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INFORMACIÓN ACAIP
MOVILIZACIONES |
Los musulmanes son mayoría entre los 1.200 extranjeros presos en Valencia
SE NIEGA A LLAMAR
DELINCUENTES A LOS RECLUSOS
Funcionarios
de la prisión de Topas denuncian que la cárcel «es un polvorín islamista»
Los
funcionarios ven complicado el control de los presos islamistas en León
La
cuarta parte de los presos en Galicia son islamistas conflictivos
Islamistas.-
ACAIP denuncia que es imposible en estos momentos controlar a la población
interna islámica
Uno
de los presos aislados este jueves es el islamista que celebró la matanza
del 11-M
Un
grupo de reclusos islamistas hiere a cuatro presos por no guardar el
Ramadán en una cárcel de León
Batalla
campal entre presos musulmanes de la cárcel de León para imponer el
Ramadán
Botafuegos
mira a La Meca
Aislados
en León doce presos musulmanes por una pelea por motivos religiosos
Brutal
agresión a reclusos de Mansilla por no guardar el Ramadán
Acaip
alerta sobre más conflictos al finalizar los aislamientos
Interior
niega que la pelea del jueves en la cárcel fuera algo extraordinario
Funcionarios
de prisiones temen más ingresos de islamistas en León
Alonso
presenta un informe incompleto sobre la relación entre presos etarras e
islamistas
Interior
filtra a El País el informe sobre los presos islamistas que no entregó al
PP
Uno
de los secuestradores de Ortega Lara festejó en prisión el 11-M con un
colaborador de Lamari
El
Mundo publica la foto de presos de ETA con terroristas islámicos
Islamistas
detenidos en Valencia mantenían contactos con presos de ETA en la cárcel
J. P.,
Valencia
Gran parte de la trama islamista destapada ahora por el juez Baltasar
Garzón se ha fraguado en las prisiones, como lo demuestra el hecho de que
muchos de los detenidos estén cumpliendo condena en este momento. Y es que
según el sindicato Acaip, el número de extranjeros recluidos en las
cárceles españolas se ha incrementado un 110% en los últimos cinco años,
pasando de los 7.900 que había en 1999 a los 16.626 que había el 1 de
octubre de 2004, lo que representa el 27,9% del total de la población
penitenciaria. Además, las nacionalidades
más representadas son, por este orden, Marruecos, Colombia, Argelia y
Ecuador, lo que significa que la mayoría de estos presos son de confesión
musulmana.
Por lo que se refiere a la Comunidad Valenciana, la situación es similar,
siendo el caso más preocupante el de Alicante, donde el 46,2% de los
internos no es español. Exactamente, en Alicante cumplimiento hay 384
extranjeros de los 830 internos; en Alicante Psiquiátrico hay 16 de 352
(4,5); en Villena hay 135 de 1.138 (11,8%); en Castelló 148 de 600
(24,6%); y en Valencia 492 de 2.311 (21,2%). En total, hay casi 1.200
foráneos en las cárceles de la comunidad.
De entre estos extranjeros, pocos están relacionados con Al Qaeda. Como ya
adelantó este periódico, el más destacado es un paquistaní que
está recluido en Valencia y que fue detenido junto a un valenciano,
interno de Villena, en marzo de 2003 por financiar, supuestamente, un
atentado suicida en Túnez.
Según ha explicado Acaip, en los últimos años seis de cada diez nuevos
presos son extranjeros, aunque esto tiene una explicación administrativa.
Al parecer, «el incremento de la población reclusa extranjera radica en
que los detenidos de otras nacionalidades, al carecer en su mayoría de
arraigo familiar en España, casi nunca obtienen la libertad bajo fianza
hasta la realización del juicio. Por el contrario -continúa el sindicato-
a los españoles les resulta mucho más fácil conseguirlo».
LIBERTAD DIGITAL
| Gallizo niega que presos
islamistas y etarras celebraran los atentados de Madrid el 11 de
marzo |
La
directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha desmentido
la noticia de El Mundo, que este jueves informa de que los presos
islamistas de la cárcel de A Lama (Pontevedra) celebraron con los presos
etarras los atentados del 11-M. Gallizo, en los Desayunos de TVE, dijo que
“hay una cierta tendencia a recoger información de muchas fuentes”.
