|
INFORMACIÓN ACAIP
MOVILIZACIONES |
Presos etarras e islamistas de una cárcel gallega festejaron juntos la
masacre la mañana del 11-M
Los
sindicatos denuncian serios conflictos entre los presos musulmanes
Prisiones
envía a cárceles de la Península a todos los presos musulmanes con perfil
integrista
Tahíche
ORA HACIA LA MECA
Golpe
contra el terrorismo islámico
Los
integristas preparaban una gran actuación en Topas
El
Gobierno trata de camuflar una nueva prueba de la relación entre los
islamistas y ETA
Uno
de los presos tenía una agenda con la dirección de dos etarras
Cinco
rezos entre rejas
Los
papeles de Beresmail sobre etarras fueron descubiertos cuando un
funcionario le pidió que se vaciara los bolsillos
Un
malagueño hacía de buzón entre los presos y los islamistas encarcelados
Interior
intenta ocultar relación de islamistas y presos de ETA
Había
orden de atentar inmediatamente contra la Audiencia Nacional
La
cárcel es una «madrasa»
Gallizo,
obligada a reconocer las denuncias de funcionarios
Prisiones
diseña un plan para impedir la creación de células integristas en las
cárceles
Gallizo
dispersará a los presos del 11-M y extremará el control sobre los internos
islamistas
El
jefe de Al Qaida en España se reunió con los terroristas del ataque a
Nueva York
Instituciones
Penitenciarias ordena medidas de control sobre los presos islamistas
Un
jefe policial experto en islamismo pide que se investigue la pista de ETA
Un
imán planeaba una protesta de islamistas en la cárcel de Las Palmas
ACAIP
denuncia “presiones salvajes” a los funcionarios que informaron sobre los
presos islámicos
Funcionarios
de prisiones alertan de posibles atentados islamistas suicidas
Endurecen
el régimen carcelario de ocho presos radicales islamistas de Topas
Instituciones
Penitenciarias dispersa al núcleo duro de la célula islamista en la cárcel
de Topas
Un
sindicato de prisiones alerta de suicidios de presos islamistas
MADRID.- Los presos islamistas
de la cárcel de A Lama (Pontevedra) festejaron con reclusos etarras los
atentados del 11-M. Esa mañana, uno de los internos que ejerce de emir en
el centro penitenciario, invitó a café y té al resto de los internos del
módulo V, entre los que se encontraban dos presos de ETA, según
denunciaron a EL MUNDO los funcionarios de la prisión.
Entre los reclusos de la banda terrorista ETA en A Lama, se encuentran
Javier Ugarte Villar, condenado a 32 años de cárcel por el secuestro de
Ortega Lara y Luis Mariñelarena Garciandía, sentenciado a 100 años de
prisión por el asesinato del dirigente socialista Fernando Buesa.
El fatídico 11 de Marzo,
los dos reclusos etarras estuvieron hablando toda la jornada con el preso
integrista que actúa de emir -líder espiritual- y otros miembros
islamistas. A los dos días, este imam fue sancionado y se le limitó su
régimen de vida en la prisión. Sin embargo, tras el castigo por haber
celebrado la masacre terrorista, el jefe musulmán regresó al mismo módulo.
Comunicación entre presos
Los funcionarios de la cárcel de A Lama denunciaron este miércoles a EL
MUNDO la buena sintonía existente entre los 11 reclusos de ETA, los dos
del GIA argelino y uno del 11-M, que, en la actualidad, están encarcelados
en el centro de Pontevedra. «Hay una comunicación constante entre estos
presos, aunque se aplica la política de dispersión. Pasean y charlan por
el patio, se entienden y se respetan. Los islamistas, que no se suelen
relacionar con nadie, se dan golpes en el pecho y hacen señales de saludo
y respeto a los etarras», declaró el vicepresidente del sindicato ACAIP,
que agrupa a los Cuerpos de la Administración de Instituciones
Penitenciarias.
Además de los presos
etarras, en A Lama están internados Osama., detenido por su relación con
los atentados del 11-M, y Sohbi., arrestado en el 97 por su vinculación
con la organización terrorista argelina GIA junto a Allekema, presunto
séptimo suicida de Leganés, y Abdelkrim, que coincidió en la cárcel de
Villabona con Antonio Toro Castro.
A los funcionarios de A
Lama les ha llamado la atención la relación demasiado cordial entre los
reclusos islamistas y los etarras, ya que no se suelen relacionar con el
resto de internos. «Se comunican y son afines. Tienen la misma ideología.
El etarra no se comunica con los presos comunes», aseguró Rafael Moral,
delegado de la Confederación Intersindical Gallega (CIGA) en A Lama.
Los sindicatos denuncian serios conflictos entre los presos musulmanes
| Alertan sobre grupo
islamista en la cárcel dedicado a la extorsión |
Diario Málaga
Los sindicatos de la prisión provincial de Alhaurín de la Torre (Málaga)
alertaron ayer de la existencia de una estructura organizada
"aparentemente por motivos culturales y religiosos", que realizan
"presiones y extorsiones" contra al resto de los casi 200 internos
islamistas que hay actualmente en el recinto.
Según informó en un comunicado esta plataforma, constituida por ACAIP,
CCOO, CIG, CSI-CSIF, UGT y USIAP-USO, se están creando “serios conflictos”
en el módulo 9 “con mayoría islamista” durante el Ramadán, al
“aprovecharse interesadamente las reivindicaciones religiosas con fines
extorsionadores”.
Aseguró que “han impuesto la sala de lectura como mezquita, realizan
llamadas al rezo a gritos durante la noche y horas de descanso e intentan
incumplir el horario y
normas del establecimiento, puesto que lo consideran incompatible con sus
postulados religiosos”.
Esta situación "repercute negativamente" en las condiciones de trabajo del
funcionariado, añadieron los sindicatos, que lamentaron que “el respaldo
que tenemos de la Dirección General es llamarnos xenófobos cuando tratamos
de mantener el buen orden regimental y de seguridad”.
Las mismas fuentes indicaron que el primer problema de los funcionarios es
el desconocimiento del árabe, lo que “nos impide controlar más a fondo el
alcance de esta organización” y si la estructura “es en torno a otros
aspectos” de tintes terroristas.
Por el momento, “se percibe una jerarquía” en este grupo, según los
sindicatos, que precisaron que existen también “conductas como la presión
o el querer asimilar al resto de los presos musulmanes” que podría
significar “la existencia de un sustrato diferente detrás”.
A ello se une un “miserable planteamiento económico” de la Administración,
que ha dejado a los funcionarios de prisiones “fuera de las mejoras
previstas para todo el Ministerio del Interior”, subrayaron.
En el caso esta prisión, destacaron que se encuentra "casi al doscientos
por cien de su capacidad", al haber sido prevista para novecientos
internos y albergar actualmente a 1.650, de los que el veinticinco por
ciento son extranjeros.
LOS FUNCIONARIOS RECLAMAN MEJORAS
Representantes de la plataforma sindical de Instituciones Penitenciarias
se encuentran encerrados en el despacho del director del Centro
Penitenciario de Alhaurín de la Torre (Málaga), Angel Herbella, debido al
“incumplimiento de la responsable de la Dirección General de Instituciones
Penitenciarias, Mercedes Gallizo, en materia de negociación colectiva”.
Aseguraron que la propuesta es “claramente insuficiente” y que “discrimina
sus intereses”.
Las prisiones de Las Palmas,
Salto del Negro en Gran Canaria y Tahíche en Lanzarote, son lugares de
paso obligado hacia la Península para unos trescientos presos musulmanes
cada año, entre los que se encuentran aquellos que, por su perfil
integrista, son trasladados con mayor celeridad a cárceles peninsulares,
sobre todo a A Lama, en Galicia, y Topas, en Salamanca, donde se forjó la
célula islamista que pretendía atentar contra la Audiencia Nacional creada
por Mohamed Achraf.
Las cárceles de Las Palmas
acogen en la actualidad a un total de 150 presos musulmanes, 110 en Salto
del Negro y 40 en Tahíche, de los cuales aproximadamente el 90% cumplen
condena por haber sido patrones de patera, un delito que suele penarse con
cárcel por un periodo de entre dos y tres años, aunque en algunos casos
puede llegar hasta seis años.
La mayoría son marroquíes
procedentes del sur o nacidos en los territorios ocupados que encuentran
en la inmigración irregular una importante fuente de ingresos a pesar de
los riesgos inherentes a esta actividad delictiva.
