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 Acaip     - Índice de Noticias de prensa -

El sindicato ACAIP critica el Estatuto Básico del Empleado Público


 Motin en el Acebuche: La rebelión de los presos


Juzgado un recluso acusado de abalanzarse sobre un funcionario


  Acaip denuncia que la entrada de religiosos en las prisiones de la Comunitat supone un riesgo para la seguridad


Centro inserción social y unidad de madres Palma estarán en marcha en un año


La cárcel de Albolote se encuentra al límite con 800 presos de más sobre su capacidad


Interior excluye a los etarras de un plan para suavizar el régimen de los presos conflictivos


Tres años de cárcel para el preso que apalizó a dos funcionarios en Tenerife II


La Fiscalía observa poco rigor en la cárcel de Huelva al dar las libertades condicionales


Los presos etarras no alteran su ritmo de vida la Dirección de Instituciones Penitenciarias ha solicitado informes diarios sobre incidencias


El recurso dice que un auto firme acordó el traslado a domicilio y no se puede cambiar por decisiones de ETA


Aranjuez, una cárcel con médico las 24 horas


El SUP exige al Gobierno que aclare por qué la prisión dio un permiso al atracador de Motril


El ministro Rubalcaba inaugura hoy la tercera prisión de El Puerto


El etarra De Juana es trasladado en ambulancia a un centro penitenciario de Madrid


De Juana amenaza con volver a la huelga de hambre si le controlan con una pulsera


Los jueces impusieron 14 condenas por agresiones de policías o funcionarios en 2006


La ocupación de la cárcel supera ya el 155% y los 1.830 internos


ACAIP pedirá a Arreciado información de la nueva cárcel


Gallizo pide otras opciones distintas al envío a prisión para castigar los delitos


Madrid II cuenta con 200 jóvenes presos, la mayoría por tráfico de drogas


Los presos de Villabona podrán declarar ante el juez desde la cárcel por videoconferencia


Las prisiones de Castilla-La Mancha, a rebosar


La asociación mayoritaria de jueces advierte que la ley no avala el que De Juana se vaya a casa


Prisiones insiste en que no le consta que De Juana haya recibido el alta


Las cárceles gallegas contarán con centros para formar adultos


Dos huelgas de hambre en prisión


El Gobierno sigue sin decidir dónde construirá la macrocárcel de Valencia anunciada en 2005


La mitad de los condenados cumple la pena fuera de la prisión


16 de cada 100 violadores están en tratamiento de rehabilitación en prisión


La ley de igualdad perjudica a las funcionarias de prisiones


Defensor cree cada vez más difícil tratamiento presos ante aumento internos


Más de 1.700 condenados por maltrato no reciben el tratamiento rehabilitador impuesto por el juez


Los sindicatos de la prisión rechazan un nuevo traslado de 5 funcionarios


Ninguna mezquita se ha decidido aún a dar atención espiritual a los presos musulmanes


Un preso aparece ahorcado en su celda de la prisión de Albolote


Más del 60% de los inmigrantes detenidos el año pasado tenía los papeles en regla


400 Reclusos siguen programas de reeducación sexual para evitar reincidir


La UFGS denuncia el ingreso en prisión de un guardia civil


La mitad de los presos extranjeros que hay en España procede de países islámicos


 


 Acaip - Noticias de prensa
La mitad de los presos extranjeros que hay en España procede de países islámicos

 

   26-05-07
De los 20.643 reclusos foráneos encarcelados, casi 7.300 nacieron en estados musulmanes
Madrid- Crece la población extranjera en España y con ella el número de reclusos foráneos. Si el 31 de diciembre de 2005 había encerrados en las prisiones españolas 18.616 convictos extranjeros, un año después su número ya ascendía a 20.643, que representan el 32,2 por ciento de los 65.000 internos que hay en las cárceles según los datos de Instituciones Penitenciarias.
   Y de esos más de veinte mil foráneos que hay en prisión, casi la mitad, 7.283, proceden de países musulmanes, según las informaciones aportadas por el departamento de Mercedes Gallizo al Congreso de los Diputados. Una cantidad nada desdeñable y en la que el factor geográfico juega un papel determinante. La proximidad de España a países de corte musulmán como Marruecos o Argelia -que se define constitucionalmente como país árabe, bereber y musulmán- ha facilitado la formación de grandes colonias de ciudadanos de ambos países que tienen su inevitable reflejo en las prisiones. Así, de esos cerca de 7.300 presos de origen musulmán, más de 5.500 son marroquíes, mientras que 1.311 proceden de Argelia.
   Los nacionales de ambos países conforman, pues, el grueso de este grupo de reclusos islámicos que completan presos procedentes de países como Irak (31), Irán (32), Túnez (41) o Siria (23).
   Un caso peculiar es el de Nigeria, 335 de cuyos ciudadanos están encerrados en las cárceles españolas. Aunque oficialmente su forma de gobierno es una república federal presidencialista, también es cierto que casi la mitad de sus 130 millones de habitantes profesan la religión musulmana, según reflejan diferentes estadísticas.
   De estos 7.283 reclusos de origen musulmán que hay entre rejas en España, 155 lo estaban por su vinculación con el terrorismo islamista el pasado 14 de febrero, según los datos aportados por Prisiones. La mayoría de ellos proceden también del Magreb. Mientras que los argelinos encerrados por su relación con el terrorismo yihadista se elevaban según las estadísticas de febrero a 46, los marroquíes eran 52. También hay encarcelados por este delito 16 españoles, un turco y dos ciudadanos de las antiguas repúblicas ex soviéticas. De esos 155, la gran mayoría, 144, estaban en módulos de aislamiento por su especial peligrosidad.
   En los últimos años, el crecimiento de la población reclusa extranjera en las prisiones españolas ha experimentado un repunte muy notable. En el año 2000, eran poco más de 8.900 los convictos foráneos encarcelados. Ya entonces representaban el 19,9 por ciento del total de la población reclusa. Sin embargo, seis años después esta cantidad se ha duplicado.
   El nuevo Código Penal, que ha endurecido las condenas para los delitos más graves, pero, sobre todo, la aplicación de la prisión preventiva están contribuyendo decisivamente a llenar las cárceles españolas de extranjeros. La aplicación de esta medida cautelar es la única garantía de que muchos extranjeros sin arraigo estén en los juicios

La UFGS denuncia el ingreso en prisión de un guardia civil

 

El Faro Ceuta y Melilla     26-05-07
La Unión Federal de Guardias Civiles ha denunciado el ingreso, una vez más, de un guardia civil en prisión, por “supuesta” infracción administrativa. Desde la Unión Federal se pone en conocimiento una realidad laboral, que “consideramos inexcusable en el momento actual: el ingreso en prisión de un guardia civil, por motivos laborales, y por una mera infracción administrativa
Poco o nada puede avanzar una sociedad demócrata, si mantiene el doble rasero que permite a los presuntos delincuentes, convictos en ocasiones de multitud de delitos menores, en la calle, a la espera de juicio, y sin embargo, ingresa en prisión a los agentes de la Guardia Civil, por normativas caducas de régimen interno”, espetan.

Para la UFGS acciones como ésta “no sólo merman la moral de las bases de la guardia civil, sino que suponen verdadero retroceso democrático y carencias de espíritu renovador en pos de un ideal democrático: la defensa de la libertad, y la garantía de la misma para todo aquel que no haya sido reo de delito, ni condenado culpable por un tribunal con las debidas garantías jurídicas del común de los ciudadanos”.

El agente Antonio Jesús Román Gavira ingresará en prisión mañana lunes, fecha en la que “se verá privado de su libertad y de su dignidad como agente”.

400 Reclusos siguen programas de reeducación sexual para evitar reincidir

 

   27-05-07
Unos 400 reclusos con delitos de agresión sexual siguen programas de reeducación de conducta para evitar reincidir al ser excarcelados. La superación, 'reconocerse como violador', 'exige una voluntad de cambio muy fuerte, y si no se consigue, el riesgo es muy alto', afirma la psicóloga penitenciaria Guadalupe Rivera
La tasa de reincidencia entre quienes no participan o no los superan, como Alejandro Martínez Singul, el 'segundo violador del Eixample', es de un 20 por ciento. Con tratamiento, la posibilidad se reduce a un 5 ó 6 por ciento, dijo a Efe Guadalupe Rivera, que ha desarrollado el programa que aplica Instituciones Penitenciarias en las prisiones españolas, excepto en Cataluña única comunidad con competencias en esta materia.

Participar en los programas encaminados a ayudar al interno a reconocer el delito y el dolor que causan a sus víctimas y controlar sus impulsos, es estrictamente voluntario y no comporta reducción de pena.

La alarma ha saltado con la excarcelación de Martínez Singul, tras cumplir 16 años por una decena de violaciones y agresiones sexuales a niñas y adolescentes y otras en grado de tentativa, sin salir un sólo día de permiso, por el riesgo de reincidencia, y pese a haber seguido un programa de control de conducta 'sin resultados satisfactorios', según el departamento de Justicia de la Generalitat.

En este caso 'ha fallado la voluntariedad firme de querer salir de ello', opina la psicóloga. Durante la terapia, 'el violador debe reconocer públicamente su intención, el daño que ha hecho y que lo hace porque le gusta, y eso es muy duro'.

Asumir: 'yo soy un violador' es el comienzo. 'Decir: lo he hecho porque bebí, porque los amigos me indujeron o la chica me provocó, son justificaciones. Cuando empiezas a reconocer que has violado, lo habías planeado y te gustaba, empieza a verse un poco de luz'.

Los programas, en marcha desde 1998 y un año antes en Cataluña, 'son eficaces', asegura la psicóloga ante las críticas suscitadas estos días, pero es necesario un apoyo externo de otras instituciones 'para completar su reinserción cuando salen'.

2.000 AGRESORES

En torno a 2.000 personas están encarceladas en España por delitos de agresión sexual y otras 440 en prisiones catalanas, menos de un cuatro por ciento de la población reclusa (9.327 en Cataluña y 56.154 en el resto), según datos facilitados a Efe por ambas administraciones.

Doscientos cincuenta internos, de entre 25 y 45 años, están inmersos en 28 cárceles en estas terapias, que siguen más de dos años, y otros 153 realizan en Cataluña sus propios programas, cuando han cumplido al menos tres cuartas partes de la condena.

En ellos -explica la psicóloga- se hace terapia de grupo y una evaluación individual para que el preso reflexione sobre aspectos de su conducta y su vida.

Al principio son reacios, señala Rivera, 'porque es algo que no han confesado antes, están expectantes, recelosos, desconfiados, pero a medida que la terapia avanza, que ven que no se les va a juzgar, van contando cosas que les quemaban dentro'.

A veces es doloroso, añade, más para quienes han abusado de sus propias hijas. 'Hasta ese momento se justifican: no le hago daño, no es tan malo, la trato con cariño..., pero cuando asumen el perjuicio y ven su realidad en un espejo, no lo pueden soportar'. En algún caso puede haber riesgo de suicidio.

Los agresores persistentes, señala, suelen ser ritualistas, y el que agrede a menores suele ser más cobarde y tener dificultades de relación con mujeres adultas.

Destaca que todos tienen fantasías de agresión en su cabeza antes de actuar. Lo importante es controlarlas.

Es necesario, insiste, que, una vez en la calle, el agresor pueda contar con un apoyo familiar, laboral y social. Lo contrario crea un sentimiento de soledad, abandono, frustración, y puede llevarle a recurrir a su fantasía, que le satisface, con independencia del daño que puede causar.

Esa situación, unida a la oportunidad, 'es el caldo de cultivo perfecto para una reincidencia y, si además beben un poco, van disparados', sentencia.

ALARMA

Algunos expertos se cuestionan si se ha creado una alarma excesiva en el caso de Martínez Singul, cuando 'tiene muchas probabilidades de reincidir, pero aún no lo ha hecho'.

'Debe ser abrumador estar vigilado de esta forma y es negativo -señala Rivera-. Se le está dando como reincidente y puede sentir que debe cumplir con las expectativas'.

La reincidencia en otros delitos como robo o tráfico de drogas está en el 40-50 por ciento, pero en el caso de los violadores durante permisos carcelarios o en libertad hay sucesos terribles en los últimos años.

Entre ellos los de las 'niñas de Alcasser' y el asesinato y violación de la pequeña Olga Sangrador, ambos en 1992, cuando no había programas -recuerda la psicóloga- y más recientemente en 2004 el de Pedro Jiménez García, que violó y asesinó a dos mujeres policías en Hospitalet de Llobregat un mes antes de terminar su condena.

Respecto a las críticas de las asociaciones de mujeres sobre la eficacia de las terapias de conducta, incapaces de reeducar a un violador después de 16 años entre rejas, Rivera señala que es un juicio 'simplista' y en otros miles de reclusos sí que ha funcionado.

'Decir que si el programa no es fiable lo quitamos y volvemos al pasado, o les condenamos a cadena perpetua,... eso requiere una modificación de la Ley, que además afectaría a los terroristas, a los que han matado al vecino. En resumen, que no salga nadie de la cárcel, porque es más grave segar la vida de una persona'.

En su opinión, la terapia psicológica es fundamental, requiere además un seguimiento en la calle por otras instituciones y 'opciones que se han dispuesto en otros países como la castración química, el uso de medicamentos que inhiben la testosterona, o el seguimiento de estas personas con GPS, pueden ser complementarios'.

SE ENTREGO

El violador no es un enfermo mental, con la voluntad disminuida, asegura, 'es un individuo con problemas en el control del impulso sexual, y algunos encuentran una liberación cuando son apresados'.

De su carrera profesional, la psicóloga cita el caso de un delincuente con 45 agresiones a sus espaldas, que salió en libertad hace tres años tras pasar 14 en la cárcel.

'Fue detenido por voluntad propia. Cuando vio su retrato robot por televisión, se entregó a la Policía'.

'Ahora está trabajando, mantiene una relación con una mujer que conoció a través de Internet y dice que si no hubiera sido por el programa hubiera reincidido en una semana'

Un 63 por ciento de los extranjeros detenidos el pasado año por cometer alguna infracción penal residían de forma legal en España, según consta en la respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado del PP Rafael Antonio. Así, de 88.820 detenidos extranjeros en 2006, 32.308 se encontraban en situación irregular en España, mientras que más de 56.000 tenía sus papeles en regla.

Por otro lado, el número de penados extranjeros en las cárceles españolas se ha más que duplicado en los seis últimos años, según el jefe de rea de Colectivos Especiales de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias de Madrid, Julián García García. Así, si en diciembre de 2000 había 9.174 internos extranjeros, en diciembre de 2006, la cifra alcanzaba los 21.039, suponiendo el 32 por ciento del total de la población reclusa en España.