Victoria Prego, presente en el programa, defendió la veracidad de la
información.
La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha
desmentido en su intervención en los Desayunos de TVE la noticia que este
jueves publica el diario El Mundo sobre la celebración conjunta en la
cárcel de A Lama (Pontevedra) de presos islamistas y etarras el 11-M por
los muertos en los atentados.
En la información se aportan numerosos detalles, como que un emir invitó a
café y té a internos del módulo V, entre los que se encontraban dos
etarras. Sin embargo, Gallizo –que explicó que no le “gusta calificar a
las personas de delincuentes sino de personas que han cometido delitos"–
dijo que “esa información no se corresponde con la realidad. No en ese
centro penitenciario”. La responsable de Prisiones afirmó que ha llamado a
los responsables de esa cárcel y le han comunicado que “no hay ningún
parte y la dirección del centro ha confirmado que no se produjo ningún
incidente de ese tipo”. Además, afirmó que el 11-M “los presos de ETA
estaban aislados” y “todo corrobora que es una información que no se
corresponde a la realidad”.
Victoria Prego, periodista de El
Mundo, estaba presente en el programa de TVE e intervino por
alusiones para defender la veracidad de la noticia. Incluso anunció la
aparición de nuevos datos. Gallizo replicó que “hay una cierta tendencia a
recoger información de muchas fuentes” y reiteró que “en nuestros centros
la ley y las normas las impone el Estado y los incidentes se recogen en
los partes”. “Mi periódico publica informaciones veraces”, sentenció Prego.
Relaciones cordiales entre presos islamistas y etarras
Según afirma El Mundo, a los funcionarios de prisiones de la cárcel
pontevedresa les ha llamado la atención la relación demasiado cordial
entre los reclusos islamistas y los etarras, ya que no se suelen
relacionar con el resto de internos. “Se comunican y
son afines. Tienen la misma ideología. El etarra no se comunica con los
presos
comunes”, cuenta en la noticia Rafael Moral, delegado de la Confederación
Intersindical Gallega (CIGA) en A Lama. En concreto, se destaca la buena
sintonía existente entre los 11 reclusos de ETA, los dos del GIA argelino
y uno del 11-M.
Entre los terroristas de ETA, se encuentran Javier Ugarte Villar,
condenado a 32 años de cárcel por el secuestro de Ortega Lara y Luis
Mariñelarena Garciandía, sentenciado a
100 años de prisión por el asesinato de Fernando Buesa. En cuanto a los
terroristas islamistas, en A Lama se encuentran Osama Darra, detenidopor
el 11-M, y Sohbi Khouni, arrestado en 1997 por su vinculación con los
terroristas argelinos del GIA junto a Allekema Lamari, presunto séptimo
suicida de Leganés, y Abdelkrim Benesmail, que coincidió en la cárcel de
Villabona con Antonio Toro Castro.
Pero esto no es todo. La organización
dentro de la prisión de estos terroristas secompone de un interno que
ejerce de imán mayor y otros dos presos que hacen de “coroneles”. El
núcleo duro está formado por otros 10 terroristas, que tienen sometidos a
otros 120 internos musulmanes. Tras el suicidio colectivo de los
terroristas en Leganés, los funcionarios evitaron altercados entre los
presos musulmanes y los presos comunes españoles y lograron evitar el
secuestro de un funcionario por parte de los islamistas gracias a un
chivatazo.
NorteCastilla.es
| Los delegados sindicales se
encierran en 66 prisiones para pedir mejoras laborales |
Delegados
sindicales durante el encierro ayer en la cárcel segoviana de Perogordo. /
A. DE TORRE
El portavoz del sindicato de prisiones Acaip en la cárcel de Topas
(Salamanca), José Manuel Salvador, denunció ayer que la prisión es «un
polvorín islamista», y que la detención del emir del atentado del 11-M -Mohamed
Achraf, que en realidad se llama Jamel Saadi, de origen palestino- «no ha
cambiado la situación que se vive en el interior, sino que la ha
agravado».
Según el representante de Acaip, la situación de la prisión de Topas «es
más grave» que la de otras cárceles, ya que la concentración de presos
islamistas es
mayor que la de otros centros.
