40 gramos de cocaína ocultos en su vagina. La
implicada, de nacionalidad rumana, pretendía hacer llegar
esta mercancía ilícita a su compañero sentimental, con quien
iba a mantener un vis a vis.
La maniobra de la traficante fue detectada antes de que la
droga llegase a su destino. Todo hace pensar que la cocaína
iba a ser comercializada entre reclusos del centro
penitenciario, lo que habría supuesto un importante negocio. |
9/01/2006
| Casi doscientos reclusos participan en los programas
de reinserción y reeducación que desarrolla Adhex en
las cárceles extremeñas 430 presos estudian en las
aulas permanentes de adultos |
BADAJOZ
Las cárceles, en ocasiones, además de una privación de
libertad, pueden convertirse en una parada estacional
donde muchos reclusos buscan su segunda oportunidad.
Para llegar a ella, existen puntos intermedios como
las aulas de educación permanentes de adultos de las
prisiones y los programas y talleres de reinserción
social.
En Extremadura, más de un tercio de la población
reclusa, 430 internos, asiste a las clases de las
escuelas de los centros penitenciarios de Badajoz y
Cáceres. 240 internos de Badajoz y 190 de Cáceres
cogen cada día los libros en alguno de los cinco
niveles de formación que se pueden cursar en los
centros penitenciarios. Esta oferta hace que los
reclusos puedan recibir desde un curso de
alfabetización hasta preparación universitaria,
pasando por la formación profesional o la educación
secundaria.
Aunque en todos los cursos existen alumnos
matriculados, la clase más concurrida es la de
alfabetización. En el centro penitenciario de Badajoz,
110 internos están aprovechando su pena para aprender
a leer y a escribir. En Cáceres lo hacen 55, gracias
al apoyo de los maestros del centro.
El nivel dos, que equivale a cuarto y quinto de
primaria, lo estudian 154 reclusos, 80 en Badajoz y 70
en Cáceres. Más minoritario es el número de
matriculaciones en estudios superiores. Apenas llegan
a la veintena los que se esfuerzan por sacar adelante
sus estudios universitarios o de bachillerato.
Para llegar con éxito a final de curso los estudiantes
cuentan con el apoyo de 15 maestros - ocho en Cáceres
y siete en Badajoz- que ejercitan su función docente
en el interior de las prisiones. José María Fuentes,
maestro en el centro de Cáceres, destaca la motivación
y el entusiasmo «casi generalizado» de todos los
internos por aprender.
Reconoce el «agradecimiento continuo» que muestran los
reclusos con los maestros. Según Fuentes, la escuela
sigue una «educación en valores» que traspasa los
criterios puramente docentes, algo que permite clases
enriquecedoras con continuos debates y discusiones
entre los reclusos.
Los 17 años enseñando entre rejas -cuatro en Alcalá
Meco y 13 en Cáceres- le hacen consciente de las
dificultades que entraña enseñar a personas donde
aprender a leer o a escribir puede ser el menor de sus
problemas, aunque dice que su trabajo «no es muy
diferente al que puede tener un profesor de adultos de
la calle».
Su trato con los internos le ha salpicado de anécdotas
y experiencias reconfortantes. La última la vivió hace
unas semanas, cuando se encontró con un antiguo alumno
que aprobó el graduado escolar en la cárcel y gracias
a ello consiguió un trabajo de jardinero en el Canal
de Isabel II. Situaciones como ésta le «recompensa
tanto a nivel personal como profesional».
Pero no todas las historias tienen un final feliz.
Cada preso, cada historia constituye un reto para la
sociedad y para todos los que trabajan por la
reinserción, sobre todo si se trata de reclusos
extranjeros. Sin duda la situación de los inmigrantes
es la que presenta mayores cotas de dificultad, ya que
una vez que cumplen su pena, su situación es ilegal.
Esta circunstancia desfavorece por completo las
posibilidades de un reenganche sociolaboral.
El aumento de la población reclusa inmigrante en las
cárceles hace que, por ejemplo, en el centro de
Cáceres los cursos de alfabetización para extranjeros
estén sujetos a listas de espera.