García García, que participó recientemente en Pamplona en el XVII Encuentro de la Abogacía sobre Derecho de Extranjería y Asilo, organizado por el Consejo General de la Abogacía (CGAE), señaló que la expulsión de penados extranjeros sin residencia legal, cuyo carácter "cuasi" imperativo fue introducido en la reforma del Código Penal de 2003, es una medida mayoritariamente criticada en la doctrina y algunas resoluciones del Tribunal Supremo.

En cualquier caso, precisa que la denominada expulsión automática (sustitución de la condena por la expulsión), no es tal en la práctica. Así, en 2006, fueron expulsados 1.043 extranjeros irregulares condenados a penas inferiores a seis años de prisión, frente a un total de 5.603 penados extranjeros con condenas similares. Es decir, las expulsiones no alcanzan el 20%.

Aún más, la expulsión se convierte en una medida excepcional cuando se trata de condenados a seis o más años de prisión: 52 expulsados de un total de 4.622 condenados el pasado año. De la misma manera, el traslado de extranjeros penados a su país de origen para cumplir allí la condena es escasamente eficaz, según García García, primero por el bajo número de solicitudes (300 al año) y segundo, por las posteriores renuncias y la dilación en el tiempo de tramitación de los expedientes, alrededor de un año.

Finalmente, García García señala que hay datos indicativos de que el 40 por ciento de los internos que no regresan de un permiso penitenciario eran extranjeros, mientras que estos sólo representan un 32 por ciento de los penados


Un preso del programa de prevención de suicidios apareció ayer muerto por ahorcamiento en su celda del centro penitenciario de Albolote. El recluso compartía celda con otro preso encargado de controlarle con el fin de evitar, precisamente, intentos de suicidio como el que se ha producido.

El recluso, Julio D.V., fue encontrado ahorcado a las ocho de la mañana por un funcionario durante la ronda de vigilancia de esa hora. Según informaron fuentes de la prisión de Albolote, durante la ronda llevada a cabo a las seis de la mañana el funcionario no apreció ninguna circunstancia extraña en la celda del preso por lo que continuó con la vigilancia de rigor por otros departamentos.

Fue posteriormente, durante la siguiente ronda, a las ocho de la mañana, cuando el recluso fue hallado colgado en su celda una vez que había ejecutado ya su acción.

Se da la circunstancia de que el programa de prevención de suicidios con el que cuenta la prisión de Albolote pretende, precisamente, impedir a los presos con tendencia al suicidio consumar su acción. Para ello, los responsables de la cárcel habían dispuesto que otro interno compartiera celda con el ahora fallecido para evitar el suicidio. Sin embargo, en esta ocasión la medida no surtió el efecto buscado ya que el interno en funciones de vigilancia no advirtió de nada extraño durante la noche.

Las fuentes consultadas no han aclarado qué elemento utilizó el preso para suicidarse, por lo que se desconoce si utilizó algún cinturón u otro objeto para ahorcarse.

Ninguna mezquita se ha decidido aún a dar atención espiritual a los presos musulmanes

 

   28-05-07
Cinco congregaciones islámicas se interesaron por esa posibilidad ante las autoridades, pero no han dado el paso
Nadie sabe cuántos presos musulmanes puede haber en el presidio granadino de Albolote. La razón es simple: nadie está obligado a declarar sobre sus creencias, así que no existen estadísticas oficiales. Sólo estimaciones basadas en la observación de la rutina diaria de la cárcel. En este sentido, fuentes penitenciarias indicaron que en Albolote hay varias decenas de internos -puede que cerca de 200- que profesan la religión islámica.

Se trataría fundamentalmente de extranjeros -procedentes en su mayoría de África- que han sido juzgados y condenados por tráfico de drogas o de seres humanos.

Pues bien, a pesar de que el número de musulmanes encerrados en Albolote es relevante, ninguna de las mezquitas establecidas se ha decidido aún a formalizar una petición oficial para prestar atención espiritual a estas personas. Hace ya un tiempo, cinco congregaciones islámicas se interesaron por la posibilidad de llevar su labor también a la cárcel.

En una reunión en la Subdelegación del Gobierno, recibieron la información necesaria, pero, al día de hoy, los responsables de ninguna de esas cinco mezquitas se han decidido aún a dar el paso.

Otras confesiones

Lo cual no quiere decir que los reclusos musulmanes no puedan cumplir con sus ritos: lo hacen con toda normalidad, pero sin un guía espiritual. Las iglesias Católica y Evangélica sí tienen una sólida implantación en el penal de Albolote. Ni los judíos ni los musulmanes, que tienen acuerdos con el Estado, están presentes.

La Ley General Penitenciaria obliga a la administración a garantizar la libertad religiosa de los presos y a facilitar los medios que precisen para desarrollar esa actividad.

GRANADA. Las centrales sindicales ACAIP y CCOO en el centro penitenciario de Albolote han solicitado al Gobierno central que "paralice" el traslado previsto de cinco funcionarios en prácticas a otras cárceles del país dada la "insostenible" situación de masificación existente en Albolote con 1.900 reclusos contabilizados.

Según fuentes sindicales, ante la "inminente partida a otros centros de cinco compañeros en prácticas", representantes de ambas centrales se reunieron con el secretario de la Subdelegación del Gobierno al que han solicitado que "paralice este movimiento". Los sindicalistas dicen lamentar "la actitud pasiva (como viene siendo habitual) de la dirección del centro".

Los sindicatos denuncian la existencia de un "clima de crispación" en el centro penitenciario ya que el proyecto de traslado de funcionarios de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias coincide con "la sobrecarga de trabajo que supone el imparable aumento de la población penitenciaria". Además, se añade la puesta en práctica por parte de la dirección de "multitud de programas de tratamiento para la población reclusa que no van acompañadas de la dotación correspondiente de trabajadores penitenciarios".

En 2006 se produjo ya una "pérdida real" de diez funcionarios en prácticas, a lo que hay que añadir "cerca de 300 internos más".

Todo esto ha derivado, según ACAIP y CCOO, en una situación "insostenible" dado que "está afectando, además de a los trabajadores, a la seguridad del centro y a la calidad del servicio prestado".

Los dos sindicatos recuerdan que la relación de puestos de trabajo de la prisión de Albolote "es la menor de todos los centros tipos de España, así como que es la plantilla de más edad, con las consecuencias que ello conlleva a nivel de absentismo laboral". También destacaron que "en la actualidad se atienden con esta misma plantilla, la Sección Abierta ubicada en las dependencias de la antigua prisión de Granada y el Centro de Madres de Monachil".

Ante esta complicada situación, ACAIP y CCOO advierten que podrían "iniciar cuantas actuaciones creamos convenientes si la administración penitenciaria no corrige o reconsidere su postura" .
 

Más de 1.700 personas condenadas por delitos de maltrato familiar o sexista no están recibiendo el tratamiento rehabilitador que les ha sido judicialmente impuesto, según el último informe anual del Defensor del Pueblo, entregado hoy por Enrique Múgica a las Cortes.

Estas cifras han motivado la apertura de un expediente de oficio por parte del Defensor, que informó del hecho a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

En su respuesta, Instituciones Penitenciarias explica que corresponde a los servicios sociales penitenciarios gestionar que las personas condenadas por estos delitos reciban el tratamiento judicial impuesto. Aun así, remarca que no es responsable de su impartición.

"Frustración" de las expectativas generadas por la ley contra la violencia sexista

Sin embargo, "ante la ausencia o escasez de recursos externos para el tratamiento del agresor, los servicios sociales penitenciarios están empleando sus propios recursos humanos y materiales en las áreas de influencia de los centros penitenciarios de Málaga, Jaén, Granada o Villabona", añade el estudio.

Con respecto a la cuestión del maltrato, Múgica afirma también que los datos de mujeres muertas por violencia sexista en el 2006 --69 frente a las 61 del 2005-- reflejan "una frustración" de las expectativas generadas tras la aprobación de la ley de violencia sexista. El documento añade que el incremento del número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas se sitúa en el 13% durante el segundo año de aplicación de la normativa.

El 66,7% de los asesinos fueron detenidos tras el crimen

A tenor de los datos del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia --según los cuales el 45% de las víctimas mortales habían sufrido previamente maltrato y uno de cada diez asesinos tenía una orden de alejamiento--, el Defensor se pregunta "qué razones impiden que las medidas legales previstas sean eficaces" para reducir esta lacra.

Sin embargo, tras producirse el crimen, la actuación de las fuerzas de seguridad se puede considerar positiva, pues el 66,7% de los asesinos fueron detenidos tras el crimen y solamente el 1,45% huyó. Del resto de agresores, el 21,7% se suicidó y un 10% lo intentó.

Otro importante grupo de quejas en relación con este problema lo integran las promovidas por mujeres que, tras ser víctimas de violencia, obtienen el divorcio y sus maridos no les abonan la pensión compensatoria o de alimentos que corresponde a sus hijos. Al respecto, el Defensor se congratula de que la ley estableciera la creación de un Fondo de Garantía de Pensiones, pero pasados dos años de su aprobación esa previsión legal ha quedado vacía de contenido.

Defensor cree cada vez más difícil tratamiento presos ante aumento internos

 

     30/05/2007
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, constata en el informe de 2006 que 'cada vez resulta más difícil' que los reclusos reciban un 'tratamiento adecuado' dadas las 'elevadas cifras' de internos en los centros penitenciarios.
Así lo señala el Defensor del Pueblo en el apartado de su informe que se refiere a la situación de las prisiones y que comienza con una serie de consideraciones previas relativas al incremento de la población penitenciaria, que en 2006 continúo y lo hizo en un porcentaje superior al ejercicio anterior.

El número de internos en el sistema penitenciario español era de 60.980 en enero de 2006, pero a finales de ese mismo año la cifra se elevó hasta los 63.991, con lo que el incremento fue de 3.011 presos, lo que representa un aumento del 4,93 por ciento.

Además, en ese año, en 2006, concretamente el 8 de diciembre, las prisiones albergaron a 64.383 internos, el número más alto absoluto de presos en la historia democrática, según señala el informe.

En 2005, el incremento de presos en las cárceles fue del 2,72 por ciento, y en cifras absolutas de 1.618 presos; el aumento fue menor que el año precedente.

Pero, en 2006, las cifras volvieron a tasas de crecimiento que se acercaron a los datos de 2004, en el que el incremento fue del 6,08 por ciento y en cifras absolutas de 3.405 presos.

El Defensor considera que el Plan de Creación de Infraestructuras Penitenciarias, aprobado el 2 de diciembre de 2005, 'tiene dificultades a corto plazo para atender la demanda que esta situación plantea, dado que la creación y puesta en marcha de centros lleva un tiempo dilatado'.

Y por ello valora que se potencie el medio abierto y las penas alternativas a la prisión, que parece derivarse de la reforma orgánica producida en este sentido en la Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

'Pero debemos constatar, una vez más, -insiste Múgica en su informe- que cada vez resulta más difícil realizar un tratamiento adecuado de los reclusos con las elevadas cifras que se manejan'.

El informe ahonda sobre numerosos asuntos referidos a las prisiones, entre ellos los denominados 'módulos de respeto', una iniciativa que califica de 'enorme interés' y que se lleva a cabo en el centro penitenciario de Mansilla de las Mulas (León).

Consiste en establecer elevados niveles de exigencia, fomentándose la responsabilidad, y valores como la tolerancia y la obediencia; a cambio, según el informe, la calidad de vida que se consigue para los reclusos es alta, dado que la limpieza, el orden, las actividades y el bienestar general son notablemente superiores a los que se consiguen en los módulos ordinarios.

Es, para el defensor del Pueblo, 'un ejemplo del ideal en las prisiones', tal y como fue concebido por la ley penitenciaria, y por ello ha iniciado una investigación de oficio para conocer los planes de extensión de estos módulos a todo el territorio.

Múgica sostiene que es posible trasladar esta metodología a otras prisiones, con el fin de que la calidad de vida y la reinserción social se faciliten a un número cada vez mayor de reclusos.

LA LEY de igualdad ha extinguido las escalas masculina y femenina del Cuerpo de Ayudantes de Instituciones Penitenciarias. Hasta la promulgación de la ley, este Cuerpo se hallaba dividido en una escala masculina y en otra femenina; los funcionarios varones pertenecían a la escala masculina y realizaban su trabajo de vigilancia en prisiones y módulos de hombres, y las funcionarias pertenecíamos a la escala femenina y trabajábamos únicamente en módulos o prisiones de mujeres.

Esta distinción se aplicaba solamente al trabajo de vigilancia directa de las personas presas.

La ley de igualdad ha entendido que esta distinción es discriminatoria y ha extinguido las dos escalas.

Los funcionarios de prisiones entendemos que la unificación de las escalas masculina y femenina en el trabajo de vigilancia directa, nos perjudica a todos, funcionarios y funcionarias, y que es consecuencia de un mal entendimiento del principio de igualdad y del desconocimiento que existe sobre nuestro trabajo y sobre las condiciones en las que trabajamos.

Por eso queremos que se sepa que no estamos de acuerdo con dicha unificación y las razones por las que no lo estamos.

Creemos que la separación de los funcionarios de vigilancia directa en una escala femenina y en una masculina no es una discriminación, sino la consecuencia de un criterio de organización del trabajo que consideramos acertado y necesario, por la especial naturaleza del trabajo y el contexto en el que se desarrolla.

Los funcionarios de prisiones, en España, somos funcionarios civiles; esto es, no llevamos armas de fuego en el ejercicio de nuestras funciones, y no se nos ha exigido ningún requisito físico ni la superación de prueba física alguna.

Se nos compara con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero ellos son «institutos armados» que operan en espacios abiertos, que planifican sus operaciones y miden sus riesgos; y para el acceso a los cuales se exigen unos requisitos físicos mínimos y la superación de pruebas físicas acordes con las unidades a las que acceden.

Tampoco llevamos porras ni nada parecido; no llevamos nada. Aprobamos un examen de test, un test psicotécnico y un examen médico, y entramos directamente al módulo de una prisión. Allí nos encargamos de las labores administrativas de los módulos, de las de reinserción (casi inexistentes en la práctica) y del mantenimiento del orden y la seguridad dentro del mismo.

Esto supone la observación y la vigilancia de las personas que allí se encuentran, para asegurar que no se producen peleas, ni abusos, ni actividades ilegales, ni nada que perjudique el normal desarrollo de las actividades diarias de estas personas.

Y supone también intervenir cuando se producen. Todo esto implica la posibilidad y la obligación de acceder a todos los espacios en los que se mueven como patios, duchas, servicios, celdas¿ etc. Además, tenemos que poder acceder sin pedir permiso porque si no no podríamos intervenir en sus altercados, ni encontrar armas que hayan podido fabricar, ni sustancias prohibidas como drogas¿ etcétera.

Un funcionario de distinto sexo al de las personas custodiadas no puede realizar estas funciones porque vulneraría el derecho a la intimidad de estas personas (Nosotros pensamos que se vulneraría también el derecho a la intimidad de los funcionarios y funcionarias al tener que acceder de esta manera a la intimidad de personas de distinto sexo).