Según asegura Juan Manuel
Alacid, representante del sindicato Acaip en Salto del Negro, "en las
cárceles canarias no se observan movimientos islamistas ni organizaciones
de carácter político entre ellos porque permanecen poco tiempo; la
saturación de las cárceles canarias hace que para muchos de ellos sean un
lugar de paso hacia las prisiones peninsulares".
LÍDERES.
Precisamente los reclusos que son trasladados más rápidamente son aquellos
que, "nada más llegar se convierten en una especie de líderes religiosos
entre los musulmanes, aleccionan a los demás sobre las comidas y las
oraciones y todos se organizan en torno a estos líderes", asegura Alacid.
Estos presos de acentuada religiosidad o de perfil más islamista son
enviados a las prisiones peninsulares a la mínima ocasión, cosa que ocurre
cada mes dada la saturación de las prisiones canarias, a las cárceles del
Estado donde hay disponibilidad de plazas, sobre todo Topas, en Salamanca,
y A Lama (Pontevedra), donde se concentra la mayor cantidad de población
reclusa de origen musulmán de toda España.
Sólo en una ocasión se
detectó en Salto del Negro un preso musulmán que tenía fotos de Osama Bin
Laden en las paredes de su celda, pero tras ser sometido a vigilancia y
observación no se apreciaron movimientos de dinero, llamadas sospechosas o
similar.
La prisión mas masificada de
España, Tahíche, en Lanzarote, ha llegado a tener a mas de la mitad de su
población de origen musulmán. En la actualidad esta cárcel construida para
albergar a algo mas de 40 personas acoge a 160 reos de los cuales una
cuarentena son musulmanes. "Y estamos bien , hemos llegado a tener mas de
200 presos", asegura José Maneiro, representante de los funcionarios de
prisiones en Tahíche.
Según Maneiro se ha denunciado en reiteradas oraciones los problemas
generados por esta saturación. "Los
peores problemas entre reclusos surgen cuando hay muchos musulmanes". De
hecho, ha habido varios plantes protagonizados por los reos de religión
islámica. "Cuando están organizados en torno a una especie de líder
religioso se envalentonan. Una vez sacaron las mantas y toallas al patio
para rezar mientras los otros presos estaban jugando un partido de fútbol
y hubo problemas, en otra ocasión hicieron una protesta contra en
mobiliario porque su comida, que le habíamos guardado durante todo el día
hasta la noche por el ramadan, ya estaba fría. A veces las peleas son mas
graves", asegura Maneiro.
Los problemas con el idioma se suman a las diferencias culturales y
religiosas. Sin embargo en la actualidad la situación esta aparentemente
mas tranquila en Tahíche. "Los conflictos se acentúan cuando entra uno de
esos líderes".
TRIBUNA
| «Convivimos con el
miedo: ha habido y los hay que han tenido que pedir bajas de un año» |
Un trabajador de Topas narra a
TRIBUNA su ‘calvario’ con los reclusos más radicales
«Nos levantamos por la mañana, llegamos a Topas, hacemos el recuento y
nos encontramos a unos haciendo las oraciones con su manta en el suelo y
una cortina en la puerta de la celda, lo que está prohibido». Así inicia
el relato de su relación con los musulmanes en una jornada cualquiera un
trabajador de
Topas, que asegura que uno de los momentos más peligrosos del día viene
inmediatamente después: el traslado a los comedores para desayunar.
«Son momentos muy peligrosos» –comenta–, porque hay dos galerías y sólo
hay uno o dos funcionarios para controlar a todos los inernos». Según este
trabajador, que prefiereno desvelar su nombre por miedo a posibles
represalias contra él o contra su familia, «convivimos con el miedo. Ha
habido y los hay que han tenido que pedir bajas hasta de un año por el
llamado ‘bounrp’ –enfermedad común entre los profesionales motivado por la
desmotivación y el hastío–». Añade además que las amenazas de los reclusos
y en concreto de los
musulmanes radicales a los trabajadores son contínuas. «Hay muchas formas
de amenaza. Una mirada agresiva, provocadora todo el mundo la distingue y
sabe qué quiere decir», manifiesta y señala que «el propio director del
centro ha recibido amenazas muy fuertes, incluso por escrito».
Así lo demuestra este parte interno originado el 23 de abril por el
interno Ali
Banbab, en el que los insultos y los abucheos a los funcionarios, se
calmaron con su traslado a la enfermería, donde incluso les aseguró la
protección de Alá.
Mercedes Casal
TRIBUNA
| Sólo una semana
después del 11-M amenazaron a un preso para que introdujera una
maleta, que podría contener explosivos. |
Los jefes de seguridad de
Topas llegaron a temer por un nuevo atentado en el penal tan sólo una
semana después del 11-M. Una carta en árabe a un interno del módulo 9, le
ordena, bajo amenazas contra él y su familia, introducir una maleta en la
cárcel que podría contener una bomba.
Vamos a ganar (Guerra
Santa)’. Bajo esta enseña, los integristas de Topas provocaron el terror
tan sólo una semana después del 11-M. Los funcionarios del centro llegaron
a temer por su vida y la de todos los reclusos ante la que pudiera haberse
convertido en la mayor masacre de la historia de España tras la sospecha
de los planes de introducción de una maleta con una bomba en el penal.
Todo comenzó el 18 de marzo, cuando el interno Houhssin Nidi fue
trasladado a la enfermería «pues se había producido unas pequeñas
erosiones a ambos lados de la cara». Según consta en el parte interno
remitido a la dirección del centro por los jefes de los servicios de
seguridad de Topas al que ha tenido acceso TRIBUNA, presentados en
enfermería, el interno «nos muestra un escrito, que según manifiesta le
han pasado del módulo 9, en el que amenazan a su familia».
El encargo era directo y,
en principio, muy sencillo: sus familiares deberían llevar en su próxima
visita una maleta que alguien llevaría previamente a su casa. El recluso,
prosigue la nota, «no teme por él, sino por sus familiares».
Una vez curado, Nidi es
devuelto al módulo al tiempo que los funcionarios de la prisión solicitan
a otro interno –en este caso perteneciente al módulo 5– la traducción del
escrito, en árabe. Su traducción viene a coincidir con la manifestada por
el interno y a grandes rasgos dice: «Vamos a ganar (Guerra Santa)». La
misiva amenaza a Houhssin, a su madre y también a su mujer.
Le dicen: «Di a tu madre
que el sábado tienes comunicación vis a vis, que deje una maleta en la
cárcel, con algo de ropa que le proporcionaríamos nosotros». Los
integristas aseguran al interno incluso el pago de 20.000 euros. «Tú vas a
ser el jefe», le dicen.
«Si no dices nada, vas a cobrar bien», le dicen y marcan la fecha del 30
de abril para embolsarle la cantidad prometida. Llegan a fijar una fecha
para la entrega. «Dile al funcionario que has olvidado algo en el módulo
9, antes de las 5 de la tarde del 30 del mes 4. Ellos van a hacer una
fiesta. Tú sabes, donde los judíos a dónde vas». Y le amenazan una vez
más: «Tu hermano tiene niños». La misiva, prosigue apuntando el firmante
de la carta, un tal Braim y apostillan que «en el módulo 9 solamente hay
dos internos que se apellidan Braim», uno de ellos es según el traductor,
el firmante. Mercedes Casal
Libertaddigital
| LOS NOMBRES DE DOS
ETARRAS APARECEN EN LA AGENDA DE BERESMAIL |
El preso Aldelkrim Beresmail,
aislado en la cárcel asturiana de Villabona y lugarteniente de Lamari,
mantuvo un estrecho contacto con el miembro de Jarrai Juan Luis Camarero.
El dirigente abertzale trasladó a un colaborador de ETA las "buenas
impresiones" que le había causado el islamista. Ahora queda por esclarecer
si fue Camarero el que facilitó a Beresmail el nombre de dos sanguinarios
presos etarras que han aparecido en su agenda. "Fuentes policiales" ya le
han trasladado a la Agencia Efe que no existió relación con los
terroristas Herri Parot y Harriet Iragi.