Así, agregó que las dificultades han crecido desde que comenzó el Ramadán,
mes sagrado para los musulmanes, sumado esto a las informaciones que
sitúan a Topas como el centro en el que se gestó una célula islamista que
pretendía atentar contra la Audiencia Nacional.
Junto a este centro, los sindicatos aseguran que los situados en Dueñas
(Palencia) y Mansilla de las Mulas (León) son, en Castilla y León, los que
atraviesan por una situación harto delicada pues en cada uno de ellos se
concentran más de 400 reclusos de origen islámico.
La relativa alarma que se ha desencadenado en algunas cárceles de España
ante la creciente presencia de internos árabes también afecta a la prisión
segoviana. Los sindicatos advierten del considerable aumento que
ha experimentado la población árabe dentro de la cárcel segoviana. Una
mayor presencia que se ha visto acompañada de «una creciente inestabilidad
y agresividad dentro del centro». Como último ejemplo, un recluso árabe
atacó a un funcionario de la cárcel el miércoles. El vigilante sufrió un
cabezazo, mientras que el reo fue recluido en la Enfermería. Al parecer,
el agresor presenta trastornos psicológicos.
Esta situación se puso de manifiesto ayer durante la jornada de encierros
parciales de los representantes sindicales, desarrollados de 9.00 a 14.00
horas, en los 66 centros penitenciarios que dependen de la Dirección
General de Instituciones Penitenciarias, excluyendo los de Cataluña, para
exigir una oferta «seria» en la negociación colectiva con la Dirección
General de Instituciones Penitenciarias.
Diario de León
| En la prisión de Mansilla de las
Mulas conviven internos de 75 nacionalidades distintas |
El centro
leonés, entre las 20 cárceles españolas que cuentan con internos
integristas
Los sindicatos se encierran cinco horas en la cárcel leonesa para exigir
mejoras laborales
«La situación es de absoluta normalidad»
El 83% de los activistas cambió de centro
L. Urdiales león
El sindicato Acaip defendió que la política de dispersión de presos
islamistas es la mejor fórmula para evitar la organización de estos
reclusos como grupos de presión dentro de la cárcel leonesa. El secretario
general de esta organización sindical, Valentín Llamas, denunció los
«graves problemas» que encuentran los funcionarios de la prisiónprovincial
de León para controlar a un grupo numeroso de reclusos islamistas entre
una población total de casi medio millar de internos de origen árabe. «Se
trata de gente muy violenta, y secundada por compañeros de módulo, que
rebaten con frecuencia las órdenes que se les transmite por parte del
funcionario y que, con el fin de controlar módulos, han llegado a agredir
de forma brutal a otros internos».
El representante de Acaip citó dos incidentes ocurridos a lo largo del mes
de septiembre, en los que resultaron heridos otros internos o
funcionarios. «En un caso fue por coger destinos en un módulo; el
economato, por ejemplo; y en otro, cuando se iba a trasladar a un preso de
un módulo a otro, hubo un conato de revuelta en oposición a esa orden y le
causaron lesiones a un funcionario», explicó Llamas, que advirtió del
agravamiento de estos problemas durante el mes del Ramadán, «con los
presos más reivindicativos y violentos», matizó.
Reclaman trato especial
El representante de Acaip a nivel nacional valoró parte del origen de los
problemas que se suceden en la prisión leonesa -comunes en otras del país
con la idéntica representación de internos de origen magrebí- por el trato
especial que reclaman estos presos en cuanto a horarios, comidas y rezos.
«En León, por ejemplo, se permite la oración común en las galerías, cuando
estas expresiones o actos públicos deberían, según normativa, de
realizarse en sitios comunes, para garantizar un control mínimo de los
reclusos; el problema es que el reglamento no preveía estos extremos y hay
que hacer equilibrismo entre el derecho individual de la libertad de culto
y el interés colectivo. Se puede decir que no controlamos nosotros, que
son ellos los que controlan el ritmo o los horarios dentro de la prisión».
En este centro están presos tres reclusos de origen islamista vinculados
al Grupo islamista Argelino y Al Qaida, que permanecen en situación de
aislamiento en módulos de máxima seguridad.