Muy similar a la experiencia que vive Jose María
Fuentes en el centro de Cáceres es la de Marisol
Acuviña en Badajoz, una maestra con más de veinte años
de experiencia docente con presos. Coincide con su
compañero de Cáceres en el aspecto amable y agradecido
de los alumnos y el carácter ameno de las clases.
Cuando mira por su particular espejo retrovisor
verifica el cambio que se ha producido en las escuelas
de las prisiones. «Hoy tenemos prácticamente un
equipamiento similar al de cualquier colegio de
adultos, antes apenas contábamos con libretas para
todos».
En estos momentos la principal demanda que pide es que
los alumnos puedan contar con Internet, una exigencia
a la que también se suman desde el centro de Cáceres.
Sin embargo, las actividades educativas en los centros
penitenciarios no se quedan únicamente en la escuela.
Multitud de oenegés realizan actividades formativas y
culturales además de desarrollar proyectos y programas
sociales que facilitan la vida entre rejas y hacen que
la reinserción no sea una quimera que se va por el
desagüe.
La Asociación de derechos humanos de Extremadura,
Adhex, trabaja en el interior de las prisiones
extremeñas a través de programas como el de
'Prevención de exclusión social para reclusos de
centros penitenciarios extremeños' o el proyecto
'Ventana', que beneficia en estos momentos casi a
doscientos internos.
En muchos casos la mayoría de estas actividades están
subvencionadas por las administraciones públicas. El
objetivo que persiguen es rehabilitar y reinsertar en
la sociedad a quienes han delinquido, una reinserción
que comienza en el propio centro penitenciario.
Su filosofía nace del artículo 1 de la Ley General de
Penitenciaría, donde se establece que «Las
Instituciones Penitenciarias» tienen como fin
primordial «la reeducación y la reinserción social de
los sentenciados a penas y medidas penales privativas
de liberta».
Partiendo de esta idea, esta asociación trabaja en
cuestiones como las habilidades sociales, la búsqueda
de empleo y el acceso a la cultura de los presos en
las mismas condiciones que en el exterior, para que la
privación de libertad no signifique una privación de
desarrollo social y cultural.
En sus programas trabajan de forma individualizada
mediante entrevistas personales que realizan los
educadores a los reclusos para tener un contacto
permanente con cada preso, complementando así la labor
de los psicólogos y los trabajadores sociales de la
propia cárcel.
El trabajo de Adhex se desdobla en una doble vía, por
un lado mejorar las condiciones de vida de los
internos cuando están cumpliendo su pena, y por otro,
ayudar en la vuelta a la sociedad una vez que se han
cumplido para evitar la reincidencia.
Pero, para que el reencuentro con la sociedad tenga un
final feliz, no sólo vale con el camino recorrido por
el interno en la escuelas o en los proyectos de
integración, a su paso también debe salir la sociedad,
que debe proporcionale una respuesta acogedora a sus
intentos de reinserción. La experiencia de algunos
educadores de Adhex relatadas a HOY muestra que en la
mayoría de ocasiones la sociedad está muda, no hay
respuesta.
Sostienen que hay muchas dificultades para encontrar
empresas dispuestas a participar en procesos de
reinserción.
Tercer grado
Los más proclives a participar en las
actividades lúdicas y formativas son los presos que
están más cerca de conseguir la libertad, los reclusos
que gozan de un tercer grado. Al disfrutar de esta
situación son también los más próximos a la
reinserción, ya que realizan alguna actividad o
trabajo fuera de la prisión, cosa fundamental en un
proceso de reeducación.
Tanto los presos en tercer grado como los próximos a
él se encuentran en los centros penitenciarios valores
como la responsabilidad, y el respeto a los demás. Dos
aspectos esenciales y que se debe en gran parte a las
ofertas educativas y culturales.
Según Marisol Acuviña, del centro de Badajoz, en la
última visita la directora general de Instituciones
Penitenciarias reconoció que el Plan Cultural que se
desarrolla en el centro de Badajoz está por encima de
la media del que se ejecuta en otras prisiones.
En Adhex son consciente de la importancia del trabajo
que se viene desarrollando, pero creen que todavía se
puede hacer más para mejorar las condiciones de los
privados de libertad. Por eso reclaman más programas
específicos de rehabilitación de presos en función de
las condena.