Lo que más ha trascendido a la calle, en relación con la intimidad, es el tema de los cacheos, pero todo el trabajo de vigilancia supone el acceso a espacios íntimos de estas personas (y por eso, y por motivos de seguridad, se les separa a ellos por razón de su sexo). No entendemos, tampoco, en este sentido, que se nos pueda unificar a nosotros cuando la Ley Orgánica General Penitenciaria establece que ellos tienen que estar separados por razón de su sexo. Entendemos, más bien, que la unificación de las escalas es, en verdad, contraria a la Ley Orgánica General Penitenciaria, y a la separación que establece para garantizar el derecho a la intimidad de estas personas.

Hay que añadir que, en muchas prisiones, la apertura y el cierre de las celdas siguen haciéndose manualmente y de una en una, por el funcionario o funcionaria.

Por todo esto creemos, también, que la seguridad y la integridad física de las funcionarias no están suficientemente garantizadas si trabajan en módulos de hombres en funciones de vigilancia directa. No hay que olvidar que estamos en un espacio cerrado rodeados de las personas a las que custodiamos.

Creemos que no tener en cuenta la diferencia de fuerza física entre hombres y mujeres en un trabajo como el nuestro, en el que es la única «arma» que llevamos, en el que no se nos ha exigido la superación de prueba física alguna, y en el que hay que ejercerla, en los supuestos legalmente previstos, para evitar daños de las personas presas a si mismas o a otras personas (incluidos los funcionarios y las funcionarias), genera desigualdad y nos pone inútilmente en peligro, puesto que ni está garantizada nuestra seguridad ni podemos garantizar la de nadie.

Hay que tener en cuenta, también, que la fuerza física personal no solo opera cuando efectivamente se ejerce, sino que también es un elemento «disuasorio» en si mismo.

A esta «circunstancia» hay que añadir que las prisiones están llenas de personas con problemas psiquiátricos a causa de la escasez de hospitales psiquiátricos penitenciarios, de personas con problemas de drogadicción, con las secuelas psicológicas que esto tiene en relación con su comportamiento y su autocontrol (escaso), de personas condenadas por delitos sexuales y de violencia de género contra las mujeres, de personas con delitos graves, condenados ya casi al máximo de pena que efectivamente pueden cumplir, y a los cuales uno más (una agresión sexual a una funcionaria, por ejemplo) les sale prácticamente gratis¿.

Por todo esto creemos que la unificación, en nuestro trabajo, supone, en realidad, una vulneración del derecho de igualdad, al no tener en cuenta que, el sexo, en el trabajo de vigilancia directa, es un requisito determinante para su ejercicio; porque la igualdad no sólo consiste en igualar, sino también en distinguir cuando hay que distinguir.

Ninguno de los países europeos ha unificado a hombres y a mujeres funcionarios en el trabajo de vigilancia directa; y en algunos países, como Italia, Alemania o Bélgica, además, van armados.

Tan solo la comunidad autónoma catalana, que es la única que tiene transferidas las competencias de prisiones, lo tiene teóricamente unificado y, curiosamente, ha introducido pruebas físicas en el acceso.

En las cárceles españolas hay más de 2.400 agresores sexuales por delitos de distinta gravedad. Unos 400 están siguiendo en estos momentos programas de rehabilitación para violadores. Instituciones Penitenciarias no tiene datos sobre los violadores encarcelados que han podido concluir ya la terapia. Según el único estudio sobre reincidencia en este tipo de delitos que existe en nuestro país, elaborado con internos de Brians (Barcelona), el 18% de los que no habían asistido a la terapia había vuelto a delinquir cuatro años después de cumplir la condena. La tasa bajó al 4,1% entre los que sí habían recibido tratamiento.

Incapacidad para darse cuenta del dolor de las víctimas y sus familias y del daño que han provocado; menosprecio hacia las mujeres; excusas varias para justificar sus delitos si es que los reconocen. Estos son algunos de los rasgos compartidos por la mayoría de los agresores sexuales encerrados en las cárceles españolas, según los psicólogos que los tratan. Los programas de 400 horas agrupadas en uno o dos años que se imparten en las prisiones se dedican a intentar modificar estas desviaciones, que provocan que la persona experimente placer sexual con el dolor y la humillación ajenos.

El caso de Alejandro Martínez Singul, conocido como el segundo violador del Eixample (Barcelona), recién salido de la cárcel después de cumplir una pena de 16 años, ha hecho correr ríos de tinta y de imágenes sobre la rehabilitación de los violadores en serie. ¿Es posible curarlos? ¿Deben salir de la cárcel si no se han recuperado? Cuando no desean seguir los tratamientos, que son voluntarios, o estos no funcionan, su libertad provoca encendidos debates. Pero, en el otro lado de la balanza está que cada vez hay más agresores que sí los realizan.

En estos momentos hay unos 2.400 delincuentes sexuales en prisión en toda España, pero no todos los casos son de la misma gravedad. Unos 400 de ellos están siguiendo en estos momentos programas especiales de tratamiento. En Cataluña, que tiene competencias penitenciarias, lo hacen 153 personas. El requisito es que hayan cumplido tres cuartas partes de la condena. Allí lo hace ahora el 100% de los que están en esta situación, según datos de la consejería de Justicia de la Generalitat. En el resto de España lo siguen 250 personas en 28 cárceles. No hay datos del porcentaje de agresores sexuales que han seguido tratamiento en otro momento de su condena. Estos programas se implantaron en 1996 en Cataluña y en 1998 en el resto de España.

Las estadísticas de reincidencia, aunque los estudios llevan poco tiempo haciéndose, indican que las terapias funcionan algunas veces. Según el único informe disponible, elaborado con internos de la prisión de Brians (Barcelona), el 18,2% de los excarcelados que no había seguido tratamiento había reincidido en el delito en los cuatro años posteriores a cumplir condena. Esta cifra baja hasta el 4,1% entre los que sí habían asistido al programa. El estudio sigue recopilando las estadísticas de agresores para ver su evolución en el tiempo.

Cuando comienza el programa, una vez que los internos dan su visto bueno, empiezan a reunirse en grupos de 8 a 12 personas. "Los primeros días vienen como de visita", explica Guadalupe Rivera, psicóloga que ha desarrollado varios programas en la prisión de Valdemoro (Madrid). "Como si la cosa no fuera con ellos. Niegan haber hecho nada malo y empiezan a explicar que si el abogado no les defendió, que si el juez era mujer... Pero siempre hay alguien que en algún momento dice 'pues yo sí lo he hecho y para hablar de eso estamos aquí ¿no?' Y los demás suelen empezar a contar sus secretos, poco a poco. Esto los libera, y llega un momento en el que quieren que haya terapia".

Una vez asumido que han cometido el delito, se comienza a trabajar con su empatía y sentimientos. "Se utiliza mucho el diálogo socrático, las preguntas", explica el psicólogo y profesor de Criminología de la Universidad de Barcelona Santiago Redondo. "Se trata de que abran la mente a cuestiones que no se habían planteado. Muchos tienen un repertorio de emociones muy limitado y hay que hacerles recordar que ellos también han sentido tristeza, humillación, dolor, para que puedan entender lo que sintieron sus víctimas. Muchos no han considerado cómo han podido afectar las agresiones a la vida de estas personas y sus familias y hay que lograr que ellos mismos vayan descubriendo los daños", explica. Señala que también se deben tratar temas como los derechos de las mujeres. "Suelen tener distorsiones cognitivas, opiniones equivocadas como que 'las mujeres son inferiores' o que 'siempre quieren sexo'', añade.

"A veces llegan a sentirse como monstruos cuando se dan cuenta de lo que han provocado", añade Guadalupe Rivera. "Esto es muy importante, porque si saben el daño que han hecho es posible que lo controlen en el futuro. Se hacen muchos ejercicios de empatía, como escribir una carta en la que ellos hacen de víctima". Para pederastas hay una parte específica, de terapia individual, para reducir la desviación sexual.

Una fase fundamental es la llamada "prevención de recaídas y reincidencia". Se trata de un entrenamiento especial para anticipar las situaciones que van a vivir en libertad. "En la cárcel no hay menores ni mujeres, pero los van a encontrar en la calle y tienen que estar preparados", relata Redondo. "El proceso de recaída es muy similar al de una adicción. Cualquier estímulo aparentemente irrelevante puede ser el detonante, así que hay ponerlos en situación, como al drogadicto, que sabe que se va a encontrar con el camello en cuanto salga de la prisión".

Ambos psicólogos reclaman de las administraciones un esfuerzo mayor, sobre todo que existan recursos postpenitenciarios, para cuando los agresores salen en libertad. "Si no, la terapia no es suficiente y se puede perder todo lo conseguido hasta ese momento", opina Guadalupe Rivera. "En la sociedad no hay ninguna institución que asuma el seguimiento de estos internos. Cuando salen es cuando más ayuda necesitan".

"Esto no es la panacea", concluye Redondo, que está preparando un informe para evaluar la eficacia de estos programas de tratamiento. "Magia no hay, pero es la única forma de que tengan menos riesgo de volver a cometer los delitos que los han llevado a la cárcel. Se trata de intentar evitar que haya más víctimas en el futuro".

La mitad de los condenados cumple la pena fuera de la prisión

 

   30/05/2007
La cifra sube al 90% en el caso de los jóvenes.

Hacen regímenes abiertos o medidas alternativas.Beneficia a los maltratadores, conductores ebrios o bajo el efecto de las drogas.

 
Una condena no implica automáticamente entrar en la prisión. Al menos en Cataluña.

Un 57,34% de los condenados en esta comunidad cumple la pena fuera de las prisiones, según los datos que ayer proporcionó el secretario de Servicios Penitenciarios, Albert Batlle.

El 41% de los condenados que están fuera de prisión cometieron delitos de violencia doméstica

El 41,6% de los que cumplen condena fuera de un centro penitenciario lo hacen por violencia doméstica. Otro 31% por ir borracho o drogado al volante.

Muy lejos están los delitos contra la propiedad (11,2%) u otras pequeñas infracciones como vandalismo o lesiones menores.

Mayoría entre los jóvenes

Entre los adultos, la supera el 51,12% y entre los jóvenes es lo habitual (el 90%).

Cataluña es la comunidad española donde más se recurre a las medidas penales alternativas, la libertad condicional y los regímenes abiertos

Actualmente hay en Cataluña 5.828 personas cumpliendo pena fuera de la cárcel

En total son 5.828 personas las beneficiadas. Un 29% son, en realidad, medidas penales de servicio a la comunidad.

No son alternativas porque nadie ha salido de la prisión gracias a esta via.

A favor de la comunidad

La mayoría (56%) de personas que cumplen condena fuera de la cárcel son trabajos en beneficio de la comunidad. Por ello, Batlle pide más colaboración a los ayuntamientos para ofrecer un catálogo de servicios más amplio que pueda cumplir este colectivo.

Un 22% participa en programas de formación y un 13% en programas de deshabituación.

La modificación del Código Penal que castiga más las agresiones sexuales o la mala conducción, ha disparado esta estadística en los últimos años.

Mantener un preso en la cárcel cuesta 63 euros al día; si cumple la pena en la calle el coste es nueve veces inferior

En 1999, 466 catalanes estaban ejecutando medidas penales alternativas. A finales del 2006 eran unos 3.240. Y hay 2.000 en lista de espera.

Cuestión de dinero

Mantener un recluso interno vale unos 63 euros diarios. Si cumple la pena fuera de la cárcel son 7, nueve veces menos.

Servicios Penitenciarios pidió a los jueces y fiscales mayor sensibilidad para que se impongan menos penas de prisión y se opte más por las medidas penales alternativas.

Pero, visto el aumento de los últimos años, Batlle ha alertado del peligro de colapso de esta vía.

Si no se dedican más recursos, más condenados tendrán que ir a prisión, que es más cara.


El Gobierno sigue sin decidir dónde construirá la macrocárcel de Valencia anunciada en 2005

  31/05/2007
Justicia exige una reunión con el Ministerio para conocer a qué municipios afectará
Justicia exige una reunión con el Ministerio para conocer a qué municipios afectará
Noviembre de 2005. Instituciones Penitenciarias anuncia un ambicioso plan de mejora de las infraestructuras carcelarias. El proyecto preveía, como principal actuación en la Comunitat, otra gran prisión del mismo tamaño que la de Picassent, única por el momento en la provincia de Valencia.

Mayo de 2007. De la cárcel, pocas noticias han llegado a los medios de comunicación y menos todavía a la Conselleria de Justicia. Mientras, el centro de Picassent continua masificado al 168%, según los últimos informes del sindicato Acaip.

Mercedes Gallizo, en su última visita a la capital del Turia, dio alguna pista sobre la posible ubicación. “En el entorno de la ciudad de Valencia”, comentó. No obstante, este dato no acota demasiado el campo de las hipótesis porque el entorno puede abarcar tanto los alrededores de Valencia como hasta una distancia de 30 kilómetros.

Desde Instituciones Penitenciarias remiten a la Sociedad de Infraestructuras y Equipamiento Penitenciario (Siep) para hablar de la nueva prisión. Y desde la empresa aseguran que no hay novedades al respecto: “Se sigue trabajando en ello. Estamos buscando un emplazamiento”. Los técnicos de la entidad ya se encontraban en esta tarea el pasado mes de enero, según indicó Gallizo. Se desconoce si comenzaron antes para hallar el emplazamiento idóneo.

Unos 350.000 metros
No es tarea fácil. Se trata de encontrar un terreno de 350.000 metros cuadrados y que preferiblemente pertenezca al Estado o, al menos, en su mayor parte. No obstante, fuentes del Siep ya comentaron en su día que este requisito no es imprescindible. Una de las características con las que sí deberá contar el centro son unas buenas comunicaciones por carretera.

Una vez determinado el lugar deberán comenzar las conversaciones con los municipios y con el Consell. Hasta la fecha sólo se ha mantenido un encuentro con Miguel Peralta, conseller de Justicia e Interior, ámbitos a los que afectará el centro. Mercedes Gallizo aseguró que la ubicación de la nueva cárcel se iba a consensuar con la Generalitat.

Sin embargo, los meses pasan y en la sede de Justicia no reciben noticias de una reunión para tratar el asunto. Ante la “incertidumbre”, será el propio departamento quien solicite un encuentro con el propio ministro Rubalcaba o en su defecto con la directora de Instituciones Penitenciarias. Desde la Conselleria admiten que no es de su agrado la presencia de otra nueva prisión en la provincia, pero consideran que si esta es necesaria –por la saturación de Picassent– cuanto antes se acuerde el lugar y comiencen las obras, mejor.

El nuevo centro contará con 1.280 celdas que, en un principio, serán ocupadas por un solo preso. El presupuesto que baraja el Ministerio del Interior para su construcción ronda los 92 millones de euros.