(Libertad Digital) Mientras el juez Garzón estaba tomando declaración a
los miembros de la célula de terrorismo
islamista desarticulada esta semana, con las comparecencias de los ocho
arrestados en distintas ciudades españolas, la Cadena Ser adelantaba que
en el registro de la celda de Albelkrim Beresmail, aislado en la prisión
de Villabona por su relación con los arrestados, los agentes habían
encontrado una agenda con los nombres de dos presos etarras de la cárcel
de Córdoba. Se trata de los sanguinarios Hernri Parot, que suma cerca de
dos mil años de prisión, y Harriet Iragi, asesino del concejal del PP en
Málaga, José María Martín Carpena, de Luis Portero, fiscal jefe de
Andalucía, y del coronel médico Antonio Muñoz Cariñanos.
La emisora, citando fuentes de los funcionarios de prisiones, también
desvelaba que Beresmail, lugarteniente de Lamari, el séptimo suicida de
Leganés y considerado "emir" del 11-M, fue uno de los presos islamistas
que celebró el asesinato de los siete agentes del CNI destacados en Irak.
Además, en uno de los dos registros practicados en su celda los agentes
también hallaron anotaciones a mano de numerosas direcciones de Europa,
también de España, que ya están siendo investigadas. En la misma agenda
había instrucciones para fabricar explosivos caseros con cloratita,
clorato de amonio, azufre y azufre en polvo.
Según la Agencia EFE, la Policía ya ha investigado si se produjo algún
tipo de contacto entre Beresmail y los etarras y ha concluído que no
existió relación alguna. El argumento de las "fuentes policiales" que cita
la agencia estatal de noticias es que "no ha existido contacto alguno ni
relación entre Abdelkrim Beresmail y los dos etarras citados, toda vez que
estos cumplen condena en la prisión de Córdoba y el argelino lo hace en
Villabona (Asturias)".
Durante el registro realizado
el miércoles pasado en la celda que ocupa en la prisión asturiana de
Villabona, los agentes localizaron una agenda y una serie de notas
manuscritas anexas, en una de las cuales aparece la dirección en la
prisión de Córdoba de los etarras Harriet Iragi, miembro del 'comando
Andalucía', y Henry Parot, uno de los terroristas con más años de cárcel a
sus espaldas, por ser el responsable en los noventa del sangriento
'comando itinerante'.
El hallazgo, según las
mismas fuentes, desencadenó una inmediata investigación de Interior, que
pudo determinar que no consta que Bensmail tuviese en los últimos años
contacto alguno, bien sea personal, por carta o por teléfono, con los dos
etarras ingresados en la cárcel andaluza, ni viceversa. Así, los
responsables del ministerio consideran que esas direcciones, según
demuestran las comprobaciones, nunca han sido utilizados por el terrorista
argelino.
La fuente consultada indicó que la nota con las direcciones puede tener
varios años ya que el islamista, que está en la cárcel desde 1997,
coincidió con alguno de los terroristas de ETA citados en alguna de las
prisiones españolas en las que ha estado en el pasado, aunque no aclaró en
cuál.
El
periódico de Aragón
| La mayoría de los
440 presos musulmanes en Aragón cumple este mes con el Ramadán Los
funcionarios no han detectado actividad integrista en las cárceles |
A las cinco de la tarde,
centenares de musulmanes que cumplen condena en las tres cárceles
aragonesas extienden sus esterillas y se inclinan en dirección a La Meca
para efectuar uno de sus cinco rezos diarios preceptivos. No disponen de
un lugar recogido para la oración, que realizan en los patios de los
centros, en sus celdas o en cualquier otra dependencia donde se encuentran
en ese momento.
La mayoría de los 440
reclusos creyentes que albergan los centros de Zuera (300), Daroca (100) y
Teruel (40) repite el mismo rito todos los días, con especial recogimiento
en este mes del Ramadán, que cumple el 80% de estos internos.
No es la población reclusa
musulmana especialmente beata en Aragón. Es un dato significativo que los
dos imanes que estaban acreditados en la prisión de Zuera hayan dejado de
acudir al centro para atender espiritualmente a los fieles "por falta de
demanda", según fuentes penitenciarias.
No hay actos religiosos con
periodicidad fija, ni cristianos ni musulmanes. Estas actividades son
impulsadas por organizaciones no gubernamentales en el marco del
voluntariado penitenciario. Como cualquier grupo que se ofrece a colaborar
con Instituciones Penitenciarias, las asociaciones musulmanas pueden
plantear a la dirección de los centros programas a realizar, que se
estudian y se aprueban si se consideran procedentes, facilitando su
ejecución. Sin embargo, la mayor parte de estos internos sí que cumple las
obligaciones de todo buen musulmán. En la citada cárcel de Zuera, más de
250 observan escrupulosamente el Ramadán. Es un derecho que está recogido
en la instrucción general penitenciaria. "No constituye ningún problema.
En este periodo se indica a las cocinas que preparen 250 raciones menos
para las comidas, al tiempo que se refuerza el mismo número para las
cenas", explica Andrés Gonzalo, el director de la prisión. También se
considera la excepción en el tipo de comidas y se elimina para estos
presos el consumo de cerdo o cualquier de sus derivados.
"Como ocurre con cualquier religión, Instituciones Penitenciarias facilita
que los musulmanes cumplan con sus preceptos realizando estas excepciones
en el orden diario de la cárcel. Sin embargo, no se han atendido otras
demandas, como la que realizaron para que se dedicara las aulas de
educación para sus rezos, ya que están destinadas a otras actividades para
todos los presos, musulmanes o no. Tampoco se autoriza el rezo colectivo,
no pueden unirse internos de los diversos módulos para la oración y cada
uno la realiza alí donde se encuentra", señala Gonzalo.
Son pocos los presos musulmanes que no se identifican con las practicas
religiosas y que incumplen los preceptos esenciales de los creyentes . No
obstante, se dan algunos casos, incluso llegan algunos penados con
problemas de alcoholismo, pese a la prohibición del consumo, y otros que
no plantean conflicto para ingerir embutidos, pero son excepciones.
Los reclusos musulmanes han sido noticia la pasada semana por la
investigación del juez Garzón, titular del Juzgado Central de Instrucción
número cinco, para desmantelar una red terrorista islámica, que incluía a
diez implicados que cumplen condenas en prisiones españolas, uno de ellos
en Zuera.
Han trascendido con este motivo los problemas que generan algunos grupos
de internos fundamentalistas en prisiones como la de Topas y algunas de
Galicia. Sin embargo, no se ha detectado hasta ahora la actividad de
reclusos en las cárceles aragonesas, según coincidieron funcionarios de
las tres prisiones.
"No ha habido quejas de funcionarios ni de otros internos contra los
musulmanes. Tal vez sea debido a que el fenómeno de la masificación de
internos de origen árabe en Aragón es relativamente nuevo. Nunca ha habido
tantos como ahora", señalaron fuentes de la cárcel de Daroca.
Marroquís, sobre todo, y argelinos constituyen la mayoría de este
colectivo penitenciario, que constituye ahora el 17% del total de la
población reclusa aragonesa. Los presos de otras nacionalidades sólo son
el 6-7%, aunque las cifras son muy variables y cambian de un mes a otro.
"En general, los presos musulmanes en Aragón no se distinguen
especialmente de otros colectivos. En la mayoría de los casos son personas
que se integran con normalidad en las actividades de los centros, sin
mayores problemas", afirman las fuentes penitenciarias consultadas.
En este sentido, son numerosos los presos árabes que acuden a las clases
de lengua española, la mayoría de los 40 que siguen actualmente estas
enseñanzas impartidas en dos cursos. Asimismo, hay otros 70 que se
encuentran en lista de espera por falta de plazas.
La anotación manuscrita con
los nombres de los etarras Henri Parot y Harriet Iragi en propiedad de
Abdelkrim Beresmail (implicado por el juez Baltasar Garzón en la operación
contra la célula terrorista que pretendía atentar contra la Audiencia
Nacional) fue descubierta después de que un funcionario de prisiones le
ordenara vaciarse los bolsillos, según informaron a Europa Press en
fuentes penitenciarias.
Este descubrimiento tuvo lugar durante el registro de su celda en la
prisión de Villabona (Asturias), ordenado por el citado juez de la
Audiencia Nacional,
en el marco de la 'operación Nova', que se saldó con la detención de un
supuesto grupo radical islámico que posiblemente trataba de atentar contra
la AudienciaNacional.