Por ejemplo que un condenado por maltrato pueda
beneficiarse en la cárcel de una terapia de
recuperación, para que el cumplimiento de la pena sea
también una forma de reeducación.
En definitiva, de lo que se trata es de preocuparse
porque las prisiones también sean un lugar donde
conseguir una segunda oportunidad para todos aquellos
que quieran buscarla.
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9/01/2006
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EL INTERNO QUIERE EL
TRASLADO A UNA PRISIÓN MAS CERCANA A SU FAMILIA
Miguel Melenchón cumple
su sexto día de protesta en Alcolea
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Miguel Melenchón Rubio, que cumple condena en el centro
penitenciario de Alcolea, sigue en huelga de hambre para
reclamar el traslado a la prisión de Sangonera (Murcia), pues
su familia reside en la ciudad murciana de Lorca.
Según informó su mujer, Josefa Mateo, Melenchón cumplió
ayer su sexto día de protesta y está preocupada porque,
"aunque lo ha visto la doctora, tiene la tensión muy alta".
Josefa destaca que le envió una carta a la directora
general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, con
la petición de traslado, "pero no me ha respondido ni me han
dado explicaciones".
La mujer dice que su marido, de 51 años, está en la cárcel
porque "lo pillaron con un kilo de droga en Lorca y le echaron
siete años". El hombre lleva 13 años en distintos centros
penitenciarios (Murcia, Almería, Granada, Zaragoza...) "y cada
vez se lo llevan más lejos. A Córdoba lo llevaron engañado
porque le dijeron que iba a Málaga como testigo de un juicio
por una agresión de un preso a un funcionario".
Esta situación de lejanía se le hace cuesta arriba a la
familia del interno, que "económicamente no podemos ir a
verlo". Josefa no tiene trabajo y vive de la ayuda social, y
señala que la pareja tiene una niña de dos años "a la que ha
visto sólo un par de veces y tiene nietos a los que no conoce
todavía". Esta familia tiene siete hijos y cinco nietos.
También apunta que "a mi marido le están quitando sus
derechos, pues debe estar cumpliendo condena cerca de su casa,
como los demás presos. Pero a él cada vez lo cambian más lejos
de Lorca". Josefa, de 47 años de edad, opina que "hay una mano
negra que lo quiere hundir y no sé por qué", apuntando "al
director de alguna de las cárceles en las que ha estado que le
habrá cogido manía".
El objetivo de Josefa Mateo es que "le trasladen, me da
igual que sea a Murcia o Alicante, para que abandone la huelga
de hambre, que su salud no es muy buena".
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7/01/2006
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No serán hasta 2007 cuando
concluyan los trabajos de construcción de Puerto 3 y de
la nueva estación de tren. El teatro comenzará a
funcionar este año |
el
puerto. 2006 va a ser un año de continuación de las
obras de infraestructura más destacadas, que en su
mayoría se iniciaron el año pasado y que concluirán
el próximo (como son el nuevo centro penitenciario,
la rehabilitación del antiguo Ayuntamiento de Peral
y el desdoble de la vía férrea). Los próximos meses
serán también el inicio de otra actuación como la
del puente que unirá las dos variantes del término
municipal o la ampliación del polígono industrial de
Las Salinas de Levante. Además se espera que a lo
largo de este año entre en funcionamiento el nuevo
teatro municipal, una infraestructura demandada
desde hace años en la ciudad.
Puerto 3: Se calcula que para abril de 2007 esté
listo el tercer centro penitenciario del término
municipal, que desde el pasado mes de abril se
construye en las inmediaciones de los otros dos
complejos carcelarios. Poco a poco se va conformando
esta instalación que ocupa una superficie de 90.000
metros cuadrados y que podrá albergar algo más de un
millar de reclusos (más que Puerto 1 y 2 juntos). La
inversión que ha realizado el Ministerio del
Interior a través de la Dirección General de
Instituciones Penitenciarias supera los 70 millones
de euros. |
9/01/2006
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REPORTAJE. Unos 400 presos
trabajan o se forman mediante cursos en el centro
penitenciario de alhaurín de la torre |
Algunos
presos fabrican puertas y ventanas para empresas o
trabajan en servicios internos de cocina, lavandería
o panadería
LUIS SANTIAGO. MÁLAGA
Entrar en la prisión
de Alhaurín de la Torre es recorrer un paisaje
de pasillos y puertas correderas. Un mundo de
ladrillo visto, hierro y cemento. Un largo
corredor, visiblemente humanizado en los
últimos años por grandes pinturas de internos
como el colombiano Danilo y otros, hace de
distribuidor central. De él surgen `vías
secundarias´, que llevan a los módulos, el
corazón de la vida diaria de los reclusos.