«Hay un sólo jurista para 1.550 presos; en algunos módulos se alcanzan los
130 internos; hay 75 nacionalidades distintas; casi la mitad de los
reclusos son extranjeros; casi medio millar, de origen islámico; al menos,
cincuenta por módulo. ¿Cómo vamos a aplicar medidas de reinserción a gente
sin vínculos en España?», se pregunta Llamas.
A.ORGAZ\SANTIAGO
Las cárceles gallegas se están convirtiendo en un auténtico polvorín con
el "caldo de cultivo'' que supone el enorme número de reclusos musulmanes
que hoy en día hay en las prisiones gallegas, según aseguró ayer a EL
CORREO, Pedro Vázquez, uno de los delegados del sindicato mayoritario,
Acaip, en el penal coruñés de Teixeiro.
A fecha del pasado día 15 de este mes, según la Dirección General de
Instituciones Penintenciarias había en las cinco prisiones gallegas 4.441
internos, de los que algo más de mil son islamistas, en una gran mayoría
procedentes de países del Magreb. Es decir, casi la cuarta parte de los
penados gallegos son musulmanes, lo que genera no pocos problemas al
Ministerio del Interior, a los funcionarios y a los internos españoles.
Según Acaip, la importante llegada de
presos islamistas en los últimos meses a los centros gallegos como los de
A Lama, en Pontevedra; Bonxe, en Lugo, y Teixeiro, en A Coruña, se "debió
a que aquí había plazas y por eso fueron trasladados a las prisiones
gallegas. Acaip asegura que "por diversas razones'' de tipo cultural y de
desvinculación familiar, estos reclusos son "más conflictivos'' que el
resto de los internos, y además cuentan con líderes religiosos que
influyen sobre todo el colectivo magrebí.
Rafael Moral, miembro de CIG en A Lama, indicó que en los últimos meses se
han producido varias agresiones a funcionarios por parte de los penados
musulmanes, sobre todo debido a la falta de personal y el hacinamiento.
Sin embargo, Moral, como los representantes sindicales en las otras
prisiones gallegas niega brotes de racismo. "Los enfrentamientos entre
presos son los comunes, aunque hay más entre moros y cristianos, ya que
los primeros intentan controlar la vida de los otros reclusos y
extorsionarles. A veces por un simple
cigarrillo comienza una pelea'', asegura Moral.
En Teixeiro hay 300 musulmanes y el módulo tres es el que cuenta con más
presos de esta religión, con 80 internos extranjeros muy conflictivos. Sin
embargo, según los sindicatos no hay muchos problemas ya que, como han
observado, no cuentan con líder alguno, aunque sí hay cuatro o cinco
magrebíes radicales.
Otra prisión con problemas es la de Bonxe, donde casi la mitad de los 434
internos son islamistas, según Ángel Iglesias, también de Acaip. Iglesias
sí reconoce agresiones, pero curiosamente de los moros a los cristianos o
reclusos de otras nacionalidades o religiones. Es decir, hay racismo en
Bonxe, pero en el sentido inverso al que cualquier ciudadano de la calle
podría pensar.
Las cárceles que se encuentran en una mejor situación son la de Monterroso,
en Lugo, con 200 musulmanes, cien de ellos marroquíes, de los 520 internos
con que cuenta, y la de Pereiro de Aguiar, con tan sólo 17 de 417
reclusos.
MADRID, 21
Oct. (EUROPA PRESS) -
El miembro de la Ejecutiva Nacional de ACAIP, sindicato mayoritario en las
prisiones, Juan Ignacio Delgado, denunció hoy que en estos momentos la
población interna islámica "hace lo que le da la gana" y es "imposible"
controlar a los miles de presos de religión musulmana que están dispersos
en determinados centros penitenciarios de los extrarradios de las grandes
ciudades.
De esta forma, Delgado alertó a Europa Press Televisión de que los medios
y la escasez de personal en las cárceles está posibilitando que muchos
internos se organicen y creen guetos "difícilmente controlables", por lo
que muchos centros son "polvorines latentes" en el que los funcionarios
"no tienen margen de maniobra" para realizar labores de control
y seguimiento de determinados presos más conflictivos.