Así, cuando la Policía procedía a sacarlo de su celda para proceder al
registro, un funcionario de prisiones se cercioró de que Beresmail llevaba
algo en los bolsillos que suscitó sus sospechas. Por ello, le ordenó que
vaciase todo el contenido y descubrió los papeles con las anotaciones
referentes a los etarras.
Por otra parte, según otras fuentes, Instituciones Penitenciarias ha
realizado diversas comprobaciones, constatando que durante al menos los
dos últimos años no ha habido ningún tipo de comunicación entre Beresmail
y los etarras Parot e Iragi.
Se da la circunstancia de que Beresmail, sospechoso de colaborar con el
supuesto grupo islamista detenido esta semana, recibió el pasado 6 de
marzo un giro de 150 euros de Allekema Lamari, el último delos suicidas de
Leganés identificado y considerado el emir de la célula terrorista
responsable de los atentados del 11-M. Instituciones Penitenciarias
realizará esta semana una investigación pormenorizada para conocer si a lo
largo de su estancia en la cárcel Beresmail ha tenido algún tipo de
relación con Parot e Iragi.
A. T./MADRID
El malagueño Baldomero Lara Sánchez, de 29 años y con 99 antecedentes por
delitos contra la propiedad, según consta en el auto emitido el viernes
pasado por Garzón, colaboró con la célula terrorista desarticulada como
'buzón' en la cárcel pontevedresa de A Lama, para burlar el control de
seguridad establecido por la dirección de la prisión sobre algunos presos
islamistas.
Lara se prestó a camuflar el intercambio epistolar entre el argelino
Dibali Abdellah, uno de los fundadores de los 'Mártires por Marruecos',
preso en A Lama, y el marroquí Majid Machmacha, detenido en
Almería el martes pasado e integrante de la banda armada. El malagueño,
acusado por el juez de colaboración con organización terrorista, enviaba
las cartas de Dibali a nombre de sumujer a Machmacha y recibía las del
marroquí a su nombre y con el remite de su esposa.
Dilali Abdellah, acusado de pertenencia a banda armada y de tres delitos
de terrorismo en este sumario, era un activo propagandista y captador, por
lo que mantenía correspondencia con Said Afif, preso en Topas y como él
miembro del núcleo duro de la célula; con los autores del atentado contra
el World Trade Center de Nueva York en 1993, Mohamed Amine Salameh y Nidal
Ayyad, presos en EE UU; con el emir Achraf; y con el miembro del GIA preso
en Villabona (Asturias) Abdelkrim Bensmail, entre otros.
A Bensmail le escribió en octubre del 2003: «debemos levantar la bandera
de la unificación entre todos los musulmanes y que la palabra de Dios y su
profeta nos guíe. Los musulmanes no tienen otra opción que no sea la 'yihad'».
Garzón indica en su auto que la prisión preventiva de Lara «se mantendrá
el tiempo estrictamente necesario para practicar las primeras diligencias
y asegurar los elementos de prueba». El juez piensa que la colaboración
del malagueño «no pasa de un apoyo coyuntural».
elsemanaldigital.com
| Algo falla en el
sumario por la desarticulación de la célula islamista que planeaba
volar la Audiencia Nacional. Desde la semana pasada, ciertos
desmentidos han acabado confirmándose. |
25 de octubre. Lo que comenzó
con una redada contra lo que parecía ser una simple célula islamista se
está convirtiendo en una pesada bola de nieve a medida que avanza la
investigación. Ya no es sólo Instituciones Penitenciarias, con Mercedes
Gallizo al frente, quien ha quedado en evidencia al revelarse el entramado
yihadista que ocultan las cárceles españolas. El auto de Baltasar Garzón
recuerda a ese departamento que sus centros, "una vez más, se han
desvelado como lugar en el que se planean y diseñan acciones criminales".
Desde la semana pasada, los hechos van complicándose. Primero, al
conocerse que el objetivo de esta célula era llevar a cabo un atentado "libanizado"
contra la sede de la Audiencia Nacional, en la madrileña calle Génova. Un
objetivo situado en una de las vías más céntricas de la capital, con el
edificio que alberga los órganos de dirección del Partido Popular a un
lado y la sede del Tribunal Supremo al otro. Para llevar a cabo este
operativo, los terroristas pretendían utilizar un camión bomba tripulado
por varios suicidas, entre los que, según el juez Baltasar Garzón
–objetivo prioritario, junto al instructor del sumario del 11-M, Juan del
Olmo–, se encontraría el "emir" de este grupo, Mohamed Achraf, actualmente
detenido en Suiza.
Pero los interrogantes sobre la célula han comenzado a despertar
suspicacias. En un primer momento, varios medios de comunicación,
amparándose en fuentes cercanas a la investigación, negaron cualquier
vinculación de la célula desarticulada con los autores del 11-M. Tampoco
se confirmó relación entre presos islamistas vinculados a este grupo y
presos etarras. Sin embargo, ni lo uno ni lo otro era, por lo menos,
totalmente cierto.
La investigación ha permitido conocer cómo uno de los presos, Abdelkrim
Bensmail, que cumple condena por estar vinculado al Grupo Islámico Armado
argelino, mantenía relación con el "emir" del 11-M, Allekema Lamari. Ambos
habían sido arrestados por la Unidad Central de Información Exterior (UCIE)
de la Policía, en el marco de una operación contra los núcleos de apoyo al
GIA situados en nuestro país, dirigida por Garzón. Bensmail no sólo
compartía militancia con Lamari en el extremismo islámico armado argelino;
el "emir" del 11-M, cuyos restos fueron identificados recientemente entre
los escombros del piso de Leganés donde se suicidó parte del comando autor
de la masacre, se preocupaba de Bensmail, remitiéndole dinero de forma
periódica a la prisión. El "quid" de esta cuestión se centra en saber si
Bensmail conocía los planes de Lamari y si las autoridades penitenciarias
no mantenían un control de los que mantenían correspondencia con el
militante del GIA recluido, teniendo en cuenta de quién se trataba y lo
que podían suponer aquellas comunicaciones.
Precisamente, ha sido en la celda de Bensmail donde la Policía ha
localizado varias recetas destinadas a la elaboración de explosivos
caseros. Algo, por otra parte, relativamente sencillo, puesto que los
materiales necesarios para la elaboración de estas sustancias son de fácil
adquisición en comercios. Aunque la célula dirigida por Achraf habría
responsabilizado de la adquisición de mil quilos de Goma 2 para el
atentado al mauritano Kamara Birahima Diadie, la premura por entrar en
acción de los activistas obliga a no descartar que intentasen algún golpe
empleando material casero.
El nombre de Bensmail está presente en todo momento dentro de las
estructuras que la célula de Achraf mantenía en las prisiones españolas.
Internado en Villabona (Asturias), donde según el confidente Rafá Zouhier,
se fraguó el inicio de la relación entre los autores del 11-M y los
asturianos suministradores del explosivo, la
presencia de Bensmail despierta sospechas. Como lugarteniente de Lamari,
pudo haber contribuido a fomentar el trato entre reclusos islamistas de la
"vieja guardia" y delincuentes comunes captados por esta ideología.
Asimismo, la investigación de la célula desarticulada aún estaría
evaluando el papel de Bensmail como coordinador del entramado de Achraf en
las prisiones.
ETA aparece en escena
Pero Bensmail no sólo está presente en las relaciones entre islamistas
situados en varios penales. El reciente registro a su celda, además de
proporcionar las recetas de explosivo casero, habría supuesto el hallazgo
de las direcciones de los etarras Henri Parot y Harriet Iragi, miembros
sanguinarios de la banda terrorista, internados en la cárcel de Córdoba,
donde también tenía ramificaciones la célula islamista.
Esta información, divulgada por la Cadena Ser, ha sido contradicha por
otra aparecida en la Agencia Efe, en la que, citando fuentes policiales,
se niega que Bensmail mantuviese alguna relación con estos etarras. El
rápido desmentido de Interior a la noticia de la emisora de Prisa,
beneficiaria de varias filtraciones gubernamentales, ha llamado
poderosamente la atención.
A pesar de todo, eso no significa que Bensmail no mantuviese contactos
con otros activistas abertzales. El más destacado fue el dirigente de
Jarrai Julio Camarero, del que Casimiro García Abadillo cita en su libro
11-M. La venganza una conversación con otro responsable proetarra en la
que hace mención admirativa a su conocimiento de Bensmail, la adscripción
de éste al GIA y los métodos de asesinato indiscriminado por los que aboga
el islamista. Incluso no se ha descartado que Camarero fuese quien
proporcionarse los datos de Parot e Iragi a Bensmail, con objeto de entrar
en contacto con ellos.