Dalí, Picasso y paisajes de Málaga han sido
las fuentes de inspiración de los
presos-pintores. En una esquina, una pizarra
de anuncios escupe una frase trazada con
rabia: "Matar es fácil, lo difícil es luchar".
Sin duda hay gente que lucha en la prisión de
Alhaurín. Por redimir sus condenas y trabajar
ya por un futuro en libertad. José Antonio
López es uno de ellos. A sus 39 años, sale
cada día de su `chabolo´, coge un azadón y se
pone a cavar la tierra. José Antonio y el otro
recluso que trabaja en el vivero tienen a su
disposición unos 5.000 metros cuadrados. En
ese espacio cultivan coles, espinacas,
patatas, pimientos y lechugas. Abastecen a la
cocina de la cárcel y conquistan felicidad.
"El trabajo aquí da media libertad. Se me van
los días y no me entero", confiesa.
El hombre del vivero responde al perfil
clásico del malagueño en prisión (otra cosa
son los extranjeros), con una historia de
enganche a las drogas y una suma de pequeños
delitos que `recitan´ de carrerilla. "Llevo
desde el 99 y estaré aquí hasta el 2010 por
varios robos y tentativas de robos".
A José Antonio, el vivero le parece su pequeño
paraíso. Está cerca de Nerja, donde viven sus
padres, y lejos de Madrid y Galicia, donde
pasó varios años preso.
"Pasaba muchísimo frío y no tenía la libertad
que tengo aquí", evoca este interno, que ve
"cordialidad" en las relaciones
presos-funcionarios. "En Galicia las
relaciones eran más duras, sólo hablaba con
los funcionarios para pedir una instancia".
Albañiles. A unos metros del vivero, también a
cielo abierto, el cordobés Manuel Ruiz, de 27
años, y otros chicos levantan una caseta de
ladrillos. "Nos cogieron a varios con hachís.
Entré el verano pasado y estoy esperando
juicio, pero no es lo mismo que al principio,
que estaba nada más en el patio. Aquí, en el
curso de albañilería, construimos un aula para
fontaneros. Aprendo y se pasa el tiempo más
rápido", matiza.
El centro penitenciario es como una pequeña
ciudad. Con sus servicios e instalaciones. En
la lavandería, siete hombres trabajan a
marchas forzadas con tres grandes lavadoras.
Son 150 bolsas con unas 12 prendas cada una
las que reciben cada día. Trabajan de 9.00 a
13.00 horas y de 15.00 a 19.00 horas. Virgilio
Sánchez Muñoz, malagueño de 53 años, está
contento con ser el encargado de ese grupo. Es
ya un preso de confianza. Espera que esa
situación le sirva para que le den un permiso.
"Me metieron tres años por dos gramos de coca
y me han denegado cuatro veces salir de
permiso. Entre mi mujer actual y yo tenemos
siete hijos y quiero verlos", se lamenta.
Empresas. La dirección del centro presume de
tener unas naves con dos talleres donde se
trabaja para empresas, algo que no pueden
decir muchas cárceles españolas. En el de
carpintería metálica, 12 condenados fabrican
persianas, puertas, ventanas y acristalamiento
para obras. El ritmo de producción es de unas
80 piezas diarias. Cada mañana, Francisco
Mérida, socio de Builder SL, va a la prisión y
se mete en la pequeña oficina habilitada igual
a la de cualquier taller. "Hace 14 años salió
a concurso público este servicio, no se
presentó nadie y luego hubo quien se quejó de
competencia desleal", revela Francisco.