Dos huelgas de hambre en prisión

 

   01-06-07
 
De Juana Chaos en ambulancia al Hospital Donostia de San Sebastián el 1 de marzo pasado, una vez que Instituciones Penitenciarias concediera al recluso el régimen de prisión atenuada. Esta decisión, confirmada por el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, llevó al interno ese mismo día a abandonar la huelga de hambre de 115 días que mantenía desde el 7 de noviembre de 2004, y que era continuación de otro ayuno de 61 días que inició el 7 de agosto del mismo año.

La medida penitenciaria extraordinaria permitirá que acabe de cumplir su condena en el domicilio siempre que aceptase estar controlado por determinadas medidas de seguridad como son la implantación de una pulsara telemática o el control a través de llamadas al teléfono de su casa.

El ex jefe del comando Madrid de los ochenta ha permanecido en el hospital donostiarra durante tres meses para poder recuperarse de su grave estado de salud por las dos huelgas de hambre. De Juana no pudo marcharse a su casa el 1 de marzo pasado porque pesaba 54 kilos, unos 33 menos que en agosto, tenía anemia, bajos niveles de potasio, desnutrición severa, digestión deficiente y debilidad muscular. Un cuadro clínico muy grave, que amenazaba con cronificar sus dolencias o provocarle un fallo cardiaco.

Llegó al hospital donostiarra procedente del Doce de Octubre de Madrid, donde llevaba ingresado otros tres meses, desde el 25 noviembre de 2006, por orden de la Audiencia Nacional. Allí fue alimentado de manera forzosa en tres ocasiones, por un período de unas tres semanas en cada ocasión, para evitar su muerte.

De Juana, que en agosto del 2005 cumplió su condena por 25 asesinatos terroristas, inició un año después su primera huelga de hambre para protestar por el nuevo juicio al que iban a someterle por un delito de amenazas terroristas, derivado de dos artículos publicados en Gara en 2004.

El recluso, convencido por su familia, abandonó la primera huelga de hambre el 7 de octubre, unos días antes del juicio.

El 7 de noviembre, el mismo día en que la Audiencia Nacional le condenó a 12 años de cárcel por estos hechos, comenzó su segundo ayudo y advirtió que lo llevaría hasta sus últimas consecuencias

Las cárceles gallegas contarán con centros para formar adultos

 

   01-06-07
Tendrán profesorado que dará clases en horario de mañana y tarde

Los reclusos podrán cursar enseñanzas que equivalen a las obligatorias y posobligatorias

Los más de 4.000 internos de los centros penitenciarios gallegos de Teixeiro (en el municipio de Curtis), Bonxe (Outeiro de Rei), Monterroso, Pereiro de Aguiar y A Lama dispondrán de centros públicos de educación y promoción de adultos, en los que los reclusos podrán cursar enseñanzas básicas equivalentes a las obligatorias y posobligatorias. De acuerdo con el decreto aprobado ayer por el Consello de la Xunta, que regulará la situación de las escuelas de prisiones para promover los procesos de formación de los internos en esas instituciones, las cárceles contarán con profesorado que impartirá docencia en horario de mañana y tarde, en las mismas condiciones que el resto de los centros públicos de la comunidad. Los gastos de funcionamiento de esos centros serán asumidos por la Administración penitenciaria.

La Consellería de Educación pretende potenciar así las enseñanzas para colectivos desfavorecidos, con necesidades educativas específicas o que no alcanzan una titulación básica. La principal novedad del decreto, en ese sentido, es la regulación de las actuales escuelas de prisiones para formar a los internos que, según la Xunta, han consolidado un incremento significativo de alumnado, tanto español como procedente de países extranjeros.

Acceso al mercado laboral

El decreto supondrá la integración en esos centros de los maestros con destino en las unidades educativas de las cárceles, que fueron asumidas por la comunidad gallega y asignadas a la Consellería de Educación por medio del Decreto 322/1999. De este modo, será la Administración educativa la que determine los cuadros de personal docente para cada uno de los centros públicos creados por el decreto.

El Ejecutivo sostiene que el decreto abre una nueva fase de trabajo «para facilitar a aprendizaxe dentro das institucións penitenciarias, facendo realidade a formación de persoas adultas integrada no seu contorno». Defiende que ese ámbito formativo contribuirá a solventar «os problemas de socialización dos internos e acadar á súa vez as competencias requeridas para o mercado de traballo, e facilitar a inmersión social unha vez rematada a súa rehabilitación».


Prisiones insiste en que no le consta que De Juana haya recibido el alta

 

  02-06-07
Iñaki de Juana Chaos podría salir del Hospital Donostia en cuestión de días, o de horas. En contra de lo que mantiene Instituciones Penitenciarias, el abogado del etarra ha asegurado que el terrorista ya tiene el alta hospitalaria. Ahora está por ver dónde acabará el miembro más sanguinario de la banda terrorista ETA.
El alta hospitalaria, de la que hoy hablaba el abogado de De Juana, le permite al terrorista ser trasladado a su domicilio aún con vigilancia médica y con controles de seguridad. Allí podría cumplir el resto de la condena por amenazas que tiene pendiente, poco más de un año. Así lo adelantó el ministro del Interior, en el momento del traslado del etarra de Madrid a San Sebastián.

Ni en el Ministerio del Interior, ni en la Dirección General de Instituciones Penitenciarias tienen aún constancia del alta hospitalaria.

El pasado mes de Marzo a Iñaki De Juana se le concedió la prisión atenuada. Inmediatamente fue trasladado del hospital doce de octubre de Madrid al Hospital Donostia tras 100 días en huelga de hambre. Ahora ese régimen penitenciario le podría permitir pasar del centro hospitalario a su domicilio, bajo vigilancia y con controles telemáticos.

Ante la inminente salida del hospital de Iñaki de Juana Chaos tras la concesión del alta hospitalaria, confirmada por el abogado del terrorista y que el Gobierno se empeña en desmentir, la Asociación Profesional de la Magistratura ha advertido que "lo lógico" es que el etarra "reingrese en prisión y cumpla en términos de normalidad la pena que se le impuso". La razón, que "ya no existe el riesgo" para su salud que "al parecer justificó" su traslado a San Sebastián. Según la APM, el Gobierno tendría que ofrecer una "explicación tremendamente convincente" si De Juana acaba volviendo a casa puesto que es una medida destinada a la reinserción y "eso no se ha conseguido".

El presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Antonio García, en declaraciones a Europa Press, explicó este sábado que, una vez que los problemas de salud que "motivaron el régimen penitenciario especial" para el preso de ETA Iñaki de Juana "se han corregido, lo lógico es que reingrese en prisión y cumpla en términos de normalidad la pena que se le impuso".

García indicó que "el siguiente paso tendrá que decirlo instituciones penitenciarias", pero reiteró que, a juicio de la APM, los problemas sanitarios que sufría de Juana, a consecuencia de la segunda huelga de hambre que realizó, "se han corregido y desde luego ya no existe el riesgo" para su salud que, "al parecer, justificó que ese régimen especial se instaurase".

"Nosotros no creemos, en absoluto, que deba cumplir la pena que le queda en casa, es más, se necesitaría ofrecer una explicación tremendamente convincente desde el punto de vista legal para justificar una solución de esa naturaleza", advirtió. Para García, "el régimen de cumplimiento en casa excepcionaría el régimen de cumplimiento normal" y esa situación fuera de lo habitual "en principio sólo se explicaría en función de un tratamiento reorientado a la reeducación y reinserción del penado", objetivos que, en el caso de De Juana, "no se han dado".

En este sentido, señaló que se "justificaría" una solución excepcional de este tipo si el preso de ETA se hubiera arrepentido, "si se le hubiera conseguido recuperar para ser devuelto a la sociedad en términos de normalidad" y de "encontrarnos ante una persona que vaya a respetar plenamente los dictados de la ley y las garantías y derechos de un estado democrático". "Si, desde luego, eso no se ha conseguido, para nosotros la ley no autorizaría una solución de ese tipo", añadió el presidente de la APM.


Las prisiones de Castilla-La Mancha, a rebosar

 

  3/06/2007
Los seis centros penitenciarios de Castilla-La Mancha están masificadas al 130 % de su capacidad, según la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias
  En declaraciones a Europa Press, fuentes de esta agrupación explicaron que según los datos de los que dispone a fecha de mayo de 2007, en Castilla-La Mancha hay 2.269 presos, de los cuales 461 son preventivos, y 1.808 reclusos, siendo 1.784 los hombres encarcelados, y 24 las mujeres presas.

Presos preventivos

De los reos preventivos que hay en los seis centros penitenciarios de la región, 451 son hombres y 10 mujeres, estadística que se sitúa en la media nacional según confirmaron desde ACAIP.

Así, en la prisión de Albacete hay 314 presos; en la de Alcázar, 100; en Cuenca, 138; en Herrera de la Mancha, 570; en Ocaña I, 578, y en Ocaña II, 570.

En cuanto a la relación de trabajadores existentes en estos momentos en los centros penitenciarios castellano-manchegos, asciende a un total de 951 funcionarios. De tal forma que en Albacete trabajan 141, en Alcázar 97, en Cuenca 105, y en Herrera de la Mancha 218, en Ocaña 185, y en Ocaña II 207.

Según explicaron las mismas fuentes esta relación de trabajadores es un "documento de máximos", que no implica que estén cubiertas todas las plazas al completo, "aunque sí debería estarlo al menos al 80 por ciento".

Sin trato con los presos

Matizaron también desde la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias que no todos los funcionarios de prisiones hacen servicio de vigilancia, pues al menos el 50 por ciento de los trabajadores no tienen trato directo con los internos.

En cuanto a las incidencias registradas en los centros castellano-manchegos, la última, según explica ACAIP en su página web y recoge Europa Press, ocurrió en el mes de febrero en la prisión albaceteña de La Torrecica donde dos internas secuestraron durante varias horas a una funcionaria en un intento de fuga.
ACAIP insiste en que en todos los módulos, incluso en los más peligrosos, sólo trabaja un funcionario, por lo que se genera una gran inseguridad entre los funcionarios.

Los presos de Villabona podrán declarar ante el juez desde la cárcel por videoconferencia

Prisiones instala un sistema de conexión vía internet con los juzgados l También podrá usarse para comunicaciones personales de los presos
Los reclusos de la cárcel asturiana de Villabona podrán declarar ante el juez desde la propia prisión, sin tener que desplazarse. La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha instalado en el centro penitenciario un sistema de videoconferencia, que comenzará a funcionar en los próximos días, para comunicar con juzgados y tribunales, e incluso con centros sanitarios públicos o privados. También podrá utilizarse para contactos personales del interno cuando, por razones de fuerza mayor, éstos no puedan celebrarse en persona.

La tecnología no afectará sólo a los presos asturianos. También está prevista para el personal del centro penitenciario. Otro sistema, casi idéntico al anterior, ha sido instalado en una de las salas de la zona administrativa de la cárcel, que permitirá a la dirección comunicar con autoridades, principalmente con Madrid, cuando sea necesario.

El sistema está únicamente pendiente de los últimos detalles técnicos -relativos a la línea telefónica- para empezar a funcionar con plena normalidad. Cuestión de días, según el director del centro, José Carlos Díez de la Varga, que destaca, satisfecho, el «gran avance» que este proyecto supone para el mejor funcionamiento de la prisión.
Una doble puerta da paso a la sala del centro penitenciario de la región donde se ha instalado el sistema. Está insonorizada. Cuenta con sillas de plástico fijas (para evitar que el interno pueda cogerlas y causar desperfectos) alrededor de la pared y una mesa. Tiene capacidad para un máximo de diez internos, según las propias directrices de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. En una de las paredes está una gran pantalla de televisión, la videocámara y el sistema de sonido, a la espera de que por motivos de seguridad se proceda a su blindaje. «Había uno preparado, pero finalmente hubo que retirarlo porque la televisión enviada desde Madrid es mayor que la proyectada inicialmente», explica De la Varga. En frente, a unos pocos metros, está la silla donde se sentará el interno que vaya a comunicarse.
Si se trata de comunicaciones oficiales, en la sala, junto al interno, habrá agentes policiales custodiándolo, como sucede cuando la diligencia se desarrolla en sedes judiciales. Otra cosa serán las comunicaciones personales del interno. Esto sucederá, por ejemplo, con los reclusos de otras comunidades autónomas cuyos familiares no puedan desplazarse a Asturias (en fechas señaladas, como por ejemplo, las Navidades) y no haya posibilidad de contacto físico. Éste es un caso frecuente en internos naturales de las islas Canarias o de Baleares y recluidos en otros puntos del país, según explica un portavoz de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, que asegura que son habituales los casos de presos «que pasan largas temporadas sin ver a sus familiares por falta de medios económicos para desplazarse hasta la cárcel». Y eso es precisamente lo que se quiere evitar.

En estas situaciones, el preso estará solo en la habitación, aunque -por motivos de seguridad- estará permanentemente vigilado por los funcionarios de la cárcel a través de dos cámaras colocadas en el techo, cuya imagen se proyecta en dos monitores instalados en otra sala. Para garantizar la intimidad del recluso no habrá sonido, únicamente si el interno tiene las comunicaciones intervenidas por orden judicial.
La instalación del sistema es consecuencia de un acuerdo suscrito el 17 de mayo de 2006 entre los ministerios de Justicia e Interior. La medida, que la Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha puesto en marcha ya en algunos centros de reclusión y que con el tiempo se irá extendiendo al resto de cárceles españoles, evitará salidas innecesarias, o al menos evitables, de la prisión.
Entre ellas se encuentran diligencias de menor entidad, muy frecuentes, para las que se necesita la declaración del interno y para las que actualmente se organiza un completo organigrama de desplazamientos y custodias por parte de agentes de la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía para evitar posibles fugas o altercados. Su utilidad se evidenciará sobre todo cuando las diligencias, o incluso las declaraciones en juicios, se celebren en otras comunidades autónomas, ya que se evitarán los desplazamientos por carretera, con todo el ahorro económico y humano que conlleva.

Madrid II cuenta con 200 jóvenes presos, la mayoría por tráfico de drogas

 

  4/06/2007
El Centro Penitenciario de Madrid II, en Alcalá de Henares, cuenta con un total de 200 jóvenes presos de entre 18 y 21 años, y no menores de edad como afirmaba la agencia Europa Press el pasado viernes, puesto que un menor no puede ingresar por ley en prisión. La mayoría de estos jóvenes recluídos se encuentran de manera preventiva a la espera de juicio y casi todos implicados en delitos relacionados con el tráfico de drogas.
Estos dos centenares de jóvenes que están internos en el centro, situado en Alcalá de Henares, han cometido un total de 359 delitos. Estos jóvenes, que representan casi un tercio del total de presos ingresados en el penal, suman 15 delitos de homicidios, 56 delitos contra la salud pública, 191 robos con violencia e intimidación, 2 delitos relacionados con conspiraciones y asesinatos y 10 agresiones sexuales, entre otros.