Aún así, y ante lo que parece ser una evidencia de relaciones entre presos
islamistas y algunos presos etarras, se sigue el asunto con máxima
cautela. A nadie se le escapa que la relación existió, aunque falta
determinar si podría haberse trocado en algún tipo de colaboración.
Sobre ese punto, las sospechas se centran en la designación de la
Audiencia Nacional como objetivo preferente. No sólo por su desprotección.
Uno de los objetivos de Achraf consistía en reventar el edificio para
asesinar a los jueces Garzón y del Olmo, así como destruir los documentos
sobre el sumario el 11-M. Una documentación que, estudiada, podría
profundizar en las redes islamistas operativas en España. Pero se olvida
que ese atentado también podría eliminar los papeles de las
investigaciones abiertas en dicho organismo judicial contra ETA.
Achraf había ordenado atentar
con urgencia y sin importar el coste contra la Audiencia Nacional, según
informa El Periódico de Cataluña. El juez Garzón considera que el plan
para destruir la sede de la Audiencia Nacional con un camión bomba
conducido por terroristas suicidas "no sólo estaba iniciado, sino que, si
se ha detenido ha sido por la acción policial y judicial".
XORNAL I Madrid .- El presunto responsable de la célula islamista
desarticulada a principios de esta semana, Mohamed Achraf, detenido en
Suiza, había dado ya la orden de atentar con un camión bomba contra la
Audiencia Nacional, y había llegado a decir que no importaba el coste,
pero que la acción se debía hacer “con urgencia".
Así lo asegura el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón en un auto
notificado anoche, en el que ordena el ingreso en prisión incondicional de
17 de los 18 supuestos miembros de esta célula, que empezó a formarse
entre finales del 2001 y principios del 2002 en la cárcel de Topas
(Salamanca). El auto también mantiene la situación de detención judicial
del último interrogado, Smail Latrech.
'MÁRTIRES POR MARRUECOS'.- Según Garzón, el atentado planeado por este
grupo terrorista, denominado Mártires por Marruecos, iba a ser una acción
suicida en la que participarían cuatro personas, incluido el propio Achraf,
que se había encargado de realizar personalmente las vigilancias sobre la
Audiencia Nacional y que se había puesto en contacto con un palestino
especialista en electrónica para que preparara el camión bomba.
El magistrado afirma que la "verosimilitud" del ataque contra la sede del
tribunal "adquiere rigor absoluto" en vista de los pasos dados por Achraf,
y añade que "una vez fijado el objetivo, sólo debería dar la orden de
acción a quienes estaban psicológicamente dispuestos a ejecutar esa o
cualquiera otra acción que se les reclamare; y esa orden ya se había
emitido". "Los trámites para conseguir los explosivos, contactos con la
persona que fabricaría el dispositivo, la búsqueda para la financiación,
las vigilancias y las personas que intervendrían y estaban dispuestas al
martirio, demuestran que el camino ejecutivo no sólo estaba iniciado, sino
que, si se ha detenido ha sido por la acción policial y judicial
desplegada", agrega el auto del juez según publica El Periódico de
Cataluña.
Garzón señala que el líder del grupo "había dispuesto lo necesario para
adquirir 1.000 kilogramos de explosivo (Goma 2), de los que utilizarían al
menos 500 kilogramos en un camión que empotrarían contra la
AudienciaNacional (...), ya que carecía, según las vigilancias hechas por
Achraf, de protección adecuada".
QUERÍAN UNA MASACRE.- El objetivo de esta acción, según el auto, era
"acabar con la vida de las personas en el interior (jueces, funcionarios y
público en general) y destruir los archivos que afectaban a los hermanos
mujahidines, además de la trascendencia que se conseguiría con el atentado
a un organismo judicial emblemático como la Audiencia Nacional".
La adquisición de los explosivos fue encargada por Achraf al mauritano
Kamara Birahima Diadie, aislado desde el pasado martes en la prisión
almeriense de El Acebuche en la que se encontraba internado, a través de
un español de etnia gitana del que sólo se sabe su nombre de pila,
Antonio, y que se dedica al tráfico de armas y explosivos en la provincia
de Almería. La resolución explica que el contacto entre Birahima y Antonio
se haría oportunamente, "pero en forma urgente, ante la inminencia del
ataque proyectado".
Achraf, a cuyo cargo corría la financiación del atentado, "tenía decidido
ser uno de los mártires" junto con uno de sus "más fieles seguidores",
Djamel Merabet, detenido el pasado lunes en Málaga, Mokhatar Siah,
arrestado en Gandía (Valencia), y "un tal Abdelouahab", aún sin
identificar.
SE LES INVESTIGA DESDE NOVIEMBRE DE 2003.- El juez indica que la policía
tuvo conocimiento en noviembre del 2003 de la existencia de este grupo
terrorista, que se había estructurado a lo largo de los dos años
anteriores aprovechando la coincidencia de internos islamistas en las
prisiones, especialmente en la de Topas. Los miembros de la célula eran
seleccionados por el propio Achraf, "que los recibía una vez salían en
libertad, directamente o por medio de otros". Así, la captación se
producía en el interior de los centros penitenciarios, por medio de
"cartas de exaltación a la Yihad (guerra santa), en las que muestran la
disposición al 'martirio'" o mediante "una sistemática relación de
contactos personales de Achraf" por correo electrónico y postal y por
teléfono en el exterior de las cárceles o desplazándose a distintas
ciudades españolas y a Suiza.
El auto afirma que el denominado 'grupo de Topas' estaba integrado por
quince personas, de las que cinco se encuentran huidas, entre ellas
Abdellah Hawari, fugado desde febrero del 2003 mientras disfrutaba de un
permiso carcelario y que, según Garzón, es el hombre de confianza de
Achraf.
MATÍAS VALLÉS
En la lista de Estados que tenían vedada la adquisición de material bélico
estadounidense y que ahora pueden comprar armamento en Washington figuran
Armenia, Azerbaiyán, India, Pakistán, Tayikistán o Serbia. Buena parte de
estos países arrastran un serio riesgo de desestabilización integrista, en
cuyo caso el arsenal volvería a ser utilizado contra los suministradores,
como ya ha ocurrido en Afganistán o Irak. Con Bush en la Casa Blanca, el
sultanato de Omán ha importado reactores norteamericanos por valor de mil
millones de euros, y Egipto ha recibido 400 millones en misiles. De hecho,
ya se está allanando el camino para reanudar la venta a los iraquíes, pese
al caos imperante en Bagdad. El chiste que pone en labios del líder
republicano la frase «claro que nos consta que Sadam tenía armas de
destrucción masiva, guardamos las facturas», adquiere así un visaje
dramático. Después del enfrentamiento de sus dos versiones hipertrofiadas
-capitalismo versus comunismo-, el Occidente omnipotente se enfrenta de
modo unilateral a la rebelión de sus contradicciones íntimas. La antes
citada, consistente en la venta de munición a los enemigos preventivos, se
complementa en España con la captación de presuntos terroristas islámicos
en las cárceles. El sistema penitenciario, que garantiza en su versión
idílica la convivencia social merced a la redención de los comportamientos
erróneos, funciona así como incubadora de males mayores a los que pretende
solventar. El 11-M surgió de la fiebre sanguinaria de delincuentes que, al
estilo del inmolado Jamal Ahmidan, alias el Chino, encontraron en el Islam
radical una vía alternativa. La célula desarticulada ahora por Baltasar
Garzón se cimienta en las prisiones, y es montada por presos durante el
cumplimiento de su condena Foucault, en su papel de destripador de los
regímenes de internamiento psiquiátrico y carcelario, no dejaría de
admirarse de la contradicción ahora descubierta. Delincuentes de poca
monta, sometidos a la presión del aislamiento, sufren una extraña
regeneración espiritual, acompañada de una degeneración desde el prisma de
los ajenos a esa religión que, por supuesto, también es la única
verdadera. A continuación, los presos aúnan esfuerzos y se adiestran en la
eliminación de infieles. Llevando la paradoja a su extremo, las víctimas
de un atentado integrista hubieran preferido que los causantes de su
desgracia siguieran traficando con sustancias prohibidas, en lugar de
aprender la Verdad Absoluta en una prisión. Entre radicales, no cabe
versión más extrema del efecto boomerang. Procede recordar que la Casa
Blanca recurre a Guantánamo o Abu Ghraib para infringir las normasque
salvaguardan a sus conciudadanos. En una nueva voltereta, Occidente sólo
puede defenderse extramuros de su sistema de libertades.