¿Y cómo responden los presos, muchos de ellos
sin hábitos de trabajo? "Estamos muy
contentos. Son supertrabajadores. No hay
problemas", asegura Mérida. Donde sí hay más
dificultades es en la calle. Builder SL
también da trabajo en su nave central a
reclusos en tercer grado o ex presos y algunos
fallan. "En la calle, hay quien ve más
rentable vender cocaína que trabajar".
Antonio Romero, que a sus 38 años tiene una
hija y una nieta, está encantado de la vida
con su trabajo. "Estaba desmadrado y esto me
ha cambiado la vida. Antes, cuando estaba en
el patio, mi familia me mandaba dinero, ahora
soy yo el que les manda a ellos", relata.
Trabajo incesante. La panadería es otro punto
caliente de trabajo. Noe González, de
Benalmádena, viene del mundo de la hostelería
y en él sigue. "Aquí se hacen 4.000 bollos
diarios y siempre hay que tener más de 300 en
el congelador por si acaso", explica. El mayor
imprevisto reciente fue la entrada en prisión
de 300 africanos detenidos en julio de 2005
por las falsas loterías. Hubo que descongelar
los bollos.
La cocina, abierta de 6.30 a 19.00 horas, es
un centro de actividad incesante. Los presos
que trabajan en ella, coordinados por el
cocinero Paco, sacan casi 1.400 raciones
diarias de comida, de las que entre 220 y 250
son para musulmanes y unas 250 otro tipo de
dietas especiales. El ritmo de consumo va por
módulos. A menor poder adquisitivo más
consumo. Los que tienen dinero compran
alimentos en el economato. Como en la calle,
un mundo de `ricos´ y `pobres´ también dentro
de los muros de la prisión.
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10/01/2006
La asociación de apoyo a las personas presas,
Salhaketa, aseguró ayer que la situación en la prisión
de Nanclares continúa «igual», en el sentido de que
sigue habiendo «serios problemas de humedades, de
cubiertas y de parásitos». Por este motivo, el
representante de la asociación, César Manzanos, volvió
a exigir el «cierre cautelar» de algunas dependencias
del penal que, a su juicio, están «en condiciones
infrahumanas».
Según valoró Manzanos, el plan de choque anunciado por
la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes
Gallizo, al que calificó de «ineficaz y poco
contundente», ha resultado ser un simple «lavado de
cara». «Sólo se ha trasladado a 50 presos por lo que
la prisión no se ha descongestionado. Los enfermos
contagiosos están junto a las personas sanas y las
personas con enfermedades mentales siguen pululando
por los módulos como zombies», describió el
responsable de la asociación.
En este sentido, desde Salhaketa se instó al Ararteko,
Íñigo Lamarca -con quien el jueves mantendrá una
reunión- y a los parlamentarios que han visitado
recientemente la prisión a que hagan públicos los
informes derivados de sus respectivas visitas y
expliquen qué propuestas se pueden desarrollar para
instar a la Dirección General de Prisiones y al
Ministerio del Interior a que intervengan «con mayor
contundencia». |
10/01/2006
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Un argelino y otro acusado
responderán por un delito de tráfico de drogas por el
que ya han cumplido más de dos años en la cárcel de
Botafuegos |
algeciras.
La sección algecireña de la Audiencia Provincial
retoma su actividad habitual tras el parón navideño
y lo hace con un calendario de juicios que, a corto
plazo, está marcado por la singularidad del que se
celebra este jueves. No por el delito que se le
atribuye a los dos acusados –tráfico de droga, algo
habitual por esta zona– ni por la petición de pena
–en torno a cuatro años– sino por el hecho de que
uno de ellos, un argelino de iniciales E.G., está
vinculado a la mafia marsellesa y se le considera un
preso peligroso y con alto riesgo de fuga.
El caso de este argelino salió a la luz el 1 de
diciembre. Ese día, y por primera vez en sus cinco
años de historia, la Audiencia celebró una vista en
el centro penitenciario de Botafuegos. Lo hizo para
determinar si se debía prorrogar la prisión
provisional del acusado, que fue detenido en
diciembre de 2003 con casi 300 kilos de hachís.