Asimismo, estas cifras revelan que en Madrid II sólo 28 de los arrestados tienen condenas en firme, mientras que el resto están recluidos de manera preventiva a falta de que se celebre su juicio. La Memoria del 2006 de la Fiscalía de Madrid señala, además, que hay un "preocupante aumento de la virulencia y agresividad" en los delitos cometidos por jóvenes en la Comunidad de Madrid, donde se registraron un total de 11.660 procedimientos por delincuencia juvenil, 655 más que el año anterior.

Del total de jóvenes internados en penales de la región, 265 eran españoles, 123 magrebíes, 148 latinoamericanos, 53 europeos no comunitarios, 7 europeos comunitarios y once procedían de otros países. Se ha producido un aumento de los delitos más graves, como por ejemplo los homicidios, ya sean en grado de tentativa o consumados, que se han incrementado en un 31% respecto a 2005.
 

Gallizo pide otras "opciones" distintas al envío a prisión para castigar los delitos

   5/06/2007
La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha solicitado a los poderes legislativo y judicial otras "opciones" distintas a las penas de cárcel como castigo a los delitos. Para Gallizo, los problemas de la sociedad no se solucionan "mandando más gente a la cárcel, como entendió el PP", por lo que pidió evitar leyes "restrictivas", las culpables, a su juicio, de la "sobreocupación" en las prisiones españolas.
En rueda de prensa en Cádiz, Mercedes Gallizo se refirió al "gran incremento" de la población reclusa "en los últimos años", que es, a su juicio, "un problema en el sistema heredado".

Para la directora de Instituciones Penitenciarias, los jueces "deberían buscar condenas alternativas como trabajos sociales u otras que alcancen la finalidad del sistema, la reinserción". La solución pasaría por que los poderes legislativo y judicial tengan "una visión más abierta y realista y trabajar conjuntamente en la dirección de lograr una sociedad más segura y un sistema más eficaz" o, de lo contrario, "seguiremos esta vertiginosa escalada que coloca a España la cabeza de Europa en número de reclusos pese a no tener el índice delictivo más alto".

En este sentido, Gallizo señaló que, durante los últimos cinco años, el legislativo "ha abusado de la privación de libertad". Según la funcionaria, su departamento "está volcado" con su "principal problema", la sobreocupación carcelaria, ya que en los centros tipo la cifra "ideal" de población reclusa es de 1.200, "pero se alberga a más personas". Explicó su pretensión de que "en el plazo más breve" haya un interno por cada celda, aunque reconoció que "es difícil porque las infraestructuras necesarias no se hacen en tres días".

Pese a esta "alta" ocupación en las prisiones, la directora general aseguró que no han detectado una alta conflictividad "ni cuantitativa ni cualitativa" en el seguimiento "diario y exhaustivo" que lleva a cabo su departamento, más allá de los "permanentes conflictos" que generan que haya personas "difíciles que están en los centros en contra de su voluntad".

No obstante, manifestó "no minimizar" los problemas "porque son reales" y reconoció que los funcionarios de prisiones "tienen una carga de trabajo superior a la que debieran", algo que confió en resolver "en el menor plazo posible" porque "son unos profesionales que afrontan con gran dedicación situaciones difíciles de administrar".

ACAIP pedirá a Arreciado información de la nueva cárcel

 

El Faro Ceuta y Melilla   05-06-07
La situación penitenciaria de los reclusos que hay en Ceuta sigue dando que hablar. Tras el informe de la pasada semana en la que el Defensor del Pueblo presentaba las condiciones de vida de los reclusos del actual centro penitenciario de los Rosales durante el año 2006, ayer fue el líder del sindicato ACAIP en Ceuta, Guillermo González, el que anunció en declaraciones al programa
La mañana’ de la cadena COPE que la Junta de Personal de Prisiones pedirá al delegado del Gobierno, Jenaro García Arreciado, que se pronuncie sobre el lugar en el que se construirá el futuro centro penitenciario ya que, tal y como apunta, no se les ha informado sobre los terrenos que se van a utilizar e indica que Arreciado, dado que la cuestión se la plantea la Junta de Personal “está obligado a contestar”. Y es que González señaló que el sindicato directamente no se comunicará con Delegación de Gobierno para tratar temas referentes a la prisión sino que empleará a los representantes que tiene en la Junta de Personal del sector.

Todo ello viene motivado porque en su momento Arreciado “ni siquiera contestó” a la petición de que se celebrase una reunión después de que ACAIP denunciase el año pasado la situación de los presos en Ceuta, denuncias que motivaron el último informe del Defensor del Pueblo sobre la prisión ceutí, un documento que “te anima a seguir” ya que respalda las denuncias sindicales.

Así el informe publicado recientemente recoge la información que la administración penitenciaria mandó a la oficina del Defensor del Pueblo después de que éste pidiese información de Los rosales “a raíz de los datos publicados en medios de comunicación”.

Pero las críticas a Arreciado no concluyen aquí ya que González señala que el delegado, a raíz de la “situación denunciada” y después de que la información apareciese en medios de comunicación locales y nacionales “desmintió” esta denuncia y “fue buscando la fotografía”, cuando visitó la cárcel de Los Rosales ya que afirma que el delegado del gobierno “informó de las buenas condiciones de la prisión y realizó las declaraciones antes de entrar en la prisión”. Además considera que la visita no fue tal porque “ni vió las duchas, ni las celdas...”. Aunque el responsable de ACAIP reconoce que en ese momento “otro sindicato como UGT desmentía las denuncias que ACAIP realizaba”.

En la actualidad el responsable de este sindicato califica de “muy mala” la situación de la cárcel ya que la cifras que se manejan “están cercanas a los 300 presos”, y para González hay un problema añadido: con el verano y la Operación Paso del Estrecho “estamos en 281 y subiendo y la estructura arquitéctonica y y las instalaciones son las que hay, y a más número de internos, peores condiciones para el resto”.

El aumento de la población reclusa que cumple condena en la macrocárcel de Huelva ha vuelto a registrar un importante (pero no extraordinario) salto en el año en el que se cumple el décimo aniversario de su apertura. Según ha podido confirmar este diario, en estos momentos se superan los 1.830 internos, cifra que incluso se ha visto superada en momentos puntuales desde comienzos de año (cuando por primera vez se ha pasado la barrera de los 1.800 presos), llegando incluso a sobrepasar los 1.850 internos.

Los sindicatos mantienen la alerta ante la masificación cuando la ocupación del centro rebasa el 155 por ciento, si se tienen en cuenta tanto el número de plazas funcionales en las celdas (un total de 1.008) como las complementarias (72 para ingresos, salidas o tránsitos; 64 en enfermería y 36 en aislamiento), lo que suman un total de 1.180 plazas.

Hace aproximadamente un año, la población reclusa se situaba en los 1.750 internos, casi 200 más por encima de la población reclusa con la que se cerró el ejercicio 2005, según los informes anuales de los sindicatos de prisiones. Desde 2002 hasta la fecha, sólo ha habido un año en el que se ha registrado un descenso en el número de internos, en 2001, cuando se situó en los 1.399 reclusos, bajando el límite de los 1.400 superados el ejercicio precedente. Posteriormente, la ocupación se mantuvo entorno a los 1.500 presos (2002 y 2003 ) hasta registrar un considerable aumento que llegó a los 1.614 reclusos en 2004, una tendencia al alza que se ha seguido manteniendo.

En todo momento, la dirección del centro rebate la postura de los sindicatos, señalando que pese a que las celdas fueron inicialmente concebidas para dar cabida a una sola persona, han sido ampliadas para acoger a dos internos, por lo que si además de las 1.008 plazas se suman las de enfermería, las del modulo de ingreso y las de régimen cerrado, supone que la macrocárcel puede albergar -según la dirección- hasta 2.016 reclusos sólo en las celdas. Con este argumento, se señala que de momento el centro sigue teniendo un margen y que no se puede hablar de masificación.

La sobreocupación que está registrando la prisión lleva consigo, según las organizaciones sindicales, la aparición una serie de problemas, como son la dificultad para la clasificación interna, dificultades de la convivencia entre la población reclusa, además de problemas para garantizar la seguridad tanto de los reclusos como de los funcionarios, y para llevar a cabo actividades de reinserción.

En los últimos informes y denuncias de los sindicatos, se advierte además que la falta de personal para atender una población de reclusa tan elevada se traduce en una merma en la calidad de las actividades y de los servicios.

Otros efectos de la masificación son la falta de espacio en los comedores y en lugares de actividades comunes, lo que genera "roces y tensión entre los propios internos", lo que está provocando situaciones de conflictos diversos para los propios trabajadores penitenciarios, así como la degradación de la condiciones laborales de los funcionarios, que "están expuestos a riesgos no sólo físicos sino psicosociales y estrés".

Respeto al módulo establecido para los Juzgados de Vigilancia Penitenciaria, Huelva supera el 70 por ciento de la media.

Los jueces impusieron 14 condenas por agresiones de policías o funcionarios en 2006

 

   06-06-07
La coordinadora para la prevención de la tortura cifra en 139 las denuncias el año pasado
Los jueces andaluces condenaron en 2006 a 14 miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, agentes de policía local y funcionarios de prisiones por agresiones cometidas durante el ejercicio de sus funciones. Este es uno de los datos que recoge el informe que presentó ayer en Sevilla la coordinadora para la prevención de la tortura, que agrupa a 41 asociaciones. Según sus datos, en Andalucía se interpusieron el año pasado 139 denuncias por supuestos malos tratos cometidos por funcionarios públicos, la mayoría en en cárceles, comisarías y centros de acogida.
La coordinadora para la prevención de la tortura aglutina a 41 asociaciones, entre las que se encuentran Pro Derechos Humanos, Enlace y el Grupo 17 de mayo. El objetivo de la plataforma es "visualizar" los malos tratos que supuestamente se producen en prisiones, comisarías, centros de acogida y otros "sitios oscuros", según señaló ayer uno de los abogados de Pro derechos Humanos en Andalucía, Valentín Aguilar.

Los miembros de esta coordinadora hablan sin paliativos de "torturas", entendidas como "cualquier acto cometido por una autoridad pública en el ejercicio de sus funciones que infrinja un dolor en los ciudadanos". Bajo esta definición, el informe presentado ayer recoge que el año pasado fueron condenados por estas causas en Andalucía 14 funcionarios, la mayoría de ellos (nueve) agentes de la policía local. La provincia de Cádiz encabeza la lista con siete condenas, seguida de Granada, con cinco.

Aunque los miembros de la coordinadora afirman que la mayoría de los hechos agresiones se producen en cárceles y comisarías, nueve de las 14 condenas corresponden a actuaciones de la policía o la Guardia Civil tras un incidente de tráfico. La razón, según Aguilar, hay que buscarla en que las personas de condición social media denuncian más que los de sectores más desfavorecidos y a que los jueves les dan "mayor credibilidad". "Pero los que más torturas y malos tratos sufren son los excluidos" sostiene este abogado. Del estudio comparado de denuncias y condenas de los últimos años, se deduce que sólo el 7% de los funcionarios denunciados son condenados.

Según los datos de la coordinadora, el Gobierno "fue condenado o decidió abonar" indemnizaciones en cuatro casos (tres por muertes en prisión ocurridas en Sevilla, Huelva y Córdoba y uno por la muerte de siete inmigrantes en el incendio de una comisaría en Málaga en 2003). Entre las cuatro, el Estado abonó más de 250.000 euros, según los datos de la coordinadora.

El informe revela que el año pasado se interpusieron 139 denuncias en Andalucía, correspondientes a 55 casos (en algunos hay más de un denunciante). La comunidad acapara el 22,6% de las denuncias presentadas en España (610), lo que la sitúa como la segunda que más denuncias registró el año pasado, sólo precedida por Cataluña. Entre las 10 provincias con mayor número de denuncias hay tres andaluzas: Sevilla, con 69 (el doble que en 2005); Málaga, con 35; y Cádiz, con 23.

De las 139 personas que denunciaron haber sufrido malos tratos, 71 indicaron haberlos padecido a manos de agentes del Cuerpo Nacional de Policía; 50 por policías municipales; 14 por funcionarios de prisiones; tres por guardias civiles; y uno, por la policía autonómica.

El estudio constata también el incremento de personas que dicen haber sido agredidas tras haber participado en movilizaciones sindicales, así como las ocurridas durante la celebración de fiestas populares o competiciones deportivas. El informe recoge también que en 2006 se registraron en Andalucía 10 muertes en prisión, tres bajo custodia de la policía nacional y otras tres de la policía local.


De Juana amenaza con volver a la huelga de hambre si le controlan con una pulsera

 

DIARIO EL FARO CARTAGENA   06-06-07
Instituciones Penitenciarias asegura que sigue sin recibir la notificación del alta hospitalaria del etarra
El preso de ETA Ignacio de Juana Chaos trasladó ayer a su entorno que está dispuesto a regresar a la huelga de hambre si Instituciones Penitenciarias le obliga a llevar una pulsera de control telemático como condición para cumplir en su domicilio el poco más de un año que tiene pendiente de condena, según fuentes de la lucha antiterrorista.

La negativa del terrorista a colocarse la pulsera fue desmentida el pasado viernes por el Ministerio del Interior, pero ha sido este lunes confirmada por el portavoz de Askatasuna, Juan María Olano, quien ha explicado que el etarra rechaza esa posibilidad de control porque no es “un perro”.

Un portavoz oficial de Instituciones Penitenciarias aseguraba que este departamento aún no había recibido comunicación alguna del Hospital Donostia sobre cualquier variación en el estado de De Juana, por lo que se desconocía si había recibido el alta hospitalaria, tal y como se ha informado a lo largo de los últimos días. Una vez le sea comunicada el alta, Prisiones deberá decidir si el interno regresa a la cárcel o continúa cumpliendo la condena en su domicilio.

En el caso de que se decida su vuelta a casa, técnicos de Instituciones Penitenciarias revisarán el domicilio y posibilitarán la instalación del control por pulsera o a través de una serie de llamadas telefónicas.

el preso debe responder personalmente. Este control telemático sustituirá a cualquier presencia policial directa en la vivienda del etarra, precisaron fuentes penitenciarias.

A Bermejo le preocupa la respuesta social

El ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, reconoció ayer que le “preocupa” la respuesta social por la posible salida del preso etarra José Ignacio De Juana Chaos del Hospital Donostia de San Sebastián, donde permanece ingresado desde el 1 de marzo para recuperarse de la huelga de hambre. Al ser preguntado sobre esta cuestión, tras inaugurar unas jornadas sobre ‘Inmigración y Justicia’ en la Casa de América de Madrid, el titular de Justicia se limitó a señalar que le preocupaba, pero rogó que se le haga la misma pregunta al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que “es el competente en la materia”.
“El día que Justicia recupere competencias en materia de Instituciones Penitenciarias estará a disposición de contestar a estas preguntas”, espetó al ministro a los periodistas.