La madrasa es en árabe la escuela, colegio o lugar de estudio. Con una
orientación muy definida. Saladino las introdujo en Egipto con la
pretensión de suprimir las sectas musulmanas heterodoxas. A juzgar por los
sucesos recientes, las cárceles españolas ejercen a la perfección esta
labor de semillero y purificación. Para los fanáticos del matrimonio de
ETA con Al Qaeda -olvidando los preceptos básicos de la yihad-, lo curioso
debe ser que esos debates carcelarios no deriven en una conversión masiva
al fundamentalismo del terror etarra, sino a su homónimo musulmán. Esta
verificación experimental ofrece pistas sobre el más robusto de esos
integrismos. En cualquier caso, se demuestra que el confinamiento ofrece
la atmósfera ideal para el adoctrinamiento.
En su reciente ensayo Lecciones de los maestros, George Steiner analiza el
vínculo de corte no únicamente pero también sexual que se establece entre
el docente y su alumno. Sus apuntes hubieran creado un gran escándalo -en
una sociedad obsesionada con la sobreprotección del menor- si, en lugar de
hacerlos a través de un libro, los hubiera expuesto en formato de Crónicas
marcianas. El funcionamiento de la cárcel como madrasa ilustra sobre las
peculiaridades de la relación entre el alumno indefenso y el profesor
iluminado. Bernard-Henri Lévy ya describe el auge de las madrasas de
Pakistán, el ferviente aliado norteamericano, en su libro sobre el
asesinato del periodista estadounidense Daniel Pearl. Entretanto,
Occidente aprende a combatir el terrorismo conviviendo con él. O
alimentándolo al luchar contra él.
elsemanalditgital
| La directora
general de Instituciones Penitenciarias estrechará el control sobre
los presos islamistas después de haber quedado en evidencia con el
descubrimiento del entramado islamista |
26 de octubre. Instituciones
Penitenciarias intensificará las medidas de control sobre los reclusos
islamistas en las prisiones españolas. La directora general, Mercedes
Gallizo, ha tenido que reconocer la deplorable situación que se vive en
los penales, denunciada hace semanas por los colectivos de funcionarios de
prisiones.
El anuncio de estas medidas no ha venido acompañado por un "mea culpa" de
Gallizo. La responsable de Instituciones Penitenciarias, que en su momento
negó importancia a los avisos lanzados por los funcionarios sobre la
proliferación de los entramados
islamistas en las prisiones, se ha visto obligada a rectificar después del
duro golpe a su credibilidad que ha supuesto la desarticulación de la
célula dirigida por Mohamed Achraf.
La operación dirigida por el juez Baltasar Garzón ha puesto de manifiesto
cómo no sólo las redes islamistas han instaurado su dictadura entre la
población reclusa. Los penales españoles se han convertido en centro de
reclutamiento y formación ideológica de una nueva generación de
terroristas en potencia captados entre la delincuencia común que cumple
condena. Esto, agravado por el hallazgo de papeles que mostrarían
relaciones entre presos islamistas y etarras, ha dejado en la cuerda floja
a Gallizo.
Las medidas que tomará Instituciones Penitenciarias son un reconocimiento
"de facto" a las denuncias formuladas. Y es que la directora general ha
preferido pasar de puntillas sobre el aviso que se le dirigió y que
rechazó. Desde la semana pasada, en que comenzó a conocerse la dimensión
de la red islamista en las cárceles, se han escuchado voces a favor de su
dimisión o, en todo caso, de su cese.
Instituciones Penitenciarias tiene previsto aumentar el control sobre los
presos islamistas, especialmente con aquellos que actúen como cabecillas.
Para ello, se llevarán a cabo aislamientos, cambios de centro
penitenciario y control de las comunicaciones. Uno de los puntos
principales consiste en la aplicación del artículo 75 del Reglamento
Penitenciario a los vinculados a la célula de Achraf, que permite el
aislamiento, la restricción de movimientos, el control de las
comunicaciones y la limitación del contacto con reclusos.
Asimismo, la Subdirección General de Instituciones Penitenciarias
tiene previsto elaborar un informe de incidentes vinculados a islamistas
en las prisiones durante los últimos años.
Un punto clave en esta nueva estrategia de Instituciones Penitenciarias
serán las reuniones con directores de las prisiones con mayor número de
presos islamistas, al objeto de aportar sugerencias e información.
Sin embargo, esto podría verse complicado después de los ceses por motivos
políticos llevados a cabo recientemente, puesto que algunos de los
alcaides más experimentados fueron sustituidos en sus puestos.
También está prevista la creación de un grupo de coordinación, encabezado
por Gallizo, y con representación de la Inspección Penitenciaria, la
Subdirección General de Seguridad y la Subdirección General de Gestión, al
objeto de estudiar el paquete de medidas.
Instituciones Penitenciarias
aísla y dispersa a los miembros del grupo capturado la semana pasada para
evitar que capten nuevos adeptos. También contempla el análisis de todos
los incidentes de radicales y la creación de un órgano de control
Un responsable policial sitúa a «Abu Dahdah» como autor intelectual del
11-M
La directora general de Instituciones Penitencias, Mercedes Gallizo, ha
ordenado aislar y dispersar a los 18 presuntos miembros de la célula
integrista que quería volar la Audiencia Nacional.
Esta es la primera medida del plan de choque puesto en marcha por el
departamento este lunes para neutralizar la creación de comandos
islamistas dentro de las cárceles e impedir la captación de posibles
activistas radicales en los centros, tal y como ocurrió en la prisión de
Topas en 2002, donde se gestó el grupo desmantelado la pasada semana.
El Ministerio del Interior, que ha dispersado a los islamistas a los que
encarceló el juez en módulos diferentes de cuatro prisiones distintas
(Madrid II, IV, V y VI), ha decidido aplicarles el artículo 75 del
Reglamento Penitenciario, que faculta a Prisiones para establecer
«limitaciones regimentales y medidas de protección personal» a los
internos.
Según Instituciones Penitenciarias, la aplicación de esta legislación
supondrá que estos supuestos terroristas quedarán «en situación de
aislamiento», incluida la restricción de movimientos, especialmente las
salidas al patio con otros reclusos. Además, y sobre todo, la dirección
penitenciaria ha prohibido el «contacto» de los arrestados con los demás
presos para evitar que puedan captar adeptos en los centros a los que han
sido trasladados.
Prisiones también intervendrá de manera habitual -y siempre con
supervisión judicial- las comunicaciones de los 18 encarcelados con el
exterior y con otras prisiones (cartas, llamadas y vis a vis).
El objetivo es impedir que los detenidos puedan contactar sin ser
detectados con los siete terroristas que todavía permanecen huidos o que
puedan tratar de recomponer desde la cárcel la célula ahora desmantelada.
Cambio de cárcel
Pero el asilamiento y la dispersión de los detenidos en la última redada
es sólo el vértice del 'plan de choque de Prisiones'.
Gallizo dispuso hoy también el inmediato traslado de centro de los 17
presos acusados de haber participado o colaborado en los atentados del
11-M.
La máxima responsable de Instituciones Penitenciarias ha encargado
asimismo a la Subdirección General de Inspección Penitenciaria un «informe
minucioso» en el que se recojan todos los incidentes protagonizados «por
internos musulmanes radicales» en los 66 centros dependientes del
Ministerio del Interior. Según Prisiones, el objetivo de este estudio, que
debe analizar todos los altercados acaecidos los últimos años, es «tener
una perspectiva histórica de la evolución» de estos sucesos.
Dentro de ewte plan, la dirección de la institución ha comenzado una
«ronda de entrevistas» con los directores de los centros en los que hay
una mayor presencia de reclusos extranjeros para «recabar una información
directa y permanente sobre la situación» de estos establecimientos.
Las instrucciones de Gallizo a los directores han sido taxativas: máximo
«control y observación» para detectar cualquier «liderazgo» dentro de los
colectivos musulmanes integristas a fin de dispersar a las personas que
puedan dirigir o coaccionar a sus correligionarios.