Si el tribunal se trasladó entonces a la cárcel fue
porque se tuvo en cuenta que se trataba de presos
muy peligrosos. Precisaban de una vigilancia
especial y, como en definitiva se trataba de un acto
judicial de no mucha envergadura –era más que
probable que se prorrogara su estancia en prisión,
como finalmente sucedió– se optó por la citada
fórmula.
Para el juicio, sin embargo, será E.G. quien vaya a
la sede de la Audiencia, en la avenida Virgen del
Carmen. Lo hará fuertemente protegido y, dentro de
la sala, también estará continuamente vigilado. La
Policía Nacional, encargada de los traslados y la
custodia de los presos, no ha revelado cuáles serán
las medidas de seguridad, por razones obvias, aunque
fuentes de la comisaría señalaron que serán "acordes
con la peligrosidad de los detenidos".
Aunque es bastante probable que el argelino y el
otro acusado en este juicio serán condenados, porque
las pruebas en su contra son contundentes, lo cierto
es que les queda poco tiempo de permanencia en la
cárcel, al menos por este delito. Ya llevan allí más
de dos años y es improbable que sean condenados a
más de cuatro, señalaron ayer fuentes judiciales.
Botafuegos no es la primera cárcel que pisa E.G.,
que durante una anterior estancia en una prisión
francesa protagonizó una peripecia digna de la mejor
película de acción. La policía descubrió que había
un plan para propiciar su fuga: un helicóptero
aterrizaría en uno de los patios de la cárcel y E.G.
subiría en él para marcharse. El plan fue abortado,
pero el argelino, a consecuencia de eso, ya llegó al
penal algecireño con la vitola de preso con alto
riesgo de fuga y desde entonces ha estado
estrechamente vigilado. |
10/01/2006
| Uno de los etarras que
debía declarar por el atentado contra el directivo de DV
no fue trasladado a la Audiencia |
MADRID. La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia
Nacional no pudo comenzar ayer el juicio contra los
cuatro acusados de asesinar el 24 de mayo de 2001 al
director financiero de EL DIARIO VASCO, Santiago
Oleaga, debido a un error de Instituciones
Penitenciarias, que olvidó trasladar a la Audiencia
Nacional a uno de los procesados.
Según explicaron fuentes judiciales, el tribunal había
remitido el pasado viernes oficios a las cárceles de
Valdemoro y Soto del Real, ambas en Madrid, para que
los centros prepararan la conducción de los presos.
Sin embargo, ayer sólo fueron trasladados a la
Audiencia Nacional los miembros de ETA Luis María
Carrasco y Patxi Xabier Makazaga y la presunta
colaboradora de la organización Oskarbi Jauregi. El
tercer miembro del comando Erezuma, Ibon Etxezarreta,
se quedó en el centro penitenciario de Valdemoro.
Ante la imposibilidad de comenzar la vista oral, la
Sección Tercera optó por aplazar el juicio y decidió
volver a intentarlo el próximo 19 de enero. Carrasco,
Etxezarreta y Makazaga se enfrentan a penas de entre
56 y 36 años de cárcel mientras que para la presunta
colaboradora del comando, el Ministerio Público
solicita un total de dos años de prisión por supuesta
falsificación de placas de matrícula.
Alejamiento
El fiscal también pedirá para cada uno de los cuatro
una pena de cinco años de alejamiento, tiempo durante
el cual no podrán aproximarse a la familia de la
víctima, a sus domicilios y lugares de trabajo una vez
que hayan abandonado la cárcel. Esta medida ha
comenzado a aplicarse desde el mes pasado a los
miembros de ETA condenados.
El escrito de acusación del fiscal indica que a
principios de mayo de 2001 Makazaga transmitió al
resto de los miembros del comando la orden de la
dirección de ETA para asesinar a Oleaga. Durante
varios días, Carrasco y Etxezarreta siguieron a la
víctima para conocer sus hábitos, mientras Makazaga,
con la presunta ayuda de Jauregi, robó un automóvil,
le cambió las matrículas, y lo cargó con un kilo de
explosivos incendiarios, según la Fiscalía.