Askatasuna ve incumplimientos

El portavoz de Askatasuna —organización ilegalizada de apoyo a los presos etarras—, Juan María Olano, aseguró ayer que al preso de ETA interno en el Hospital Donostia, José Ignacio de Juana Chaos, “le han dado el alta ya definitivamente”, al tiempo que reprochó al Gobierno y a Instituciones Penitenciarias que no cumplan el “compromiso” de permitirle ir a su casa cuando se recuperara. Olano hizo estas declaraciones en una rueda de prensa celebrada en San Sebastián en la que sostuvo que “los médicos” han dado el “alta” a De Juana porque “está recuperado” desde hace “muchísimo tiempo”. Explicó que el preso “ha tenido tiempo de tratarse de todo lo que tenía”, aunque sufre “secuelas”, consecuencia de la huelga de hambre que mantuvo, que “probablemente” no podrá superar “en cuatro meses” y deberá acudir al hospital cuando lo necesite.

El PP pide que vaya a prisión

El secretario general del PP, Ángel Acebes, declaró ayer que será una “humillación y vejación” al Gobierno, a las víctimas del terrorismo y a los ciudadanos que el preso de ETA José Ignacio de Juana Chaos sea enviado a su casa para cumplir lo que le resta de prisión y controlado “con una llamadita telefónica” y reiteró la reclamación del partido de que el etarra, que no ha ofrecido “ni arrepentimiento ni rectificación” vuelva a la cárcel. Así respondió Acebes en rueda de prensa ayer en la sede nacional del PP a las manifestaciones del portavoz de Askatasauna, Juan Mari Olano, sobre la mejoría física del preso y en las que asegura que el Gobierno se comprometió a trasladarle a casa y sin pulsera, sólo con control telefónico. Para el dirigente del PP, es una “humillación” general “que se vaya a su casa sin la pulsera y humillando y haciendo pasar por el aro”.

El etarra De Juana es trasladado en ambulancia a un centro penitenciario de Madrid

 

   06-06-07
 
El preso de ETA Iñaki de Juana abandonó sobre la una y media de la tarde el Hospital Donostia por la salida del garaje del centro hospitalario, desde donde será trasladado a una cárcel de Madrid.
A esa hora, una ambulancia medicalizada custodiada por dos patrullas de la Ertzaintza salió de la zona de aparcamiento subterraneo del hospital.
Tras su salida, se levantó el dispositivo policial establecido en la puerta de Urgencias, donde esperan los medios de comunicación la salida de Iñaki de Juana

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, inaugura hoy el tercer centro penitenciario de El Puerto de Santa María. Puerto 3 se ha construido en el kilómetro seis de la A-2078 (carretera que une Jerez con Rota), a escasos 200 metros de los otros dos complejos penitenciarios del término municipal portuense.

La nueva prisión se ha edificado sobre una superficie de más de 300.000 metros cuadrados. Cuenta con 1.214 celdas por lo que podrá albergar a más de 2.000 reclusos. Puerto 3 será un centro de cumplimiento de condena. No obstante, algunos presos que están actualmente en Puerto 2 a la espera de una pena en firme (aproximadamente unos 200, según las primeras estimaciones) serán trasladados al nuevo centro penitenciario. Con ello se intentará reducir la sobreocupación que sufre desde hace años esta instalación carcelaria para preventivos.

Con su puesta en funcionamiento, las tres prisiones conformarán el mayo complejo penitenciario de España. De hecho, El Puerto va a ser la única ciudad con tres cárceles en su término municipal. Una vez esté a plena ocupación, sólo en el término municipal portuense podrá haber más población reclusa que en comunidades como País Vasco o Canarias. Actualmente en Puerto 1 y 2 hay en torno al millar al que habrá que sumar los 2.000 que podrá albergar Puerto 3 una vez esté a pleno rendimiento.

Fue en 2003 cuando la Dirección General de Instituciones Penitenciarias firmó un acuerdo con el Ayuntamiento portuense para la construcción del nuevo centro penitenciario. En marzo de 2005 se iniciaron las obras. La inversión ha superado los 66 millones de euros.

Aunque la inauguración oficial será hoy, los primeros presos no arribarán, al menos, hasta aproximadamente dentro de un mes, una llegada que se hará de forma progresiva. En Puerto 3 trabajarán unos 500 funcionarios. Estará custodiada por 87 agentes de la Policía Nacional. El miércoles próximo llegarán 57 efectivos. Para el resto, se ha convocado un concurso de traslados dentro del cuerpo policial. El director de la nueva prisión será Francisco Sanz, que estuvo al frente de Puerto 2 a finales de los noventa.

Ante la inauguración, varios colectivos locales han convocado para hoy una manifestación en Puerto 3 para exigir contraprestaciones por la apertura del centro (en especial, más agentes de Policía Nacional y Guardia Civil para la ciudad).


El SUP exige al Gobierno que aclare por qué la prisión dio un permiso al atracador de Motril

 

   07-06-07
Los compañeros de los agentes heridos no aclaran si se cumplió el protocolo de seguridad al desconocer si existe
Uno de los dos atracadores que protagonizó el tiroteo en Motril el pasado lunes disfrutaba, en esos momentos, de un permiso penitenciario. Esta situación se repite con cierta frecuencia en la delincuencia con la que lidian día a día la Policía. No es raro encontrar casos de delincuentes que cumplen condena en prisión y que aprovechan los permisos de salida temporal que les concede Prisiones para volver a delinquir.

Pero la gravedad de lo ocurrido en la Costa granadina ha situado en el centro de la diana esta situación para, al menos, cuestionar cómo funciona el sistema en estos casos y qué criterios se siguen. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) en Granada alzó ayer la voz en este sentido durante una rueda de prensa ofrecida para mostrar su apoyo a los agentes que se encuentran heridos. Los compañeros de los policías han exigido al Gobierno que abra una investigación para saber por qué uno de los atracadores se encontraba de permiso penitenciario.

Esta pregunta se dirige específicamente a cuestionar si «cumplía los requisitos determinados en el reglamento de Prisiones» para disfrutar de esta libertad temporal. Algo que esperan sean esclarecido. Por otro lado, el delincuente más mayor también se encontraba reclamado por la Justicia suiza en la actualidad.

El protocolo

Por el momento, el Gobierno ha dicho que se investigará si se cumplió el protocolo de seguridad en estos casos. El jefe superior de la Policía en Andalucía Oriental encargó esta pesquisa tras lo ocurrido. Así lo dijo el delegado en Andalucía, Juan José López Garzón.

Los compañeros de los agentes no pudieron aclarar ayer si se cumplió con lo exigido o no en la intervención del atraco. Y no es de extrañar el desconocimiento. Explicaron que la Dirección General de la Policía es la encargada de desarrollar por escrito estos protocolos y desconocen si en Granada se ha hecho. Eso sí, descartaron que se tratase de una «negligencia» por parte de los agentes por cómo se desarrollaron los hechos.

En este sentido explicaron que la información sobre lo que había ocurrido en el banco cuando los agentes llegaron era muy escasa. Recibieron el aviso de que la alarma había saltado y acudieron a la sucursal a comprobar qué sucedía. «Cuando el agente llegó miró en el interior y no vio nada raro. No vieron encapuchados ni estaban en actitud amenazante. Además, entre otros, uno de los atracadores tenía 65 años, algo inusual», indicó Manuel Espino, secretario general del SUP en Andalucía.

Así, el policía entró en la entidad bancaria y sin posibilidad de defensa «lo arrojaron al suelo, lo desarmaron y le dispararon a corta distancia a la altura de la cabeza para asesinarlo, lo lográndolo gracias a que se desvió el disparo», apunta el sindicato policial. También destacaron que en el 98% de los casos de llamadas de alarma son falsos, algo que también pudo influir en la forma de actuar. El funcionamiento de estos avisos, en opinión del sindicato, debe cambiar porque no llega directamente la información a la comisaría de la ciudad donde se produce, sino a una central y luego a cada provincia. Algo que resta efectividad a la hora de actuar.

Junto a estas peticiones, el SUP ha pedido que los agentes que intervinieron en el atraco sean condecorados, además de avisar de que ejercerán la acción popular en el procedimiento penal para «conseguir que estos criminales se pudran en la cárcel».

Sobre los ciudadanos heridos, los representantes sindicales pidieron al Ministerio del Interior que se ponga a disposición de los mismos, además de «ofrecerles dinero a modo de indemnización inicial, sin perjuicio de la que resulte procedente como responsable civil subsidiario».

Instituciones Penitenciarias, una vez que tuvo el alta hospitalaria de De Juana en la mano, decidió que ingresara en la cárcel de Aranjuez (en la enfermería) por dos razones. Madrid IV era la prisión de la que dependía el pistolero mientras estuvo como paciente en el hospital madrileño Doce de Octubre y es una cárcel «adecuada». A diferencia de otros centros penitenciarios más pequeños, Aranjuez cuenta con guardias médicas permanentes y presenciales (médicos y enfermeros), lo que es importante por si hubiera una urgencia.

El recurso dice que un auto firme acordó el traslado a domicilio y no se puede cambiar por decisiones de ETA

 

   08-06-07
El abogado Alvaro Reizabal presentó esta mañana un recurso contra el auto que acordó el ingreso en prisión del preso de ETA Iñaki de Juana Chaos, al entender que es 'absolutamente contrario a derecho'. El abogado argumenta que un 'auto firme' estableció 'sin género de dudas' que debía regresar a su domicilio, y advierte de que modificar eso 'como consecuencia' de las decisiones de ETA, vulnera 'los más elementales principios del derecho penal'.
El recurso presentado ante el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria, al que tuvo acceso Europa Press, solicita que se revoque el auto dictado el pasado 6 de junio, de manera que el preso cumpla el resto de la pena en su domicilio, 'en cumplimiento de lo acordado por el auto de 1 de marzo', día en el que De Juana ingresó en el Hospital Donostia.

En el recurso, el abogado señala que el modelo de cumplimiento en su día aprobado por Instituciones Penitenciarias y 'ratificado' por un auto del 1 de marzo, 'no prevé en absoluto que el interno reingrese en prisión, sino que estable taxativa e imperativamente que permanecerá en su domicilio' tras abandonar el centro hospitalario.

Por ello, dice que 'no es cierto' decir ahora que ingresa en prisión 'en cumplimiento del plan previsto y aprobado' por esa resolución judicial. 'En ejecución de una resolución judicial que dice que deberá permanecer en su domicilio, no puede acordarse su ingreso en prisión, pues ello contraría manifiestamente lo ejecutoriado', añade.

Por otro lado, el abogado recuerda que el auto judicial que recurre reconoce que 'se siguen manteniendo las razones médicas y sanitarias' que dieron lugar al auto del 1 de marzo, puesto que De Juana no ha recibido aún el alta médica. En consecuencia, señala que 'no cabe otra solución' que la permanencia en el domicilio.

Reizabal señala en el recurso que 'parece ser que el giro copernicano en la situación de De Juana se produce' en base a la resolución de la Dirección General del 28 de febrero, que establecía que, 'conforme evolucionase su estado de salud se podrán imponer otras medidas de control y seguridad'.

Sin embargo, Reizabal defiende que, en base al contexto en el que se encuentra esa afirmación, se refiere a que se 'podrán imponer otras medidas de control y seguridad', más estrictas o más laxas, cuando 'se encuentre en su domicilio', y que no cabe cualquier otra interpretación.

'CONDUCTAS DE TERCEROS'

Por todo ello, el abogado concluye que la resolución de Instituciones Penitenciarias 'parece más una decisión política', consecuencia del comunicado de ETA que anunció la ruptura del alto el fuego, que 'la ejecución' del auto del 1 de marzo.

En este sentido, advierte de que es 'absolutamente contrario a derecho acordar el ingreso en prisión' de De Juana 'en base a conductas de terceros absolutamente ajenos a él', cuando 'estaba acordado por una resolución firme que debía permanecer en su domicilio'.

El letrado denuncia que, 'hacerle responsable' de las decisiones de ETA e ingresarle en prisión como consecuencia de ellas, es 'radicalmente contrario a los más elementales principios del derecho penal y a la normativa internacional sobre derechos civiles y políticos'.

Finalmente, pide al juzgado que acuerde el traslado de De Juana a su domicilio, 'en ejecución de lo aprobado por el auto del 1 marzo de 2007, que es firme'

El fin de la tregua decidido por la banda ETA no ha alterado hasta el momento el ritmo de los miembros de la organización que cumplen condena en el Centro Penitenciario de Albolote. Fuentes consultadas explicaron que la única novedad procede de la propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias que ha solicitado que se le remitan diariamente informes sobre las posibles incidencias que protagonicen los presos etarras.

La prisión de Granada cuenta con alrededor de catorce reclusos etarras, entre ellos algunos tan importantes como el histórico Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, alias Txikierdi, destacado líder del colectivo de presos que participó en las conversaciones de Argel del año 1989, y otros pertenecientes al sector duro como Domingo Troitiño Arranz.

Los presos han recibido con frialdad el fin de la tregua aprobado por la dirección de la banda. Lejos de protagonizar pronunciamientos, huelgas o proclamas los reclusos han seguido con sus actividades diarias, realizando compras en el economato o asistiendo a los talleres ocupacionales.

Esta actitud contrasta con la celebración festiva con la que se recibió el anuncio de la tregua. Entonces, casi todos los presos de la banda terrorista agotaron el saldo autorizado de llamadas telefónicas deseosos de compartir con sus allegados una noticia que fue bien recibida al abrirles las puertas al acercamiento a cárceles vascas y, eventualmente, la excarcelación de alguno de ellos.

Los presos etarras, convertidos en un importante grupo de presión dentro de la organización, mantienen la esperanza de que un acuerdo entre la banda y el gobierno de turno les acerque al País Vasco y, en el mejor de los casos, les dé la libertad.

La Fiscalía observa poco rigor en la cárcel de Huelva al dar las libertades condicionales

 

9/06/2007
Precipitación de la Junta de Tratamiento en la toma de decisiones, escaso seguimiento de los internos en tercer grado, retrasos en las comunicaciones al juzgado, problemas en los traslados de internos a los centros hospitalarios o el aumento de la conflictividad forman parte del diagnóstico que de la macrocárcel onubense hace la Fiscalía en la memoria 2006, presentada ayer por el fiscal jefe, Jesús Jiménez.
El aumento de la población reclusa, que a fin de año se situó en 1.735 internos (y a fecha de hoy sobrepasa los 1.830 reclusos), ha tenido como consecuencia que se disparen algunas estadísticas en el centro, como los expedientes de libertad condicional, que pasaron de los 188 del año 2005 a los 203 del pasado año. En paralelo, según el análisis de la Fiscalía, se ha registrado un incremento de revocaciones de la libertad condicional, y en 2006 se duplicó la cifra, que ha saltado de doce a 24, un salto que el Ministerio Público considera “preocupante” y que guarda relación con la actuación del centro. “En el momento en que se propone al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria la concesión del beneficio, existe cierta precipitación por parte de la Junta de Tratamiento de la cárcel -subraya- a la hora elevar al juzgado el informe favorable de pronóstico de integración social en los diferentes expedientes. Tal es así que el fiscal ha informado desfavorablemente en numerosas ocasiones respecto a la concesión de la libertad condicional y simultáneamente ha solicitado la regresión a grado del interno.