El representante sindical recordó que en los 66 centros penitenciarios de
toda España trabajan unos 20.000 trabajadores "cuando harían falta más del
doble de personal para realizar correctamente su trabajo", y en el caso de
la población islámica "las diferencias culturales y religiosas llevan
consigo que ellos mismos impongan sus normas y reglas en núcleos cerrados
que nadie conoce".
Según Delgado, todo esta problemática lleva consigo que ahora mismo muchos
centros carcelarios como la prisión salmantina de Topas o Daroca
(Zaragoza) sean "especialmente conflictivos", porque están trasladando a
muchos internos musulmanes a estas cárceles cuando no están preparados
para ello.
Así, destacó que esta falta de "control
efectivo" provoca que los internos "hagan lo que les de la gana" y que se
realicen registros en las celdas por orden judicial casi todos los días.
Delgado insistió en que la actual directora de Instituciones
Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ha heredado "un problema que nadie
resuelve", que es el del hacinamiento, "ya que las cárceles españolas se
están convirtiendo en un aparcamiento de personas que no pueden ser
reeducadas ni resocializadas".
Por ello, hizo hincapié en que actualmente la situación es tan
"complicada" que en las prisiones "no se puede garantizar ni la integridad
física de los internos ni de los propios trabajadores".
Libertaddigital
| Ocho islamistas –marroquíes y
argelinos– han sido detenidos este jueves en Madrid, Cádiz y
Valencia. Otros cinco son presos que han sido aislados para su
interrogatorio, relacionados con los planes para volar la Audiencia
Nacional. Uno de ellos es Mustafá Zaníbar, actualmente en la prisión
de Nanclares de Oca, pero que también estuvo en A Lama. Según Europa
Press, fue el que celebró el 11-M con otros presos, como informó El
Mundo. Pese a que Gallizo negó que en el festejo hubiera etarras, el
sindicato ACAIP lo corroboró en la COPE. |
L D (Europa
Press) El recluso aislado este jueves en la prisión de Nanclares de Oca
(Álava) por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón es
el marroquí Mustafá Zaníbar, condenado a 26 años de prisión por quemar
vivo a otro musulmán en El Ejido (Almería), según informa la agencia
Europa Press citando fuentes de la investigación. En septiembre fue
trasladado al centro penitenciario alavés.
Zaníbar es el preso islamista que tras la masacre de Madrid invitó a café
a los reclusos de su módulo en la prisión de A Lama (Pontevedra) para
festejar la matanza, tal y como informó el diario El Mundo. Poco después,
la directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, negó que
en esa celebración hubiera presencia de presos etarras. Sin embargo, en La
Linterna de la cadena COPE, el presidente del Sindicato mayoritario de
Prisiones ACAIP no sólo confirmó los festejos tras la masacre con la
participación de miembros de ETA sino que aportó datos sobre cómo se
organizaban los internos islamistas con adiestramiento militar incluido.
Zaníbar fue condenado en 1996 por la Audiencia Provincial de Almería a 29
años de prisión mayor por el asesinato de Youssef Bachir el 27 de abril de
1994. Este le invitó a su casa a cenar y después se quedó dormido, lo que
aprovechó Zaníbar para rociarlo con gasolina y prenderle fuego, huyendo de
la vivienda.
Por otra parte, las fuentes de la investigación consultadas por Europa
Press, informaron de que los trece detenidos en la segunda fase de la
Operación Nova están acusados de diferentes labores dentro de la célula
islamista liderada por Mohamed Achraf. Unos realizaban labores de
captación, otros de proselitismo y un tercer grupo integraba activamente
el grupo terrorista. En la operación, la Policía encontró abundante
documentación, pero no armas o explosivos.
elmundo.es
| MANSILLA DE LAS MULAS (LEÓN).-
Cuatro presos de origen albanokosovar resultaron heridos tras sufrir
una violenta agresión a manos de internos islamistas en el Centro
Penitenciario de Mansilla de las Mulas (León), ante la negativa de
los primeros a guardar el Ramadán. |
El
incidente se produjo sobre las 19.30 horas del jueves en el Módulo 6
cuando un grupo de entre 16 y 18 presos de raza árabe, armados con las
bandejas de acero de la cena, acometió "con inusitada violencia" a cuatro
albanokosovares.