El 24 de mayo de 2001, sobre las ocho de la mañana,
Carrasco y Etxezarreta, con el coche preparado,
aparcaron en el Paseo de los Pinos de San Sebastián,
lugar al que sabían que acudiría Oleaga para recibir
asistencia médica en un centro del barrio de Ibaeta,
según el fiscal. Cuando el director financiero de DV
bajó de su coche, Carrasco le encañonó y le disparó,
según el escrito de la Fiscalía.
Los miembros de ETA huyeron a continuación en el
vehículo y lo hicieron estallar tras abandonarlo en la
calle Lanbarri, en una urbanización de Aiete, minutos
antes de las nueve y media de la mañana. COLPISA |
10/01/2006
| El lorquino Miguel Melenchón, que cumple condena en el
centro penitenciario de Alcolea (Córdoba), quería ser
trasladado a la prisión de Sangonera en Murcia con el
objetivo de estar más cerca de su familia |
El lorquino Miguel Melenchón, de 52 años, que cumple
condena en el centro penitenciario de Alcolea
(Córdoba), abandonó hoy la huelga de hambre que había
iniciado para forzar su traslado a la prisión de
Sangonera en Murcia, con el objetivo de estar más
cerca de su familia.
La directora de la prisión provincial de Córdoba,
Elena Puerta, explicó que el interno "había actuado
con sensatez" al entender que la dirección general de
Instituciones Penitenciarias no iba a ceder ante esta
medida de presión.
La esposa del preso, Josefa Mateo, indicaba ayer que
Melenchón ingresó hace siete días en la cárcel
cordobesa tras ser trasladado a este centro
penitenciario desde otro de Granada, en el que cumplía
una condena por tráfico de drogas que comenzó hace
casi 13 años.
Mateo opinó que el interno "tiene el derecho de tener
el cariño de sus hijos. El está pagando lo que ha
hecho pero lo único que queremos es que pague su
condena en Murcia, pero hay una mano negra que no lo
deja".
Sin embargo, Puerta señalaba que "no hay interés por
parte de nadie de que los presos estén lejos de su
familia", pero reiteró que todavía está pendiente la
resolución de la dirección general.
El interno, que se puso en huelga de hambre nada más
llegar a la cárcel de Alcolea, se encuentra en buen
estado de salud, ya que se le practicó un seguimiento
médico diario, según apuntó la máxima responsable del
centro penitenciario.
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10-01-05
| El responsable del
sindicato destacó las mejoras obtenidas, como nuevos
equipos informáticos o la elevación del muro |
Mª CARMEN PALMA/MELILLA
El
responsable del sindicato mayoritario de la cárcel (Acaip),
Florencio Merino, alabó ayer el gran trabajo
desarrollado por la ex directora del centro
penitenciario de Melilla, Ana Soledad Acosta,
durante el escaso periodo de tiempo en el que ha
estado gestionándolo, poco más de un año.
Así, entre los logros obtenidos durante su mandato,
Merino destacó las «excelentes» relaciones
mantenidas con los sindicatos y los trabajadores de
la prisión, unas relaciones inexistentes con el
equipo directivo anterior y que fueron reconducidas
de manera positiva por Acosta. Además, también
atribuyó a su gestión la visita al centro
penitenciario, el pasado mes de diciembre, de la
directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, quien anunció que los técnicos de este área
vendrían a Melilla después de la Navidad para
estudiar la elevación del muro exterior de la
cárcel.
Y es que, según el responsable de Acaip, desde que
se inauguró el centro en el año 1993 «no había
venido nadie a visitarlo, por lo que hay que
agradecerle a Acosta que consiguiera que viniera
Gallizo». En este sentido, señaló que la recién
trasladada directora, que pasará a gestionar a
partir de ahora la prisión de Topas en Salamanca,
«ha predispuesto» al centro para la consecución de
más objetivos, que se unirán a los ya obtenidos,
como la reparación del aire acondicionado, la
adquisición de nuevos equipos informáticos o la
renovación del mobiliario.
Partidas económicas
Por otra
parte, Merino indicó que Acosta ha conseguido
gestionar en Madrid la llegada de nuevas partidas
económicas que vendrán a solucionar problemas como
los existentes en la red de tuberías del centro
penitenciario.
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