La Fiscalía ha detectado además “la falta de un ejercicio efectivo y recto de las funciones tutelares atribuidas a los Servicios Sociales Penitenciarios”, punto en el que destaca deficiencias en el seguimiento de los liberados (hasta el punto de desconocer si ha cometido delitos, falta del domicilio o ha incumplido las pautas de desintoxicación), además de faltar a la obligación de remitir informes trimestrales algunas veces, con importantes demoras en las comunicaciones.

En el último ejercicio, en el que fallecieron seis internos, aumentaron igualmente los expedientes disciplinarios administrativos incoados, pasando de los 962 del año 2005 a los 1.196 del año 2006, lo que a su vez ha repercutido en el volumen de expedientes judicializados, que ha sido de 315, frente a los 247 expedientes que arrojó el año 2005. En cuanto al uso de medios coercitivos en la prisión, se ha registrado un notable incremento de los expedientes tramitados, de 416 del año 2005 a los 510 del año 2006, “lo que viene a ser fiel reflejo del aumento del nivel de conflictividad en el centro, en gran medida fruto de la masificación”.

Pese al incremento, aproximadamente en cien de internos respecto del año 2005, “paradójicamente -remarca- tan sólo se ha incrementado en cinco el número de trabajadores totales, por lo que la Fiscalía urge a la Administración forma urgente a los organismos a crear empleo público, al tiempo que aplaude “la dedicación profesional” tanto del director del centro como de los diferentes responsables y el trabajo realizado para “adaptar los medios personales a las necesidades del momento”.

Tras hacer un paréntesis en el progresivo crecimiento de internos con problemas psiquiátricos en la macrocárcel de Huelva, considera un asunto de primera línea las conducciones de los internos a los hospitales tanto para someterse a pruebas médicas o para ingresar. La Fiscalía insiste en los múltiples problemas que se habían suscitado ya que “las que hasta entonces eran faltas puntuales y justificadas de conducción” por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, se habían convertido en el ejercicio anterior en “una tónica habitual”. Concretamente, precisa que fueron un total de 114 los internos que, contando con cita previa, en el curso del año 2006 no pudieron ser atendidos por los profesionales médicos ajenos a Instituciones Penitenciarias.

En su análisis, deja a un lado el coste económico anual que supone destinar y mantener una unidad policial para este trabajo y precisa que únicamente existen asignados al servicio catorce agentes y dos vehículos, teniendo en muchas ocasiones que reclutar la Policía Nacional miembros de grupos distintos para atender la incesante demanda de desplazamientos. “Este caudal humano resulta absolutamente insuficiente para llevar a cabo todos los traslados hospitalarios, si se tiene en cuenta que también tienen asignada la conducción de presos y penados a vistas penales”, afirma.

La Fiscalía considera necesaria una revisión de los convenios existentes entre Instituciones Penitenciarias y los centros hospitalarios, a fin de unificar las conducciones, a lo que añade que, por seguridad, “se hace igualmente aconsejable cuando no urgente” el acondicionamiento de salas de espera en el hospital, o, en su defecto, que los enfermos procedentes de prisión tengan absoluta preferencia para ser atendidos.

Por otra parte, en la memoria se destaca que desde mediados de 2005, por el centro Penitenciario se dejó de remitir a la Fiscalía de Huelva, sin causa que lo justificara, la documentación relativa a los cacheos con desnudo practicados en la cárcel, para en cambio comenzar a dirigirlos al Juzgado de Vigilancia, con la consiguiente judicialización del expediente administrativo, “algo que nunca se había hecho”.

Pese a que se celebró este control judicial sobre las intervenciones corporales, se recordó al Departamento de Régimen del centro que, a efectos de velar por el respeto a los derechos constitucionales de los internos, las órdenes de la dirección debían ser remitidas a la Fiscalía.

Tres años de cárcel para el preso que apalizó a dos funcionarios en Tenerife II

Instituciones Penitenciarias investiga por qué el recluso no estaba aislado tras una pelea anterior
Tres años de cárcel y 60.000 euros de indemnización por mandar al hospital a dos funcionarios del centro penitenciario Tenerife II tras propinarles una brutal paliza. A la espera de que se haga pública la sentencia, ésta es la decisión adoptada por la Sala de lo Penal de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife tras el juicio llevado a cabo el pasado 31 de mayo tras dos aplazamientos anteriores. Dos de los años de reclusión son por el delito de lesiones y el tercero por atentado, según confirmaron a este periódico fuentes jurídicas.

Cerrada esta parte del proceso, ahora falta conocer el resultado de la investigación que, según los trabajadores, inició la dirección general de Instituciones Penitenciarias en la prisión tinerfeña para saber los motivos por los que el preso en cuestión no se encontraba en régimen de aislamiento, como reglamentariamente le correspondía de sanción tras haber participado en una pelea acaecida tres semanas antes.


Cabezazo

Los hechos ocurrieron a las cinco de la tarde del domingo 23 de julio de 2006 cuando el preso, cuyos apellidos responden a las iniciales F.R., le dio un fuerte cabezazo en la boca a uno de los funcionarios que estaban cerrando las celdas en el módulo número cinco. Debido a la contundencia del testarazo, que destrozó el labio del vigilante, éste se golpeó en la parte trasera de la cabeza contra unos barrotes, con lo que comenzó a sangrar también en esa zona y estuvo a punto de perder el conocimiento. Después de eso, el interno la emprendió con el otro funcionario, al que dio varias patadas y puñetazos. Al final, entre los dos y a duras penas, consiguieron reducirlo.


Sin castigo

Los trabajadores consultados entonces revelaron que ese preso debía estar el domingo en una celda de aislamiento, pues había sido sancionado tres semanas antes por protagonizar una pelea en el módulo seis. Sin embargo, la dirección del centro penitenciario pasó por alto ese castigo y el domingo envió al interno al módulo cinco -que no está diseñado para el aislamiento- sin tener en cuenta su peligrosidad. Este traslado fue motivado por una nueva pelea protagonizada por el recluso justo el día antes de que atacara brutalmente a los dos funcionarios.

Y, por si fuera poco, los trabajadores agredidos no fueron avisados de que se había incumplido la orden de apartar al preso, cuando se incorporaron al turno de tarde. Las mismas fuentes aseguraron que durante la paliza, el preso, que estaba muy alterado, gritó varias veces que quería "matar" a los vigilantes.


Aplazamientos

Durante el juicio celebrado el pasado día 31 de mayo, la Sala decidió separar el tema del aislamiento para centrar el proceso en la agresión sufrida por los funcionarios. Se da la circunstancia de que ya habían tenido lugar dos aplazamientos por idéntico motivo, ya que en las dos ocasiones la dirección del centro penitenciario no cumplimentó el envío de información relevante para el caso y que había solicitado el magistrado.

Durante la vista oral, el acusado reconoció los hechos. Se da la circunstancia de que esta nueva condena evita que salga a la calle, ya que en enero de este año cumplía su pena anterior de cuatro años por narcotráfico.

Interior excluye a los etarras de un plan para suavizar el régimen de los presos conflictivos

 

  11/06/2007
Prisiones crea un programa para reducir el número de internos en aislamiento a los casos imprescindibles, del que no se beneficiarán los arrestados de ETA
El Gobierno ha ordenado mostrar su faceta más dura contra ETA, también en el ámbito penitenciario. Los casi 370 presos etarras en 'primer grado', el más duro del régimen carcelario, no se beneficiarán de los nuevos planes de Instituciones Penitenciarias para reducir el número de reclusos en aislamiento a los casos imprescindibles, después de constatar que la incomunicación está provocando graves problemas mentales en numerosos penados.

La directora de prisiones, Mercedes Gallizo, ha ordenado que los presos conflictivos 'comunes' sólo continúen en 'primer grado' si persisten en su «inadaptación grave» dentro del centro, con independencia de su «historial delictivo» pasado. Sin embargo, según anunciaron ayer altos responsables del Ministerio del Interior, los miembros de ETA seguirán sujetos a otras normas especiales mientras sigan fieles a la disciplina de la banda y se nieguen a cualquier tratamiento.

Las nuevas órdenes para el tratamiento de los reclusos más peligrosos están incluidas en la instrucción interna 9/2007 denominada 'clasificación y destino de los penados' y que el pasado 21 de mayo, quince días antes del final del alto el fuego de ETA, se envió a los directores de las 67 prisiones dependientes del Ministerio del Interior.

Circular

La circular de 23 páginas, que sustituye a las hasta ahora vigentes instrucciones sobre trato a los presos peligrosos que databan de 1996, afecta a unos 1.300 internos (el 2 por ciento del total de la población penitenciaria). Dentro de este colectivo están unos 370 miembros de ETA, aproximadamente el 80 por ciento de los 462 presos de la banda recluidos en España. Estos terroristas -explicaron los máximos responsables de prisiones- no serán sometidos, como el resto, a programas de seguimiento y resocialización para salir de la incomunicación, porque todos ellos se «autoexcluyen», al insistir en rechazar las normas y tratamientos penitenciarios, siguiendo las instrucciones de la organización terrorista.

Interior durante los últimos días ha recordado a los centros que para la atención de los miembros de ETA sigue en «plena vigencia» la instrucción 6/2006 de 21 de febrero del pasado año (denominada 'protocolo de actuación en materia de seguridad'), que fija que todos los acusados de pertenencia o colaboración con banda armada, en principio, serán incluidos en el Fichero de Internos de Especial Seguimiento reservado a los terroristas (FIES 3 BA), con las limitaciones regimentales que ello conlleva (limitación de movimientos e interceptación de las comunicaciones, entre otras medidas).

«Peligrosidad extrema»

La nueva premisa dictada por el Ministerio del Interior para los presos no terroristas es reducir al mínimo los casos de aislamiento y limitarlos a aquellos presos con «peligrosidad extrema» y que protagonicen «alteraciones regimentales muy graves».

A partir de ahora, estos reclusos 'comunes' serán seguidos por un «equipo técnico específico de atención a los internos en régimen cerrado», compuestos por un psicólogo, un jurista, un médico, un educador social y un representante del área de vigilancia. Estos especialistas cada tres meses escribirán un informe sobre la situación del penado y controlarán su evolución para saber si está dispuesto a «participar en las actividades ofertadas por el centro» y si muestra «respeto hacia las normas básicas» de la prisión. Todo ello, con vistas a poder decretar cuanto antes el fin de su aislamiento.

Los responsables de prisiones insisten en que estos programas de rehabilitación no pueden ser aplicados a los miembros de ETA, que rechazan sistemáticamente cualquier entrevista con los especialistas.

Patologías psiquiátricas

Mercedes Gallizo explica en la circular que su decisión de modificar la tradicional línea de dureza penitenciaria con los presos inadaptados se debe a la constatación de que el 'primer grado' «intensifica la desocialización y dificulta la reintegración y la reinserción del interno». Además, la directora asegura que en «múltiples ocasiones, particularmente en internos que se ven sometidos a intensos y prolongados períodos de soledad, se ha puesto de manifiesto la concurrencia de patologías de índole psiquiátrica».

Instituciones Penitenciarias, ante estos problemas, ordena a todos los directores considerar el 'primer grado' como «la última solución», porque el régimen cerrado «no es una sanción y su objetivo debe ser el de obtener, en el menor tiempo posible, la reincorporación del interno al régimen ordinario».

Informes más rigurosos

La circular interna, que insiste en que la incomunicación debe ser una «medida excepcional» con una «dimensión temporal limitada», recalca que el 'primer grado' no seguirá siendo una suerte de limbo penitenciario en los presos inadaptados sean encasillados casi de manera automática. Por ello, Gallizo establece que en todas las prisiones se hagan informes médicos y psicológicos de presos candidatos al 'primer grado' con «planteamientos más rigurosos» que los que hasta ahora se hacían.

La directora de prisiones es tajante: con independencia del pasado criminal del recluso, deberán hacerse exámenes sobre su adaptación en el momento actual, sobre todo «evitando en el futuro informes (estandarizados) con fórmulas impresas y generales del tipo: no hay inconveniente para la aplicación del régimen cerrado». «Debido al carácter transitorio y excepcional de este régimen -insiste la responsable de Interior- las revisiones no pueden revestir, meramente, un carácter formal respecto a los plazos», sin entrar a estudiar si el preso está en condiciones de volver a un régimen penitenciario normal.

La masificación de la prisión granadina va en aumento. Si en el año 2005 se convirtió en el centro penitenciario con un mayor porcentaje de ocupación de todos los andaluces, este año lleva camino de corregir y aumentar la estadística. En números exactos, 1.850 internos había ayer -alrededor de 200 más que en las mismas fechas del año anterior- en un centro creado para 1.080, lo que significa que se encuentra rozando el 200% de su capacidad.

A pesar de las alarmantes cifras, tanto la dirección de la cárcel como Instituciones Penitenciarias, se ha asegurado que se prestan los servicios adecuados y que las plantillas de funcionarios se mantienen dentro de las previstas. No piensa igual la sección sindical de Comisiones Obreras, que se ha quejado, además, de que el número de funcionarios no aumenta «y se encuentra sobrecargada de trabajo».

En la actualidad, hay en Albolote, entre funcionarios y laborales, alrededor de 479 trabajadores -200 de ellos de interior-, si bien recientemente se ha aprobado la creación de tres plazas más de Asistentes Sociales y hay otros cinco funcionarios en prácticas. De ese total de trabajadores funcionarios, y de acuerdo a los datos aportados por el mencionado sindicato, una media del 15% de los laborales y un 10% de los funcionarios se encuentran de baja por enfermedad.

Aumento de ingresos

El director de la cárcel provincial, Nahum Álvarez, reconoce esa masificación aunque la justifica argumentado que afecta a todas las prisiones españolas «por el aumento de ingresos en los últimos años». Según Álvarez «sería deseable un mayor número de funcionarios pero hay algo que se debe tener en cuenta como positivo y es que los sistemas de tratamiento se han modificado y hay más, algunos de ellos novedosos».

A raíz de una serie de reformas en cuanto a los tratamientos de reinserción y la creación de nuevas áreas, los sindicalistas afirman que «la ratio ha aumentado, por lo que los servicios que se prestan no pueden ser lo eficaces que debieran». Los internos se distribuyen entre la prisión de Albolote y la antigua cárcel, donde se encuentran 150 presos que gozan de un tercer grado, lo que se conoce como régimen abierto, es decir, que salen a trabajar durante el día y a la prisión sólo vuelven a dormir.