Grupo de Coordinación
Mercedes Gallizo, además, presidirá un recién nacido «grupo de
coordinación» para el seguimiento de los integristas encarcelados, en el
que se integrarán funcionarios y responsables de la Inspección
Penitenciaria, de la Subdirección General de Seguridad y de la
Subdirección General de Gestión. Este grupo, en última instancia, tendrá
la competencia de proponer la «reubicación» de los internos integristas
conflictivos.
La batería de medidas para el control de los presidiarios radicales
incluirá el refuerzo de medios materiales para mejorar la interceptación e
«intervención» de las comunicaciones de los internos acusados de
terrorismo islámico. Entre ellas, Prisiones redoblará de forma inminente
el número de interpretes de árabe para traducir cartas, pinchazos
telefónicos y escuchas en el vis a vis.
Instituciones Penitenciarias subrayó este lunes que estas «medidas
organizativas y disciplinarias» serán «respetuosas con los derechos
constitucionales, legales y penitenciarios», salvo «las limitaciones
legítimas» que contempla la actual legislación penitenciaria y que,
recordó Prisiones, el Tribunal Constitucional ha avalado en numerosas
ocasiones.
Madrid- La Dirección General
de Instituciones Penitenciarias va a proceder a la dispersión en
diferentes cárceles de España de todos los presos encarcelados por su
relación con los atentados del 11-M. Actualmente se hallan en cárceles de
Madrid para facilitar la instrucción del sumario por parte del juez de la
Audiencia Nacional Juan del Olmo.
La decisión, anunciada ayer por el organismo que dirige Mercedes Gallizo,
forma parte de una batería de medidas adoptadas para extremar el control
sobre los internos imputados en delitos
de terrorismo islamista y todos aquellos presos musulmanes en los «que se
ha detectado o se puedan detectar indicios de fundamentalismo o
radicalismo en sus conductas».
Entre estas actuaciones, Instituciones Penitenciarias no descarta la
redistribución de este colectivo de reclusos radicales, una vez que se
hayan identificado este tipo de comportamientos entre los reclusos.
Para ello, se ha formado un grupo de coordinación que se encargará de
conocer a cuántos internos afectará esta medida y cuál es la forma más
adecuada para llevarla a cabo. Los datos serán proporcionados por un
informe solicitado sobre los incidentes protagonizados por internos
musulmanes radicales en todos los centros penitenciarios en los últimos
años.
De momento, y «siempre respetando los derechos constitucionales, legales y
penitenciarios», ha determinado el aislamiento de todos los detenidos por
su implicación en la célula desarticulada por el juez Garzón la semana
pasada, «con restricción de movimientos, control de comunicaciones y
contacto con otros reclusos». A los directores de los centros
penitenciarios en los que hay mayor presencia de internos extranjeros, les
ha solicitado el control de «cualquier posición de liderazgo que se
produzca dentro de estos grupos y que se intensifiquen las medidas de
observación».
La razón
| La Policía cree que
«Abu Dahdah», que participó en el 11-S, ideó el 11-M |
R. L. V. y J. M. Z., La Razón
Imad Eddin Barakat, «Abu Dahdah», detenido el 2001 y procesado por el 11-S
–se reunió en Tarragona con uno de los terroristas que derribaron las
torres gemelas meses antes del ataque a Estados Unidos– es el «autor
intelectual» del 11-M. Así lo cree Rafael Gómez Menor, responsable de una
de las unidades de la Policía que combaten el terrorismo islamista. Este
mando, que lleva 20 años en este departamento, explicó que nunca ha
detectado en sus investigaciones relación alguna entre ETA y Al Qaida.
Rafael Gómez Menor, responsable de la segunda sección de la Unidad Central
de Información Exterior (UCIE) de la Policía, atribuyó a Imad Eddin
Barakat, alias «Abu Dahdah», la «autoría intelectual» de los atentados del
11-M. «Abu Dahdah», detenido en 2001 como presunto responsable de Al Qaida
en España, está procesado por la Audiencia Nacional por su presunta
relación con el 11-S. Según el auto del juez Baltasar Garzón, Barakat se
reunió antes del ataque contra EE UU en Tarragona con Mohamed Atta, uno de
los terrorista que estrelló uno de los aviones contra las torres gemelas.
Menor explicó que «si por autor intelectual entendemos a la persona que ha
conformado un grupo, lo ha preparado y lo ha adiestrado ideológicamente»,
«Abu Dahdah» lo es del 11-M. Así, explicó que muchos de los implicados en
los atentados, como «El tunecino» o «El Egipcio», eran seguidores de
Barakat y fueron, según sus convicciones, entrenados en Afganistán
De hecho, abundó, estas dos personas, junto con Allekema Lamari y Jamal
Zougam, también presuntamente implicados en la matanza, fueron objeto de
investigaciones por parte del grupo que dirige Menor en los meses
anteriores a los atentados bajo la dirección Garzón. Sin embargo, «no
cometieron ningún delito por el que pudieran ser detenidos», explicó.
Menor explicó que en sus 20 años de trabajo en la unidad, nunca ha
encontrado relación entre ETA y Al Qaida.
Por su parte, el fiscal jefe de Asturias, Ricardo Herrero, explicó que la
Guardia Civil no le solicitó en 2003 abrir diligencias para investigar la
supuesta trama de los explosivos.
elmundo.es
| AISLAMIENTO,
CONTROL DE COMUNICACIONES... |
MADRID.- La Dirección General
de Instituciones Penitenciarias ha tomado diversas medidas organizativas y
disciplinarias en orden a extremar el control sobre los internos imputados
en delitos de terrorismo islamista y sobre otros en cuya conducta pueda
haber indicios de fundamentalismo o radicalismo.
Las medidas incluyen aislamientos, cambios de destino, informe de
incidentes y más control de comunicaciones, entre otras.
Antes de la realización de las medidas acordadas, que se han puesto en
conocimiento de la Audiencia Nacional, esta Dirección General manifiesta,
a través de un comunicado, que todos los estudios y actuaciones respetarán
los derechos constitucionales, legales y penitenciarios, salvo las
limitaciones legítimas con arreglo
a la Ley y doctrina del Tribunal Constitucional.
Así, desde la Dirección General se ha ordenado la aplicación del artículo
75 del Reglamento Penitenciario a todos los detenidos por su implicación
en la última operación contra este tipo de terrorismo. Esta norma supone
que estos internos están en situación de aislamiento, con restricción de
movimientos, control de comunicaciones y contacto con otros reclusos.
Además, como acusados de pertenencia o colaboración con banda armada, se
les aplica un régimen diferente al resto de los reclusos y se les
controlan las comunicaciones y las visitas. Asimismo, se ha propuesto el
cambio de destino de los internos relacionados con el terrorismo
islamista, vinculados al 11-M.
También se ha ordenado a la Subdirección General de Inspección
Penitenciaria un informe minucioso en el que se analicen los incidentes
protagonizados por internos musulmanes
radicales en todos los centros penitenciarios en los últimos años, al
objeto de tener una perspectiva histórica de la evolución de los mismos.
La Dirección General está desarrollando rondas de entrevistas con
directores de centros en los que hay mayor presencia de internos
extranjeros para recabar una información directa y permanente sobre la
situación de los mismos.
Prisiones ha ordenado a los directores que se controle cualquier posición
de liderazgo que se produzca dentro de estos grupos y que se intensifiquen
las medidas de control y observación.
En la Dirección General se ha formado un grupo de coordinación, integrado
por la Inspección Penitenciaria, la Subdirección General de Seguridad y la
Subdirección General de Gestión que, bajo la supervisión de la directora
general, propondrá en su caso diversas medidas entre las que no se
descarta una reubicación de estos internos.
El MUNDO
| El responsable
operativo de la UCIE, Rafael Gómez Menor, considera «muy relevante»
el hallazgo de los nombres de Henri Parot y Harriet Iragi en el
bolsillo del terrorista Abdelkrim Beresmail - Afirma que el autor
intelectual de la matanza es el cabecilla de Al Qaeda en España, Abú
Dahdah |
Está considerado uno de los
mayores expertos de España en terrorismo islamista y lleva más de 20 años
destinado en la Unidad Central de Información Exterior (UCIE). Por eso, la
declaración del comisario Rafael Gómez Menor se consideraba muy
importante.Y no defraudó.