La rápida intervención de los
funcionarios, que tuvieron que recibir el apoyo de compañeros de otros
módulos, permitió rescatar a los heridos, quienes fueron atendidos de
importantes heridas en la cabeza producidas por las bandejas y una
mancuerna que, pese al posterior registro efectuado, no ha sido
encontrada.
Los presuntos autores de la agresión fueron reingresados en el módulo y
otra parte de ellos trasladados al Departamento de Aislamiento y al Modulo
11 o reservado para presos de primer grado.
Mansilla de las Mulas, en la que un tercio de los 1.500 reclusos son
musulmanes, es una de las cárceles identificadas por sindicatos de
Prisiones como potencialmente peligrosa para la formación de grupos
integristas.
El secretario nacional de ACAIP y representante de dicho sindicato en
Mansilla, Valentín Llamas, calificó lo ocurrido de "tremendamente grave" y
denunció la violencia con la que se emplearon los agresores, que actuaron
todos a una, totalmente organizados y sin miedo a nada".
El sindicalista recordó la delicada situación por la que atraviesa el
centro debido a que de los 1.520 reclusos que hay en Mansilla, casi 500
son de raza árabe, con el consiguiente problema que ello supone y que se
acrecienta en estas fechas con motivo de la celebración del Ramadán.
La razón
| Cinco internos heridos y 13
aislados tras una pelea en la cena entre marroquíes y albano-kosovares |
El no
cumplimiento del Ramadán por parte de algunos presos musulmanes derivó el
jueves por la tarde en batalla campal entre reclusos marroquíes y
albanokosovares en el comedor de la prisión de Mansilla de las mulas en
León, con más de la mitad de presos extranjeros. Según informaron fuentes
penitenciarias, la pelea multitudinaria se desató al entrar a cenar,
después de que los internos magrebíes reprocharan a los albano-kosovares
su desinterés por seguir los ritos en tiempo de Ramadán a la hora de la
comida. Ambos grupos se enzarzaron a golpes y cinco presos resultaron
heridos.
Juan C. Serrano
Madrid- La batalla campal en el comedor de la cárcel de León comenzó a las
siete y media de la tarde cuando los reclusos entraban en el comedor del
módulo 6 para cenar. Una veintena de marroquíes se enzarzaron con cinco
albano-kosovares –también de religión musulmana– por no seguir los
preceptos del Corán en el tiempo de Ramadán.
Según explicaron fuentes penitenciarias, la discusión subió rápidamente de
tono y enseguida derivó en una pelea multitudinaria. Los presos se
enfrentaron a golpes y se lanzaron las bandejas metálicas empleadas para
la comida, así como sillas y mesas.
Todos los funcionarios disponibles (muchos de ellos abandonaron otros
módulos) tuvieron que acudir al comedor para intentar separar a los presos
musulmanes, según las mismas fuentes. A consecuencia de los golpes
sufridos, cuatro internos procedentes de Europa del Este tuvieron que ser
atendidos en la enfermería, junto con otro magrebí.
Todos presentaban contusiones, brechas en la cabeza y heridas en distintas
partes del cuerpo, diagnosticadas como leves, según explicaron fuentes de
Instituciones Penitenciarias. Asimismo, aseguraron que al menos trece de
los reclusos que presuntamente iniciaron la reyerta fueron trasladados al
módulo de aislamiento de este centro penitenciario.
Durante el mes de Ramadán, los presos musulmanes sólo pueden comer a
partir de la puesta de sol, por lo que la cena se convierte en el primer
momento del día en que pueden ingerir alimentos. Fuentes del sindicato
Acaip afirmaron que es frecuente que estos internos pidan entrar los
primeros en el comedor ya que llevan todo el día sin comer.
Según estas mismas fuentes, éste fue el primer argumento esgrimido por los
marroquíes, «que posteriormente se enzarzaron en una reyerta porque ya lo
que se ventila no es quién es primero si la coacción y la amenaza para que
el resto de presos musulmanes sigan a rajatabla los preceptos del Corán».
Acaip denunció la falta de funcionarios en esta prisión, en la que más de
la mitad de la población reclusa (51,25) es extranjera, y en donde ya se
han producido otras incidentes similares. La sección sindical de UGT
consideró la pelea como una «muestra de la tensión existente en los
centros penitenciarios y que, cada vez con mayor frecuencia, vienen
produciéndose en los mismos, donde una minoría de internos musulmanes
fanatizados pretenden por medio de las amenazas y de la fuerza imponer su
ley a los demás».