Por otro lado, los trabajadores sociales del penal denunciaron hace justo un año los problemas que padecían para trabajar en condiciones medianamente buenas en su labor de reinserción con los presos. Este colectivo recordó que el seguimiento personalizado del interno de un centro penitenciario y un estudio de su entorno familiar, social y laboral pasaron a ser uno de los ejes de la reinserción en la nueva política penitenciaria del mandato del Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. Algo difícil, por no decir imposible con la masificación actual y la escasez de trabajadores sociales para atender a esta población.

Los Servicios Sociales de la cárcel de Albolote gestionan más de mil expedientes, entre ellos los de los liberados condicionales, la sección abierta o los de los trabajos en la comunidad, medidas de seguridad, de suspensión de condena y localización permanente y arrestos de fin de semana.

El grupo de trabajadores sociales del centro penitenciario de Albolote declararó en un comunicado que las condiciones de trabajo que deben soportar a diario no son las más adecuados y no asumían «la responsabilidad» que pudiera derivarse del mantenimiento de la actual situación», que calificaron de grave. Y esto fue cuando el centro penitenciario disponía de 1.700 internos. Ahora hay 150 más.

Centro inserción social y unidad de madres Palma estarán en marcha en un año

 

   11-06-07
El Centro de Inserción Social y la unidad de madres de Palma, para los reclusos que cumplan el tercer grado y las mujeres presas con hijos de menos de tres años, respectivamente, estarán construidos en un año, aunque la responsable de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, espera que se acorte este plazo
Gallizo presidió hoy el acto de imposiciones de la primera piedra de estas dos nuevas infraestructuras, que cuentan con un presupuesto de unos 21 millones de euros y que se construirán en Palma gracias a la cesión de los terrenos por parte del Ayuntamiento.

Al acto simbólico también asistieron la alcaldesa en funciones de Palma, Catalina Cirer; el conseller de Interior en funciones, José María Rodríguez; el delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, y el director general de la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamiento Penitenciarios (Siep), Juan José Azona.

El Centro de Inserción Social (CIS) de la capital balear contará con 150 habitaciones más 4 complementarias, en un edificio de tres alturas emplazado en una parcela de 9.085 metros cuadrados, según explicó Azona.

Su construcción forma parte de los esfuerzos del Gobierno por mejorar lo que Azona calificó del 'último escalón' del modelo de integración social de los reclusos, ya que está destinado a los que cumplen el tercer grado de la pena y cumplen su condena en régimen abierto o están en un grado avanzado de reinserción.

Por otra parte, la unidad de madres de Palma es una de las cinco aprobadas por el Ejecutivo central y contará, en una construcción de 3.649 metros cuadrados, con 20 estancias para que las internas que cumplen condenas con hijos en la prisión, menores de tres años, lo hagan en un entorno más adecuado.

Los dos edificios se encuentran en el Polígono de Levante de Palma, en una zona que está cerca del casco urbano para propiciar la cercanía de los reclusos al ambiente urbano y a sus familias, lo que debería facilitar su inserción social.

Gallizo remarcó la importancia del CIS, que sustituirá al antiguo centro penitenciario de Palma, donde se ubican ahora los reclusos en tercer grado, y contará con la más moderna tecnología y estructuras para facilitar su reinserción.

Su creación es un paso más en la mejora de la reinserción social de los presos, a fin de dar una 'oportunidad a las personas que han tenido un tropiezo' en la vida, remarcó Gallizo, quien solicitó el esfuerzo de toda la sociedad para avanzar en este sentido.

En cuanto a la unidad de madres, la responsable de Instituciones Penitenciarias valoró que poco a poco se pueda 'sacar a los niños de las cárceles españolas', de modo que sus madres puedan cumplir su condena en un edificio más amable.

Las unidades de madres, agregó, suponen una iniciativa 'pionera' en Europa y responde a la actual renovación de las infraestructuras penitenciarias de todo el país, que en las Islas Baleares, aparte de la construcción del CIS, también prevé la creación de una prisión en Menorca

Acaip denuncia que la entrada de religiosos en las prisiones de la Comunitat supone un riesgo para la seguridad

 

   11-06-07
El sindicato ACAIP denunció hoy que el "excesivo" número de ministros de culto autorizados a entrar en las prisiones de la Comunitat Valenciana supone un problema para la seguridad de los centros y obliga a los funcionarios a descuidar otras funciones para vigilar esas actividades religiosas
Fuentes de la Asociación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias destacaron que un total de 97 ministros de culto de diferentes religiones están autorizados a entrar en las cinco prisiones de la Comunitat, que albergan a 6.400 internos, lo que significa que hay un religioso por cada 68 presos.

El número de reclusos en los centros de la Comunitat representa el 11,43 por ciento del total nacional, mientras que la cantidad de religiosos que acceden a ellos supone el 14,37 por ciento de los autorizados a nivel estatal.

Para ACAIP, esta proporción es "excesiva" en relación al "reducido número de internos que habitualmente acude a las celebraciones" religiosas, aunque insisten en que "en ningún momento se está en contra de la libertad religiosa de los reclusos y del derecho a recibir asistencia por un ministro de culto de su religión".

Este sindicato resalta que el "elevado" número de religiosos que entra en esas instalaciones "hace pensar que no se extreman los controles previos a la autorización de entrada", que permitirían comprobar "si la presencia en el interior de las prisiones de estas personas supone un riesgo para la seguridad de los centros".

Sobre las dificultades para mantener una vigilancia efectiva, ACAIP explica que en algunos casos se da "la curiosa circunstancia de que es necesario asignar a un funcionario de servicio para supervisar un acto religioso al que acude solamente un interno, mientras que en el mismo centro un funcionario debe ocuparse de la vigilancia de 150 internos".

La prisión de Alicante II (Villena), con 39 religiosos, y la cárcel de Alicante Cumplimiento, con 32, son los centros penitenciarios de la Comunitat donde hay más ministros de culto autorizados.

En Alicante II, treinta de los autorizados pertenecen a la Iglesia Adventista del Séptimo Cielo, cinco son testigos de Jehová y cuatro son de confesión católica.

Igualmente en Alicante Cumplimiento, dieciocho de ellos son de confesión evangélica, ocho testigos de Jehová, dos de la Iglesia Cristiana Renacer, dos de religión católica, un musulmán y un judío.

También en el Psiquiátrico de Alicante hay doce religiosos autorizados, en Picassent (Valencia) hay seis y en Castellón cinco.

De los 94 autorizados en la Comunitat, treinta son adventistas, veintinueve son de confesión evangélica, diecisiete testigos de Jehová, doce de religión católica, dos judíos y un musulmán

Un recluso del centro penitenciario de Bonxe fue juzgado ayer, acusado de un presunto delito de atentado. El fiscal solicitó para F.J.P.D., un año de prisión por el atentado y ocho meses por unas supuestas lesiones. La víctima fue un funcionario de la penitenciaría de Bonxe.

Según el fiscal, el interno se dirigió al trabajador de la prisión diciéndole que se iba a enterar y, además de insultarlo, lo amenazó. Seguidamente supuestamente se abalanzó sobre él, sin embargo, evitó la agresión al poner las manos por delante y empujar al acusado con los dos brazos hacia el interior de su celda.

El funcionario sufrió un esguince en un dedo. Tardó treinta días en reponerse, según el forense.
 

Motin en el Acebuche: La rebelión de los presos

 
"El final del secuestro llegó sobre las dos de la madrugada cuando los amotinados pidieron como condición que se leyera un comunicado con dieciséis puntos reivindicativos a través de Radio Nacional de España, que de forma involuntaria lo emitió en directo."
La prisión provincial de Acebuche, situada en la carretera de Cuevas de los Úbedas, fue inaugurada el 20 de octubre de 1.986 por el entonces ministro de Justicia Fernando Ledesma. Está considerada como una de las cinco prisiones más grandes de Europa. Desde esa fecha y pese a que no está clasificada como de Alta Seguridad sus celdas se han nutrido de delincuentes de alta peligrosidad, tales como el etarra Henry Parot y otros miembros de la organización terrorista, dirigentes del GRAPO junto a otros tristemente famosos como Camerini, uno de los autores del secuestro de la niña Melodie Nakachián, los hermanos Izquierdo de la matanza de Puerto Hurraco, el traficante Luis Falcón "Falconetti", Santi Potros o El Marce.
La mañana del 30 de mayo de 1.988 estaba transcurriendo de forma tranquila entre los internos del centro. Quiénes se mostraban un tanto mas intranquilos eran los funcionarios del cuerpo de ayudantes de prisiones. Desde primeras horas de la mañana mantenían un encierro en las oficinas de la Jefatura, como medida de presión a la huelga que se venía realizando desde unas semanas antes a nivel nacional, reivindicando entre otros temas mejoras laborales y saláriales.
Sobre las dos de la tarde, finalizada la comida, un grupo de cinco internos adscrito al módulo de Aislamiento, provistos de unos pinchos de hierro de fabricación casera, secuestró al jefe de servicio del módulo junto a tres funcionarios mas y una pareja de profesores, entre ellos una mujer, que prestaban servicio en las aulas de enseñanza de la prisión. Iniciada la asonada, unos diez minutos mas tarde, otros cinco reclusos del módulo nueve con los que al parecer estaban de acuerdo los primeros secuestraron en éste mismo módulo a otros dos funcionarios y posteriormente en los pasillos de la galería a cinco funcionarios más.
A partir de ese momento, la confusión empezó a reinar en el centro. No se conocía el numero exacto de funcionarios secuestrados y las contradicciones iban en aumento. Fueron catorce personas las que permanecieron durante once horas, bajo la intimidación de los nueve secuestradores, gran parte de ellos asesinos profesionales con un amplio historial delictivo a sus espaldas.

Pasados unos minutos desde que se conociera el motín, el director del centro Juan Manuel Ruiz acudió a intentar solucionar el problema con los sublevados. Quería convencerles para que depusieran su actitud. El responsable del centro, penetró en el módulo de los secuestradores, quiénes trataron también de secuestrarle aunque logró evadirse tras enfrentarse a ellos con grave riesgo para su integridad física.
Los reclusos, al no conseguir huir del centro como pretendían utilizando a los funcionarios como "escudos humanos" retornaron al módulo nueve junto a los secuestrados. Dos reclusas Rosario Lax y María Belmonte, una de ellas novia de uno de los amotinados, aunque se unieron al grupo en los primeros momentos no secundaron el motín y también fueron retenidas contra su voluntad.
Mientras todo esto ocurría en el interior de la prisión, los teléfonos no paraban de comunicar. Tanto los funcionarios de Acebuche, como los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, controlaban todos los puntos de la prisión en estado de máxima alerta.
Los amotinados, tras hacerse fuertes en el módulo nueve solicitaron la presencia de un juez. En torno a las tres y media de la tarde, se personó en la prisión el juez Andrés Pacheco, que se encontraba de guardia, quien por espacio de unas horas conversó con los dos internos, los cabecillas de la rebelión exigieron nuevas condiciones. Dialogaron de nuevo con el director de la prisión, con el Teniente Coronel de la Guardia Civil en Almería y el comisario Antonio Martín, sin llegarse a ningún cuerdo.
Los amotinados, pidieron entonces la presencia del juez de Vigilancia Penitenciaria.
Desde Málaga se desplazó el juez de Vigilancia, llegando a la cárcel almeriense sobre las nueve de la noche. La situación en Acebuche, provocó que se desplazaran hasta Almería vía aérea, el Director general de instituciones penitenciarias, José Manuel Blázquez informado de los hechos y el Inspector General, Alfredo Pascual. El gobernador civil de Almería, por entonces Ramón Lara se sumó voluntariamente a las negociaciones con los sublevados.
Los reclusos ofertaron una tabla reivindicativa en la que pedían la desaparición de los malos tratos, la continuidad de las relaciones sexuales "vis a vis" prohibidas a los presos de Nocivos y el suministro de inyecciones para prevenir el contagio del SIDA.
Ajenos a lo que ocurría en la calle, poco antes de las nueve de la noche, aterrizaban en el campo exterior de la prisión dos helicópteros de los Grupos de Intervención Rural de la Guardia Civil, procedentes de San Lorenzo de El Escorial. Preparados para el asalto, una docena de agentes, miembros de esta unidad de élite especializados en intervenciones de alto riesgo.
Con la coincidencia de la llegada de los GAR, los secuestradores decidieron liberar a la profesora de adultos, Adelaida Medina. Unos cuarenta minutos mas tarde, sobre las diez de la noche las dos internas retenidas y el otro profesor Fernando Varela fueron liberados. Los secuestradores se iban dando cuenta que ya nada podían hacer y solo mantener el secuestro agravaría más su situación.
A las once y media de la noche, fue liberado el funcionario Fermín Salcedo. A la vista de los acontecimientos, los efectivos del GAR, permanecían a la expectativa sin intervenir esperando ordenes. Sin embargo el final del secuestro llegó sobre las dos de la madrugada cuando los amotinados pidieron como condición que se leyera un comunicado con dieciséis puntos reivindicativos a través de Radio Nacional de España, que de forma involuntaria lo emitió en directo.
Los nueve reclusos amotinados, fueron traslados veinticuatro horas después a las prisiones de Ocaña, Daroca y Alcalá Meco. Todos ellos, estaban clasificados de alta peligrosidad y con condenas superiores a los veinte años de reclusión.

El sindicato ACAIP critica el Estatuto Básico del Empleado Público

 

EL ADELANTADO de SEGOVIA         13/06/2007
 
El sindicato ACAIP ha criticado en una nota de prensa diversos aspectos del Estatuto Básico del Empleado Público, ya que entiende que hay varios puntos que suponen “un retroceso para la totalidad de los empleados públicos”.

Así, de acuerdo con ACAIP, en materia retributiva, “no se incluye la cláusula de revisión salarial”, por lo que recuerdan al PSOE que era “uno de los puntos de su programa electoral, que al no aprobarse hará que se acumule una pérdida de poder adquisitivo del diez por ciento en el periodo 1996-2006 en las retribuciones de los empleados públicos”.

ACAIP critica asimismo que el nuevo Estatuto “regula la pérdida del puesto de trabajo obtenido mediante concurso, consolidando el inaceptable principio de remoción” y que establece “la movilidad geográfica, sin límite, por razones del servicio”. Otros aspectos que se critican son la “exclusión de las organizaciones sindicales de los proyectos selectivos y la introducción de la figura del personal directivo”. Tampoco están de acuerdo en la introducción de la figura del personal eventual, “sobre la que no existe control alguno por parte de los sindicatos en su nombramiento y cese, sin que se establezca límite alguno sobre la plantilla total”.

 

 

 

 
 

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