El responsable operativo de la UCIE aportó ayer importantes novedades
sobre el 11-M en la Comisión de Investigación parlamentaria.Entre otras
cosas, recomendó no descartar ninguna posibilidad en las pesquisas sobre
terrorismo islamista, incluida la conexión con ETA.
Gómez Menor explicó a los comisionados que, de sus conocimientos, de su
análisis y de su experiencia, el autor intelectual de los atentados de
Madrid fue Eddin Barakat Yarkas, Abú Dahdah, detenido en 2001 en el marco
de la operación Dátil como el jefe de la célula de Al Qaeda en España.
El comisario cree que Abú Dahdah fue el que ideó y preparó el dispositivo
y el que seleccionó a los integrantes del comando del 11-M.
Gómez Menor explicó que él había dirigido las investigaciones que
culminaron en 2001 con la detención de Abú Dahdah y la desarticulación de
su célula terrorista. De hecho, es el instructor policial de las
diligencias de esta operación dirigida por el juez Garzón.
Durante su comparecencia, aprovechó para denunciar algunas deficiencias de
la lucha antiterrorista. Una de ellas es el tratamiento penitenciario de
los terroristas. Pidió mecanismos que eviten que se produzcan
agrupamientos en las prisiones. «Es que los estamos juntando nosotros».
Sobre ese argumento, este experto policial afirmó que, como consecuencia
de estas situaciones, no se puede descartar la posibilidad de que presos
de ETA e islamistas hayan podido mantener contactos.
Gómez Menor evitó referirse a las últimas informaciones sobre el hallazgo
de las direcciones postales de los presos de ETA Henri Parot y Harriet
Iragi en poder del preso islamista Abdelkrim Beresmail, lugarteniente del
jefe de la célula del 11-M, Allekema Lamari. No obstante, desde su prisma
policial, consideró que no se debe descartar nada y que se debe
investigar. «Es una investigación en la que yo no he participado. Se ha
desarrollado durante los últimos días por compañeros míos y he conocido
los detalles por los medios de comunicación».
El mando policial también hizo una velada referencia al hecho de que
dentro de las cárceles se estaba procediendo a la captación de adeptos por
parte de la célula que tenía previsto volar la Audiencia Nacional.
Beresmail estaba también implicado en esta trama. Ante las preguntas del
diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo sobre las posibles conexiones
entre ETA y los islamistas, tras el hallazgo de los citados documentos en
poder de Beresmail, Gómez Menor fue claro: «No debemos descartar nada. Se
debe investigar y me imagino que tanto el juez como la policía lo estarán
investigando». No obstante, aseguró que durante los años que él ha estado
investigando el terrorismo islamista no ha encontrado ninguna conexión
entre ambas organizaciones. «Pero después de lo que se ha conocido en los
últimos días, no se puede descartar».
Además de los vínculos con Parot e Iragi, Cartagena, un confidente de la
policía en la operación Nova, informó de que el jefe de la célula
desmantelada, Mohamed Achraf, también había mantenido contactos con el
etarra Rego Vidal, encarcelado por intentar asesinar al Rey. Todos estos
datos fueron calificados por Gómez Menor de «muy relevantes».
Este comisario de la UCIE fue el primer compareciente que explicó que
antes del 11-M, los máximos responsables del comando terrorista, El
Egipcio, El Tunecino, Jamal Zougam y Allekema Lamari, estaban siendo
investigados por el juez Garzón y por la propia Comisaría General de
Información. Pero unas veces por falta de pruebas y otras porque,
directamente, los sospechosos lograron huir, no se pudo concluir nada
sobre ellos. Explicó, por ejemplo, que El Tunecino mantenía fuertes
medidas de seguridad y cambiaba constantemente de teléfono móvil, lo que
complicaba cualquier seguimiento. Algo parecido pasaba con El Egipcio, que
fue seguido, según Gómez Menor, durante ocho meses.
«El extremismo de El Egipcio estaba ya claro en 2003. Sabíamos sus
convicciones sobre la Yihad. Le seguimos, le investigamos los teléfonos,
vigilamos a sus colaboradores... pero no había indicios para detenerle»,
argumentó el mando policial. Se informó a Francia de que estaba allí,
donde le siguieron durante otros tres meses. Posteriormente se detectó de
nuevo su presencia en España pero se le perdió la pista.
Tras el 11-M fue hallado en Italia y detenido. Tras el relato de los
seguimientos, Gómez Menor señaló: «Estuvimos muy cerca pero no somos
dioses». Aprovechó su comparecencia para lanzar una andanada contra el
Centro Nacional de Inteligencia. Cuando se le preguntó por qué no se
detuvo a Lamari cuando los servicios secretos lo pidieron, Gómez Menor
aseguró que en ningún momento el CNI facilitó datos sobre su localización.
No informó de su paradero. Explicó que la célula autora del 11-M estaba
integrada por tres tramas diferentes: «La trama de los explosivos o trama
del norte; la trama de Lavapiés, donde estaban los islamistas de toda la
vida, y el resto de fundamentalistas vinculados a la delincuencia común».
«Se han evitado miles de muertos»
Rafael Gómez Menor pidió más medios y, sobre todo, más reconocimiento
para los funcionarios que, «con su brillante y rápida operación, la mejor
de la Historia de la policía en España, han evitado miles de muertos».
Gómez Menor se quejó hasta con amargura de la falta de reconocimiento
profesional. «A todos los policías nos gusta tener reconocido el mérito
policial», aseguró. Explicó que el comando pretendía seguir atentando y,
de hecho, ya lo intentó contra el AVE. «Se han evitado miles de muertos.
Querían convertir España en una
auténtica masacre», insistió. Advirtió de que los servicios policiales
españoles quizá no estén preparados para hacer frente a las acciones de
terroristas suicidas: «Hay que cambiar muchas cosas», admitió.
Al ser preguntado sobre cuáles deben ser los cambios para hacer frente al
terrorismo islamista, el mando policial comenzó explicando que este
fenómeno terrorista no tiene nada que ver con el de ETA. Aseguró que, pese
a tener sospechas policiales, se puede tener intervenido el teléfono de
sospechosos durante varios meses y que no aparezcan datos o informaciones
relevantes. En esos casos, según Gómez Menor, los fiscales y jueces suelen
suspender las intervenciones telefónicas.
Por este motivo, el compareciente considera que se deben producir
intervenciones únicamente con autorización administrativa de los teléfonos
de los sospechosos. Según este comisario, solamente cuando se detecte
alguna sombra de sospecha, alguna actuación delictiva, se trasladará esa
intervención telefónica al juez.
abc.es
| La prisión ha
prohibido al imán y a su ayudante acceder al centro en el que
intentaban movilizar a sus adeptos para el final del Ramadán; se
intervinieron documentos en árabe que ahora se analizan |
MADRID. Las primeras medidas
de control en las cárceles aplicadas a los internos fundamentalistas
empiezan a dar frutos. Instituciones Penitenciarias ha prohibido la
entrada en la prisión de Las Palmas a un imán y a su ayudante tras
detectarse que planeaba un acto de protesta en el centro coincidiendo con
el final del Ramadán -comenzó hace diez días y dura un mes-. El imán tenía
autorización para oficiar el culto en esa cárcel desde 1999 y hasta la
fecha no se había producido ningún incidente, según fuentes
penitenciarias.
Prisiones ha adoptado esta determinación de forma tajante porque, además,
se han intervenido escritos que el imán repartía a sus fieles y que han
despertado sospechas. Se trata de documentos escritos en árabe que se
están traduciendo por si contuvieran mensajes de adoctrinamiento o
incitaran a cualquier tipo de revuelta, pese a que el imán ha asegurado
que «sólo son oraciones».
Carecer de antecedentes
Estas dos personas tenían acceso a la prisión de forma habitual para
oficiar los rezos, que son dirigidos cada viernes al mediodía, después de
que Instituciones Penitenciarias comprobara que ambos carecen de
antecedentes, requisito para los representantes de cualquier culto
religioso.
Este es uno de los primeros resultados del plan global puesto en marcha
por Instituciones Penitenciarias para extremar la vigilancia «sobre los
internos imputados en delitos de terrorismo islamista» y sobre otros
susceptintantes de cualquier culto
religioso.
Este es uno de los primeros resultados del plan global puesto en marcha
por Instituciones Penitenciarias para extremar la vigilancia «sobre los
internos imputados en delitos de terrorismo islamista» y sobre otros
suscepti |