Europa Sur digital
| Vigilados. 300 de los 1.600
internos del centro penitenciario de Algeciras profesan la religión
musulmana. Tras descubrirse que algunos integristas preparaban
atentados desde las cárceles, Interior ha ordenado vigilarles. Al
menos a los que pasen por ser los líderes de ese colectivo |
Tras
conocerse que algunos terroristas islamistas preparaban cosas horribles
sin que para ellos supusiera mayor inconveniente el hecho de estar
encerrados en cárceles, el Ministerio del Interior, a través de la
Dirección General de Instituciones Penitenciarias, ha dado una consigna a
todas las prisiones del país, traducible por un: "Me los vigilen".
No se trata, advierten fuentes consultadas por este periódico, de estar
alerta contra cualquier magrebí privado de libertad, sino de discernir
entre ellos quiénes ejercen cierto liderazgo entre
sus compañeros, quiénes han protagonizado incidentes o quiénes están entre
rejas por haber cometido un delito más o menos relacionado con el
integrismo.
En la prisión de Botafuegos, al menos que haya trascendido, no hay
internos que cumplan condena por su implicación en ese tipo de cosas. Pero
desde luego magrebíes no faltan. De los casi 1.600 presos del centro
penitenciario algecireño, unos 300 son de Marruecos, o ceutíes de rasgos
árabes que, pese a tener la nacionalidad española, profesan la religión
musulmana y se expresan casi mejor en árabe que en castellano.
Hachís y pateras
En su inmensa mayoría, están en la cárcel por uno de estos dos motivos:
haber cometido un delito contra la salud pública –lo que, traducido al
lenguaje ordinario, significa en casi todos los casos haber sido detenidos
en
posesión de una cierta cantidad de hachís, el pan de cada día de los
juzgados locales– o haberse saltado la ley que protege los derechos de los
ciudadanos extranjeros, lo que en la práctica significa haber ayudado a
inmigrantes sin papeles a entrar en el país de forma ilegal.
Esos 300 musulmanes ocupan casi en exclusiva tres de los catorce módulos
en los que está dividido el centro penitenciario algecireño. No es que se
les haya separado a la fuerza del resto de los reclusos –porque, de hecho,
hay algún módulo en el que conviven con los internos españoles o de otras
nacionalidades– sino que, por sus costumbres gastronómicas y sus hábitos
religiosos, al final se tiende a agruparlos.
Aparte del hecho de que muchos de ellos todavía están en régimen
preventivo –es decir, todavía no han sido juzgados– y de que cumplen
condenas no demasiado elevadas, les une todo lo que conlleva su credo
religioso. Por ejemplo,
la prohibición de comer carne de cerdo, la obligación de postrarse a rezar
varias veces al día, siempre mirando en dirección a La Meca y nunca antes
de cumplir con el rito de lavarse de una determinada manera, y el respeto
a sus fiestas. Principalmente el Ramadán, en el que ahora está inmersa la
comunidad islámica.
De ahí que en Botafuegos, en estos días, esos presos no coman a la misma
hora que el resto de los internos, sino sólo cuando se ha puesto el sol.
En el penal aseguran que están muy pendientes de todos esos detalles, que
una cosa es privar de libertad a quienes han infringido la ley y otra
apartarles de las normas que han aprendido de sus antepasados.
En cuanto a cómo se está realizando
esa labor de vigilancia dentro de la cárcel, mutismo absoluto. El director
provisional, Juan Hidalgo, que sustituyea la recién nombrada Isabel
Martínez de la Torre, no revela nada alegando comprensibles razones de
seguridad.
Tampoco desde fuentes no oficiales se dan muchas pistas. Hablan siempre en
términos genéricos –un no muy concreto "se está vigilando"– y recalcan que
se actúa siempre desde la más estricta discreción.
Tarea difícil
No obstante, tampoco ocultan que la tarea es difícil. Detrás del musulmán
más alborotador no tiene por qué esconderse un fanático religioso
dispuesto a armarla a las primeras de cambio. Es posible que represente un
peligro mayor el típico preso tranquilito con cara de no haber roto un
plato. "Aquí y en cualquier parte", aclara la fuente, como dando a
entender que aquí no tiene por qué haber problemas en ese sentido,
necesariamente.
Lo que sí dejan claro es que, al menos hasta ahora, tras los muros de la
prisión no se han producido incidencias significativas que guarden
relación con perversas maquinaciones. En El Puerto no pueden decir lo
mismo.
M. S. P./COLPISA.
MADRID
La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ordenó aislar e
incomunicar a doce internos de la cárcel leonesa de Mansilla de Mulas
después de que el jueves por la noche protagonizaran una trifulca
multitudinaria por una discusión religiosa. Ocho de los incomunicados
-según fuentes penitenciarias-, pertenecen a un grupo integrista de unos
16 miembros que en los últimos meses ha intentado imponer su disciplina en
algunos de los módulos de la cárcel.
Los incidentes comenzaron en el comedor del módulo VI de Mansilla. A esas
horas, decenas de internos cenaban. Fue entonces cuando los ocho presos
marroquíes y argelinos se dirigieron con aspavientos a cuatro internos
albano-kosovares, también de religión musulmana,
a los que reprocharon no cumplir con los preceptos del Islam y, en
particular, de no seguir las normas del cumplimiento del Ramadán y no
unirse a los rezos comunitarios en la galerías.
«Multitudinaria»
La discusión aumentó de tono hasta que uno de los integristas golpeó a un
kosovar. La agresión, según fuentes del centro carcelario, degeneró en
cuestión de segundos en una «trifulca multitudinaria» en la que más de una
docena de integristas se «lanzaron en tromba» contra los albaneses, a los
que golpearon con las bandejas metálicas de la cena.
Los incidentes se prolongaron durante minutos, ya que los funcionarios de
guardia en el módulo VI fueron incapaces de controlar a los integristas.
Sólo cuando recibieron refuerzos de otra docena de ayudantes
penitenciarios destinados a
otras zonas de la cárcel lograron aplacar los exaltados ánimos. Cinco de
los presos resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados a la
enfermería, donde fueron atendidos de «lesiones de carácter leve».
A primera hora de la noche del jueves, la dirección de la prisión ordenó
la aplicación del artículo 75 del reglamento penitenciario para ocho de
los integristas que intervinieron en la trifulca y para los cuatro albano-kosovares.
Este artículo faculta a Prisiones para establecer «limitaciones
regimentales y medidas de protección personal» a los internos.
Terminología que en la práctica supone el inmediato aislamiento de los
internos con restricción de movimientos, en especial las salidas a pasear
al patio con otros reclusos.
Este grupo de musulmanes intenta desde hace meses, imponer su reglas
religiosas al resto de los reclusos musulmanes moderados.
Cuatro
presos de origen albano-kosovar resultaron heridos tras sufrir una
violenta agresión a manos de internos islamistas en el Centro
Penitenciario de Mansilla de las Mulas (León), ante la negativa de los
primeros a guardar el Ramadán.
El grave incidente se produjo sobre las 19.30 horas del jueves en el
módulo 6,
cuando un grupo de entre 16 y 18 presos de raza árabe, armados con las
bandejas de acero de la cena, acometió «con inusitada violencia» a cuatro
albano-kosovares.
La rápida intervención de los funcionarios, que tuvieron que recibir el
apoyo de compañeros de otros módulos, permitió rescatar a los heridos,
quienes fueron atendidos de importantes heridas en la cabeza producidas
por las bandejas y una mancuerna que, pese al posterior registro
efectuado, no ha sido encontrada.
Por su parte, los presuntos autores de la agresión fueron reingresados en
el módulo y otra parte de ellos trasladados al departamento de aislamiento
y al módulo 11 o reservado para presos de primer grado. El secretario
nacional de ACAIP y representante de dicho sindicato calificó lo ocurrido
de «tremendamente grave» y denunció la violencia con la que se emplearon
los agresores.
El
sindicato Acaip mostró su preocupación por el «descaro» con el que a su
juicio se produjo la pelea entre ocho reclusos marroquíes y cuatro
albanokosovares el pasado jueves en la prisión de Mansilla de las Mulas de
León ya que lo convierte en un hecho «aún más importante».
José Manuel Salvador, miemb
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